12.17.2012

Feliz Navidad 2012.



GRACIAS..POR..EXISTIR

12.11.2012

Docenario Guadalupano dia 11

Docenario Guadalupano

La Virgen María, por voluntad de Dios, es nuestra Amorosa Madre
Bienvenida y canto inicial.
Durante algunos días hemos profundizado sobre distintos aspectos del Acontecimiento Guadalupano para conocer más a fondo su significado internacional.
Hoy nos detendremos en algo central y muy consolador: Dios envió a María a América en el momento en que la mayoría de sus pobladores estaba desolado ante los efectos de la Conquista española y portuguesa. Él, compadecido y siguiendo su Plan de Salvación universal, envía a María como Madre de todos para consolar, sanar, devolver la esperanza a sus hijos como lo hacen las buenas mamás. Ella ha venido a ejercer de una manera maravillosa su especial maternidad espiritual sobre esos hijos suyos tan desalentados ante la realidad que vivían.
Alabemos a Dios que así lo decidió, y a María, que ha manifestado su amor materno a tantas generaciones desde el Tepeyac y que hemos disfrutado nosotros mismos con su ternura, amor, compasión, auxilio y defensa que nos ha dado a todos y que se comprometió a darnos cuando así se lo dijo a Juan Diego: “Soy su piadosa Madre, tuya y de todos los habitantes de estas tierras y de cuantos en mí confíen…” (N.M. 29-31). Nos acompañarán este día el apóstol San Bartolomé, llamado anteriormente Natanael, a quien elogió Jesús al decir que era un hombre sin doblez (Jn 1, 47), y San Ignacio de Loyola, otro hombre de cuerpo entero que nos ha ayudado a miles de miles con sus ejercicios espirituales…
Primera consideración: María conoce a cada uno y se preocupa por nosotros (N.M. 23, 91 y 120). Cuando María se le presenta a Juan Diego por primera vez, lo llama por su nombre, le pregunta cómo está y luego le da referencias concretas sobre el Obispo Zumárraga y el tío Juan Bernardino; eso nos está hablando del conocimiento y preocupación que tiene nuestra Madre Santísima por cada uno. Agradezcámosle a Dios que nos la haya dado como Madre y a Ella que nos tenga en su corazón.
Segunda consideración: María conoce nuestras miserias, penas y dolores y viene a remediarlas (N.M. 32, 53-56; 9.4-96; 118 y 200-203). Nuestra Madre, como las buenas mamás, no es conformista, no puede aceptar que sus hijos estemos mal. Ella sale al encuentro oportuno para llenarnos de vida. Así lo hizo con Jesús todo el tiempo que vivieron juntos, en sus recorridos apostólicos y en la cruz. Confiémosle nuestras penas, angustias y dolores y Ella nos entenderá y atenderá muy bien.
Tercera consideración: María nos ama cariñosa y piadosamente a cada uno de nosotros (N.M. 118-119). La frase más bella de nuestra Madre a San Juan Diego es la que hoy nos dice a cada uno; escuchémosla y sintámosla en nuestro corazón: “¿No estoy Yo aquí, que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy Yo la fuente de tu alegría? ¿No estás en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos? ¿Tienes necesidad de alguna otra cosa..?”. Gocemos.
Cuarta consideración: María siempre está cercana a todos. (15, 27-29; 33, 47-48; 93; 103-107). Toda mamá quiere estar cerca de sus hijos, sobre todo si están en algún problema o angustia. ¡Cuánto más nuestra Madre celestial que conoce la profundidad de nuestros corazones y de nuestras penas! Siempre la sentiremos cercana como lo constató Juan Diego y como nosotros mismos lo hemos experimentado, en nuestra vida. Cuando él regresa de la primera entrevista con el Obispo, ya Ella lo está esperando; cuando va presuroso a conseguir un sacerdote para su tío Juan Bernardino, Ella le sale al paso para manifestarle su amor y cercanía.
Cuando ahora vamos miles a la Basílica del Tepeyac a todos nos atiende y escucha.
Reconozcamos esta cercanía y agradezcámosela.
Quinta consideración: María manifiesta su maternidad espiritual a todos, de una manera especial en el Tepeyac (N.M. 26-33; 212-216).
Es notable la afluencia diaria de personas al Tepeyac; pero lo más notable es que son de muchísimos países y muchos coinciden en que allí se experimenta la presencia amorosa de nuestra Madre celestial. ¡Cuántas personas hemos conocido de distintos países que en sus viajes internacionales pasan por México para ver a la Morenita o para cumplirle las mandas o promesas que le han hecho de visitarla personalmente en el Tepeyac! Lo que le dijo Jesús a San Juan Evangelista al pie de la cruz lo sigue diciendo a diario a cada uno de los que vamos con Ella: “Ahí tienes a tu Madre” (Jn 19, 27), y le dice a Ella: Ahí tienes a todos estos hijos tuyos, mis hermanos, para que los atiendas… Y Ella nos dice: “Hagan lo que Él les diga” (Jn 2, 5).
Sí, Dios la envió para ponerle su casa en la Tierra y tenemos la dicha de que sea en nuestra tierra… mientras estamos esperando la gloriosa venida de Nuestro Salvador, Jesucristo, como decimos en la misa todos los días. Gocemos estos regalos de Dios y de María y trabajemos por lo que nos pide.
Lecturas bíblicas y comentarios: Mc 1, 29-34 y 40-45; 2, 1-12 y 15-17; 6, 34-44; Jn 11, 1-45. Oraciones complementarias y letanías. Jaculatoria. Guía: Tú, que para nuestra dicha, viniste al Tepeyac; todos: danos, todos nuestros días, tu cariño maternal. Acuerdos, oración final y canto de despedida.

12.06.2012

docenario dia 6



Jueves, 6 de diciembre de 2012 -
Dios actúa en la historia para nuestro bien
Bienvenida y canto inicial.
: Hemos ido viendo cómo Dios toma la iniciativa para nuestro bien. Y lo va haciendo en el transcurso de la historia humana en tiempos y lugares precisos, con personas concretas dentro de un contexto cultural y social concretos y los ambientes más distintos y, a veces, contrarios entre sí.
Es Él quien va conduciendo la historia, pero respetando nuestra libertad, los condicionamientos ambientales, las marcadas diferencias. El Acontecimiento Guadalupano es una prueba de la precisión, exactitud y grandeza de Dios para hacer las cosas. Consideremos cómo nos envió en una historia concreta, cultural, dramática a la misma Señora del Cielo y de la Tierra, nuestra Madre del Tepeyac, rodeada de símbolos que pudieron entender muy bien los indígenas de entonces, pero también los que hoy vivimos en estas tierras americanas para darnos a conocer a Jesucristo, el Señor de todas las historias.
Hoy invitaremos a que nos acompañen a los apóstoles Santo Tomás y San Felipe, el que le pidió al Señor en la última cena: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta…” (Jn 14, 8) para que nos ayuden a conocer más a fondo al Señor.

Primera consideración: Dios nos envió a Santa María de Guadalupe al Tepeyac un día importantísimo para los indígenas, en diciembre de 1531 (N.M. título completo y No. 3). Los indígenas contemporáneos a Juan Diego esperaban al Quinto Sol, una nueva época para ellos. En sus calendarios debía ser el año Trece Caña, solsticio de invierno. Y María llega con Jesús, Luz del Mundo, ese día tan esperado por ellos, día del sol naciente. En verdad nació para ellos, ese día, el Verdaderísimo Dios, por quien vivimos, Dios de Dios, Luz de Luz. Gocemos con Dios y con María el cumplimiento de sus planes amorosos sobre nosotros… Unámonos a la alegría de Juan Diego y sus contemporáneos por esta dicha tan esperada y tan completa.

Segunda consideración: Dios nos envió al Tepeyac a Nuestra Madre Amorosa, diez años después de la Conquista (N.M. 1 y 2, 28, 29 y 32). Dios permitió y quiso que vinieran los españoles para traernos la fe, para sacar a los pueblos indígenas de las tinieblas y la opresión en que se encontraban. Desgraciadamente, muchos españoles pervirtieron los planes de Dios y lo que había comenzado pacíficamente se convirtió en guerra atroz y los indígenas sufrieron lo indecible. María viene a sanarlos, a consolarlos, a mostrarse como verdadera y cariñosa Madre, como lo demostró tan bella y convincentemente.
Agradezcámosle a Dios y a María que así hayan consolado a aquellos hermanos y que, hoy, nos sigan mostrando su amor y compasión…

Tercera consideración: Las apariciones de Nuestra Madre del Tepeyac fueron del 9 al 12 de diciembre de 1531 (N.M. 6-7, 47-48, 88, 99, 105-107 y 203-205). En las culturas indígenas, los signos y los símbolos son muy importantes, aun en la vida cotidiana. Sumergidos en la naturaleza, supieron valorar todo lo que ella significaba. Crearon sus mitos, sus símbolos, sus calendarios y fechas, sus números y colores cargados de contenido emocional y religioso. Así, Dios debía hablarles en su contexto místico cultural. Por eso María llega a la cumbre de un cerrito, en el amanecer, entre cantos y flores y en un tiempo perfecto: cuatro días -signo de perfección- y el día del solsticio de invierno, del sol que nace. Esto ocurrió del sábado 9 de diciembre al martes 12: las cuatro apariciones a Juan Diego y la que recibió Juan Bernardino en casa de su sobrino, en Tulpetlac, hoy Estado de México. Contemplemos mentalmente estas escenas tan maravillosas…

Cuarta consideración: El Gran Acontecimiento Guadalupano fue en el cerrito del Tepeyac y sus inmediaciones (N.M. 3-16, 105-106 y 124-126). Dios, en su Providencia divina, había previsto todo este acontecimiento desde hacía siglos… Sabía que iba a ser invierno, que el cerro era pura roca, que no florecían sino algunas plantas que pudieran resistir las sequías… Y previó todo, de tal manera que pudiera convencer a los indígenas y españoles que su mano estaba allí, en ese acontecimiento tan especial.
¡Y cómo habrá preparado a Nuestra Madre para que lo hiciera todo tan perfectamente como lo realizó, con ese cariño materno tan acogedor, dulce y exigente! Pero todo lo realizó en un contexto social, cultural y eclesial, porque en el centro se veneraba desde antiguo a la diosa Tonantzín, la madre de los dioses y de los hombres, según la tradición indígena; estaba muy lejos de la ciudad, sin que hubiera habitantes por allí. Así, María venía a decirnos que no estaría donde estaba asentado el poder, sino que estaría con los más pequeños y marginados. Y toda esa región dependía de la parroquia de Santiago Tlatelolco, que era a donde Juan Diego recurría para instruirse en la fe.Admiremos cómo Dios hace todo tan perfectamente y cómo María secunda sus planes tan fiel y amorosamente.

Quinta consideración: Dios ha rodeado al Acontecimiento Guadalupano con tales maravillas y María sigue actuando de tal modo que no podemos dudar de sus intervenciones a favor de nosotros (N.M. 16-22, 127-131, 176-190, 214-218). El Acontecimiento Guadalupano desborda nuestra imaginación, nos envuelve de tal modo que nos fascina: el lenguaje total que usan Dios y María; incluye tal cantidad de ciencias de la naturaleza, del hombre y de Dios que no hay otra cosa que se le iguale en la Tierra. Por eso, el papa Benedicto XIV, en el siglo XVIII, cuando conoció este gran acontecimiento divino, mariano y humano, aplicó una frase del salmo 147 que se refería a Israel: “No ha hecho cosa igual con ninguna nación” (Ps 147, 20).
Y en verdad, porque ¿dónde se había visto que Dios y María actuaran así, con anuncios previos que explicaban lo que vendría, con tal cúmulo de ciencias como la astronomía, la botánica, óptica, estética, historia, etnografía y etnología, antropología y arqueología? ¿Dónde se ha visto que un ayate con toda su simbología interna se conserve por más de 480 años? ¿Dónde existe una narración tan bella, tierna, clara, exigente, como el Nican Mopohua, evangelio de México para el mundo? ¿En qué imagen del mundo hay una mirada como la de María y tal perfección en toda la realización simbólica que aparece en la Guadalupana? ¿Quién atrae en el mundo a más gente a las peregrinaciones que Ella? ¿Dónde se siente su presencia materna como en el Tepeyac? Reflexionemos y demos gracias…
Lecturas bíblicas y comentarios: Mt 1, 18-25 y 2, 1-12: Lc 1, 5-28; Gal 4, 4; Salmo 68 (67).
Oraciones complementarias y letanías. Acuerdos, oración final y consigna. Guía: Tú que para dicha nuestra viniste al Tepeyac, danos todos los días tu cariño maternal.
Canto final y despedida.

12.02.2012

El Docenario a la imagen peregrina2




El Docenario a la imagen peregrina




Oraciones para el segundo día del Docenario a la Virgen de Guadalupe con motivo de la visita de su imagen peregrina a Yucatán (11 de diciembre). Tema: Dios es amor eterno.



Todo el acontecimiento guadalupano nos está mostrando que hay un Dios que vive eternamente en el amor, que es vida y que ese misterio de amor lo viven primeramente entre sí las Tres Divinas Personas. Sabemos esto por Cristo y todas las señales que nos han dado de este amor infinito. Contemplamos a la Santísima Trinidad. Este día nos acompañará San Andrés, hermano de San Pedro.



: Dios es amor compartido en Tres Personas (Nicán Mopohua: 28).



Segundo misterio: Es “El que perfecta y amorosamente a todas partes está mirando” (N.M.: 104).



Tercer misterio: Dios es digno de ser conocido (N.M.: 68, 215).



Cuarto misterio: Dios da señales de cómo ama (N.M.: 78, 90, 126, 137, 183 y 212-213).



Quinto misterio: Dios es digno de ser amado (N.M.: 214-218).



CITAS BÍBLICAS: 1 Jn 4, 8 y 16 y 5, 9-12; St 1, 17-18; Rom 8, 37-39






12.01.2012

Santa Maria de Guadalupe






Santa Maria de Guadalupe



Padre Joaquín Gallo Reynoso



Queridos hermanos: Les mandamos este apoyo de amistad y fraternidad para que se preparen a celebrar el día de Nuestra Madre y Reina del Tepeyac; esto les ayudará también a disponerse para seguir las celebraciones del Año de la Fe.



Cada día contiene alguno de los misterios esenciales de nuestra fe que iremos considerando. Encontrarán un esquema común para todos los días que les ayudará a hacer el docenario y rezar el rosario en familia, con amigos o vecinos.



El esquema para todos los días es:



Bienvenida. Canto inicial, puede ser “Desde el cielo”.



Ubicación. Aquí encontrarán qué momento de las reflexiones y sucesos interesantes de estos días estamos viviendo. Cada día invitaremos a uno o dos grandes testigos de nuestra fe que estuvieron presentes en el origen del cristianismo.



Después vienen las consideraciones para el rosario que vamos tomando del Nican Mopohua (cuyas iniciales son N.M.), el relato escrito por el indígena Antonio Valeriano alrededor de la fecha en que murió San Juan Diego (1548). Está numerado para que encuentren con más facilidad la cita. Si no tienen el folleto, lean solamente el enunciado de cada consideración.



Hay después unas lecturas bíblicas que se podrán comentar comparando el texto de la lectura propuesta con la del folleto de las apariciones.



Siguen las oraciones complementarias normales: Padre Nuestro, tres Avemarías y Salve y luego las letanías ordinarias o algunas guadalupanas que conozcan.



Viene por último la oración y el canto final y la despedida.



Les proponemos que tomen acuerdos en caso de que sea necesario para el día siguiente; por ejemplo, dónde sería el rosario si van cambiando de casa, quiénes se encargarán de cada cosa. Si quieren el material completo, está en Buena Prensa, en mi libro “Docenario guadalupano”.



Primer día



Bienvenida y canto inicial. Ubicación: el misterio mismo de Dios Trinidad; es el misterio fuente de todos y la suprema verdad. Aprovechamos los datos que nos da la narración indígena del Gran Acontecimiento Guadalupano sobre Dios mismo. La que nos habla de Dios es la misma Virgen en su diálogo con Juan Diego. Otras veces usamos lo que nos narra el autor por su cuenta acerca de Ella y nosotros se lo aplicamos a Dios. Este día les pedimos a San Joaquín y a Santa Ana, abuelos del Señor, que nos acompañen.



Primera consideración: Dios es admirable. El relato nos dice que cuando Juan Diego vio a la Virgen por primera vez “y cuando llegó frente a Ella mucho admiró… todo lo que había en Ella a su alrededor…” (N.M. 16). Imaginemos lo que será Dios de admirable, especialmente su misterio trinitario. Démosle gracias porque se nos ha dado a conocer.



Segunda consideración: Dios es perfecto en su grandeza. Todas las perfecciones de las personas, de la naturaleza y de algunas cosas hechas por el hombre son nada en comparación de las perfecciones divinas, Él es perfecto en todo. “Juan Diego se extasía contemplando a María en su perfecta grandeza” (N.M. 16). Imaginemos la sin igual perfección de la Santísima Trinidad.



Tercera consideración: Dios es Luz y Resplandor Eterno. Los que han tenido la dicha de contemplar la esencia divina siempre hablan de una luz infinita, bellísima, imposible de ser descrita. En algunas apariciones marianas ha sucedido lo mismo. Del encuentro de Juan Diego con María el autor del relato nos dice: “… Su vestido relucía como el sol, como que reverberaba, y la piedra, el risco en que estaba de pie, como que lanzaba rayos; el resplandor de Ella como preciosas piedras, como ajorca (todo lo más bello) parecía; la tierra como que relumbraba con los resplandores del arco iris en la niebla. Y los mezquites y nopales y las demás hierbecillas que allí se suelen dar parecían como esmeraldas. Como turquesa aparecía su follaje. Y su tronco, sus espinas, sus aguates, relucían como el oro” (N.M. 17-23). Contemplemos la luz Divina, eterna…



Cuarta consideración: Dios vive eternamente en su descanso. Dios es gozo eterno, alegría perfecta, vive en eterna felicidad. No puede ser no feliz. Y esto es lo que más deseamos, vivir la felicidad del amor eternamente. Cuando Juan Diego oye cantar a los pájaros antes de ver a María se pregunta: “¿Por ventura soy digno, soy merecedor de lo que oigo? ¿Quizá nomás lo estoy soñando? ¿Quizá solamente lo veo como entre sueños? ¿Dónde estoy? ¿Dónde me veo? ¿Acaso allá donde dejaron dicho los antiguos, nuestros antepasados, nuestros abuelos: en la tierra de las flores, en la tierra del maíz, de nuestra carne, de nuestro sustento; acaso en la tierra celestial?” (N.M. 9-10).



Nuestro profeta sabe que lo que estamos esperando es gozar con Dios, descansar del trabajo y dolores de cada día. Cuando se despide de la Virgen uno de esos días le dice “descansa otro poquito” (N.M. 67) como deseándole un bien insuperable. Hoy descansemos un poco con Nuestro Dios, con María…



Quinta consideración: Dios, trinidad de personas, es el “Verdaderísimo Dios”, no hay otro ni es de otro modo.



Cuando la Santísima Virgen le comienza a hablar a Juan Diego sobre Dios le dice: “Yo soy la perfecta siempre Virgen Santa María, Madre del Verdaderísimo Dios por quien se vive” (N.M. 26). Por más que el hombre ha querido descifrar el misterio de Dios, su verdad misma, siempre ha fracasado. En ninguna cultura ni en el Antiguo Testamento pudieron llegar a conocer adecuadamente a Dios. Sólo nuestro Señor Jesucristo, Dios y hombre, es el único que nos puede decir quién es este Verdaderísimo Dios. María ya lo conoce, y muy bien, pues es la Madre del Hijo Unigénito de Dios.



Agradezcámosle a Él que lo podamos conocer un poco más y a María que nos lo acerque de una manera tan especial, tan cálida y bondadosa.



Lecturas bíblicas y comentarios: 1 Jn 1, 1-7; Jn 3, 31-35; Jn 14, 8-11; Gal 4, 4-6; Jn 14, 15-17 y 25-26. Oraciones complementarias y letanías, acuerdos, oración y canto finales.



Guía: ¡Con María, nuestra Madre, vivimos unidos a Dios! Todos: ¡Ella nos acompañará a construir la civilización del amor! Canto final y despedida.



“Para Ti, Santa María de Guadalupe, Madre de Jesús y Madre Nuestra, todo el cariño, honor, gloria y alabanza de tus hijos e hijas americanos”.- Juan Pablo II.



11.14.2012

docenario guadalupano



Docenario Guadalupano
Por Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Estrellas Eucarísticas Guadalupanas. Estrella Santa

Estamos por terminar el año y hoy nos toca considerar a nuestra Madre como la más santa de las mujeres que haya existido. Noviembre nos invita a la santidad desde el primer día con la fiesta de todos los Santos; nos hace reflexionar en quienes todavía no participan de la gloria por no haber pasado el examen final de la vida con diez y nos invita, al final del mes, a posar nuestra mirada en quien es el Santo de los Santos, Jesucristo el Señor, Cristo Rey: a Él la gloria por los siglos.
Detendremos nuestra mirada en la Virgen, a quien llamamos la Santísima Virgen, por estar tan unida a Dios y a quien nos presenta el Nican Mopohua como la “Perfecta Siempre Virgen Santa María de Guadalupe”. Nos acordamos ante el Dios de la vida y le pedimos que lleguen a la gloria los que han muerto en los últimos desastres que ha habido en el mundo y que consuele, a través de personas e instituciones, a quienes se han quedado heridos, huérfanos o sin hijos y a sus familiares.
Pedimos por Obama y nuestro próximo Presidente para que se dejen guiar por el Espíritu y hagan lo imposible por trabajar bien por sus propios países y por las relaciones entre nuestros países, sobre todo en el aspecto de la migración.
Primera consideración.- Los nombres de María.
En las tradiciones de los pueblos antiguos el nombre significa la persona; es decir, la persona debe vivir y ser lo que significa su nombre.
Si traducido al castellano se llama “rocío” debe ser un rocío de amor, de vida, de luz para los demás.
Si se llama: Regalo de Dios -Juan- debe ser un verdadero regalo para otros. En la tradición hebrea el nombre de María viene de los egipcios y significaría: Señora, Princesa o Mar de Amargura; todo esto es María: Señora, porque así su Hijo la bautizó: “Mujer”, como diciendo: Tú eres el prototipo de mujer; Princesa: es la primera y principal; Mar de Amargura: porque ¿quién de las mujeres ha sufrido como Ella? Reflexionemos durante el rezo de las Ave Marías y agradezcámosle todo lo que ha hecho y seguirá haciendo por nosotros.
Segunda consideración.- La Reina celestial, Señora del Cielo (N.M. 48. 200).
En el Cielo solamente habitan los Ángeles en todas sus categorías y quienes en la Tierra se han parecido a Dios en su bondad, en su capacidad de entrega y servicios, quienes se hicieron nada y solidarios por otros al estilo de Jesús. María ha sido la que más se ha parecido a Dios, la que más nos lo transparenta. Es el título y realidad que más se repite en el relato original de las Apariciones (Nican Mopohua).
Agradezcamos a esta señora y dueña del cielo, a esta Reina celestial, que nos enseñe a amar y servir como Ella lo hizo y lo hace al estilo de Dios. Así llegaremos a la santidad y a habitar en la gloria.
Piedad
La Perfecta, Piadosa, Santísima Virgen (N.M. 57, 117, 88).
El relato indígena de Antonio Valeriano nos presenta a nuestra Estrella Santa como Perfecta, Piadosa, Santísima Virgen. Pensemos y sintamos cómo se mostró piadosa en el cuidado de su Hijo durante su vida y al momento de tenerlo sobre sí al ser bajado de la cruz. Con qué cariño y piedad se habrá dirigido al Dios de la vida que le había hecho el regalo más grande de la historia…
¡Cómo habrá impresionado en su tiempo la piedad de María para con Dios a sus vecinos y coterráneos! Pidámosle que nos acerquemos con piedad, con devoción a Dios y que aceptemos vivir lo que Él y Ella nos presentan como camino adecuado a nuestra propia santidad.
Cuarta consideración.- La Amable, Maravillosa Madre de nuestro Señor Jesucristo (N.M. 75). El escritor nos presenta a María como amable, es decir, digna de ser amada. Y vaya que es digna de eso. Tratar con amabilidad a los demás como regalo a ellos mismos y a Jesús es un camino preferido en el Evangelio. Ella es maravillosa por el modo de vivir su fe, su condición de mujer, de Madre del Señor Jesús. ¡Cómo habrá sido amable con Él y con San José, los vecinos, sus familiares y la gente de Nazaret!
Pidámosle a esta Reina Amable que nos enseñe a vivir tratando siempre a los demás como hermanos de Jesús y hermanos nuestros.
Quinta consideración.- La siempre Virgen Santa María, Madre de Dios; la Perfecta Virgen, Santa María de Guadalupe (N.M. 62-208). Desde el inicio del relato que estamos considerando aparece que la Virgen llega al Tepeyac y se presenta como “la siempre Virgen Santa María” y casi al final aparece en el relato que Ella misma le da su nuevo nombre a Juan Bernardino cuando se le aparece y lo sana, para que Ella y su imagen sean conocidas como: “La Perfecta Virgen Santa María de Guadalupe”.
Demos gracias a Dios por esta elección del nombre de María para todo este continente y para que también los españoles le tuvieran devoción, respeto y afecto al nombrarla como una de sus principales advocaciones en España desde el siglo XIII gracias a un milagro que hizo en Extremadura parecido al que hizo el día del traslado de su imagen al Tepeyac: ¡la resurrección de un muerto en ambos casos..! Dios y María hacen maravillas por nosotros. ¿Qué haremos nosotros en su honor y para su gloria?

10.11.2012

Docenario guadalupano octubre 2012

Docenario guadalupano


Por Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita


María, estrella misionera

Estrella Misionera de la Nueva Evangelización



Estamos disfrutando octubre con unas lluvias espléndidas que nos auguran la gracia de Dios para nuestros campos mexicanos y campesinos.



Esperamos sean el signo de la abundancia de bienes que nuestro Dios está derramando sobre el mundo, y de manera especial sobre la Iglesia, en este 50 aniversario del inicio del Concilio Vaticano II y de los 20 años del Catecismo de la Iglesia Católica.



En nuestro Estado estarán cayendo las gracias por la consagración hecha el 14 del mes pasado a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, que de seguro nos darán mejores cosechas de buenos cristianos católicos comprometidos más fuertemente con su fe. También celebramos el cambio de autoridades, y esperamos que tanto en el Estado como en esta ciudad capital las nuevas autoridades se desvivan por su pueblo para llegar a vivir con dignidad, como hijos e hijas muy queridos del Padre.



Que éste sea un año lleno de la presencia y el amor de Dios para tod@s. Por ser octubre mes clásico misionero y por el inicio del Sínodo de la Nueva Evangelización vamos a considerar a María como la Gran Misionera que nos dice cómo dar a conocer a Jesús a otr@s como Ella lo ha hecho en México desde 1531. Del relato original de las Apariciones (N.M. #28) tomo la inspiración.



Primera consideración: María, la Llena de Gracia y Bendita entre todas las mujeres, la Estrella Misionera por antonomasia. La misión de María es darnos a Jesús, colaborar con el Espíritu Santo en la formación y consolidación de la Iglesia y enseñarnos, con todo su amor, a amar y obedecer al Padre. Para eso la llenó el Espíritu Santo de los dones necesarios y así llegar a ser, como Madre de Jesús y Madre nuestra, la Bendita entre todas las mujeres. Contemplémosla y démosle gracias a Dios por dárnosla como extraordinaria misionera suya. Jaculatoria apropiada: Misionera del Amor, Santa María del Tepeyac; ruega por nosotros a Dios y muéstranos su bondad.



Segunda consideración: María nos dice: Les daré a Jesús en mi amor personal.



La evangelización más perfecta incluye la persona del Señor; no hay buena ni profunda evangelización si no somos tocados directamente por el Gran Evangelizador. María lo sabe y por eso, como primer rasgo de su manera de evangelizar, nos dice que nos da a Jesús con todo su amor personal. Ésa es la eficacia de su evangelización.



Tercera consideración: Nos dice nuestra Madre: Yo les daré a Jesús en mi mirada compasiva. Contemplemos el rostro de María y esa mirada profunda y cariñosa con la que nos está entregado a su hijo amadísimo. Sin compasión y misericordia no hay nueva evangelización. Para ser eficientes en nuestro servicio a los demás necesitamos amarlos con la misericordia de Dios y de María. Aprendamos de ellos a amar y servir.



Cuarta consideración: Nos dice María: Les daré a Jesús en mi auxilio. Cualquier mamá está al pendiente de su hijo, sobre todo si es pequeño, para auxiliarlo ante las calamidades de la vida. Nuestra vida se desarrolla ente miles de situaciones y peligros en que much@s nos ayudan a sobrellevarlos. ¡Cuánto más nuestra Madre que está muy al pendiente de nosotros para auxiliarnos y ofrecernos el auxilio de Jesús! Una de sus advocaciones queridas es la de María Auxiliadora. Pongámonos bajo su auxilio como lo hizo Jesús.



Quinta consideración: Nos dice nuestra Madre y Reina: Les daré a Jesús en mi defensa y salvación. El último rasgo que Ella nos proclama en el Nican Mopohua es éste: Yo l@s defenderé, son mis hij@s; Yo estaré con ustedes y a favor de ustedes ante los ataques del enemigo del género humano. “No teman. ¿No estoy Yo aquí que soy su Madre?¿No los tengo en el cruce de mis brazos, en el eco de mi manto? ¿Necesitan alguna otra cosa..?” (N.M. 119).

8.12.2012

Docenario Guadalupano AGOSTO

Docenario Guadalupano


Por Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita



Estrellas Eucarísticas Guadalupanas



Estamos rodeados de nuevas estrellas en el deporte y en el resultado de las elecciones. Las estrellas este año son muy significativas. En el cielo de Dios, la estrella privilegiada es María, y de sus títulos hay dos en este mes muy especiales: la Asunción el 15 y María Reina el 22. De ella vamos a hablar y a meditar y la conexión de estos privilegios con el acontecimiento guadalupano y el misterio de la Eucaristía. Dispongámonos para contemplar a la más privilegiada mujer.



Primera consideración: el nacimiento de nuestra Estrella.



La mayoría de los niños son esperados con mucho amor por sus papás y más cuando no les ha llegado el hijo deseado. Así fue con los papás de la virgen Santa Ana y San Joaquín. Pero Dios les mandó el regalo de la virgen y todo fue alegría y satisfacción: la niña nació con estrella, como decimos cuando a alguien le va bien en su vida. A Ella le fue muy bien como sabemos… Imaginemos el lugar y el momento y pidamos por quienes no han podido tener descendencia.



Jaculatoria: Santa María de Guadalupe, Reina del universo; ayúdanos a extender el reinado de Tu Hijo en el mundo entero.



Segunda consideración: María, en su juventud, fue convertida en estrella universal.



Dios llenó de bendiciones a María durante toda su vida. Pero el momento del anuncio del Ángel Gabriel para decirle que Dios la había escogido para madre de su Hijo fue el más importante de su vida. Ahora, imaginemos el momento en que Dios le anuncia a María en el cielo que tendría que venir a la tierra para que Ella misma anunciara a Su Hijo. Así fue para el acontecimiento guadalupano. Demos gracias a Dios por este designio maravilloso de su amor para nosotros. Y démosle gracias porque nos mantiene a Jesús con nosotros en el Sacramento de la Eucaristía.



Tercera consideración: María, Madre y Reina de la Iglesia naciente.



Una vez que Jesús subió a la gloria la Virgen acompañó a los Apóstoles y discípulos del Señor durante su permanencia en la tierra durante unos 20 años. Ella fue ejerciendo su maternidad espiritual con todos ellos para ser testigo vivo de la vida nueva traída por el Resucitado. Así lo hizo al inicio de la conversión de tantos que se fueron acercando al Señor de la historia en el acontecimiento guadalupano. Y lo hace también cuando acompañamos a Jesús en nuestros momentos Eucarísticos. Ella, la estrella privilegiada, nos acompaña en nuestros momentos privilegiados. Démosle gracias y favorezcamos Su reinado espiritual en nosotros y en el mundo.



Cuarta consideración: María, gloria de Israel y del mundo.



María, después de una vida entregada totalmente al Reinado de Su Hijo, fue glorificada, como El, inmediatamente después de su dormición en el Señor. De aquí surge la fiesta de la Asunción, preámbulo de nuestra propia glorificación. En ella Dios inició la salvación eterna e integral de cada uno de nosotros. Demos gracias por el pueblo de Israel que dio a la humanidad esta estrella privilegiada. Pidamos por este pueblo para que, por mediación de María, acepte al Señor como su Señor. Y celebremos con alegría y júbilo la fiesta de la Asunción.



Quinta consideración: Santa María de Guadalupe, Reina del universo.



¡Qué alegría que la Reina del universo sea coronada como tal por Dios mismo en el acontecimiento guadalupano! Veamos su imagen, es una Asunción, y reconozcamos en este ícono divino a la naturaleza allí presente, como a nosotros también, en la tilma de San Juan Diego y en la imagen del hombrecito águila, o ángel tutelar de México, que aparece a los pies de María. Como dice el salmo 147 “Dios no ha hecho cosa igual con ninguna otra nación”. Este es el gran compromiso de México: favorecer el reinado de Dios y de María en todos los países de la tierra para que alcancemos la salvación integral que Dios quiere para todos ya, aquí y ahora. Pidamos que venga este reinado unidos a Cristo de manera especial en el Sacramento de la Eucaristía.



Textos bíblicos: Ef. 1,3-23; Salmo 147, Lc. 1.46-55; Juan 2,1-12 y Apocalipsis12,1-5.



Nota: Quien guía escoge los textos según la consideración.



Con los Ángeles y Santos y con toda la creación, celebremos a María Reina, en Su Asunción. Para la gloria de Dios y de Santa María de Guadalupe,



Mensajes de la Reina de la Paz desde Medjugorje

Mensajes de la Reina de la Paz desde Medjugorje




Las palabras de nuestra Madre son un signo de Vida Eterna



Queridos hermanos, ¡cuantas palabras para meditar en estos tres mensajes de Maria! Ella nos invita a orar por los sacerdotes, a no juzgarlos. También nos habla del estado de este mundo actual, que no tiene futuro porque sin Dios no hay esperanza. Ella finalmente, nos explica la importancia de tener corazones puros. Por favor, lean y mediten sus palabras.



Mensaje 2 de agosto de 2012



“Queridos hijos, estoy con ustedes y no me rindo. Deseo darles a conocer a mi Hijo. Deseo a mis hijos Conmigo en la vida eterna. Deseo que experimenten la alegría de la paz y que obtengan la salvación eterna. Oro para que superen las debilidades humanas. Oro a Mi Hijo, para que les conceda corazones puros. Queridos hijos míos, solo los corazones puros saben cómo llevar la cruz y saben cómo sacrificarse por todos los pecadores que han ofendido al Padre Celestial y que también hoy lo ofenden, porque no lo han conocido. Oro para que conozcan la luz de la verdadera fe que viene solo de los corazones puros. De este modo, todos aquellos que les están cerca experimentaran el amor de Mi Hijo. Oren por aquellos que Mi Hijo ha elegido, para que les guíen por el camino de la salvación. Que su boca este cerrada a todo juicio sobre ellos. Les agradezco.”



Mensaje, 25. julio 2012





“¡Queridos hijos! Hoy los invito al bien. Sean portadores de la paz y de la bondad en este mundo. Oren para que Dios les dé fuerza a fin de que en su corazón y en su vida, reinen siempre la esperanza y el orgullo de ser hijos de Dios y portadores de su esperanza, en este mundo que está sin alegría en el corazón y sin futuro, porque no tiene el corazón abierto a Dios que es su salvación. Gracias por haber respondido a mi llamado.”



Mensaje, 2 de julio de 2012 - Aparición a Mirjana



“Queridos hijos, de nuevo les pido maternalmente, que se detengan por un momento y reflexionen sobre ustedes mismos y la transitoriedad de su vida terrenal. Por lo tanto, reflexionen sobre la eternidad y la bienaventuranza eterna. Ustedes, ¿qué desean, por cual camino quieren andar? El amor del Padre me envía a ser mediadora para ustedes, para que con amor materno les muestre el camino que conduce a la pureza del alma, del alma no apesadumbrada por el pecado, del alma que conocerá la eternidad. Pido que la luz del amor de mi Hijo los ilumine, que venzan las debilidades y salgan de la miseria. Ustedes son mis hijos y yo los quiero a todos por el camino de la salvación. Por lo tanto, hijos míos, reúnase en torno a mí, para que les ayude a conocer el amor de mi Hijo y, de esta manera, abrirles la puerta de la bienaventuranza eterna. Oren como yo por sus pastores. Nuevamente les advierto: no los juzguen, porque mi Hijo los ha elegido. ¡Les agradezco! ”





7.12.2012

Docenario Guadalupano

Docenario Guadalupano


Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

.La naturaleza,estrella de gran magnitud en el Acontecimiento Guadalupano

Hermanas y hermanos: Les deseo muy buen mes de julio, mes en que la Arquidiócesis de Yucatán peregrina a la Basílica de Guadalupe y que hoy mismo estará representándonos a quienes nos quedamos con las ganas de estar allá para encomendar a nuestra Madrecita este Estado y esta capital meridana después de las reñidas, discutidas, no muy convincentes pero esperanzadoras elecciones. Ella nos ayude a vivir con más dignidad y solidaridad la próxima etapa de nuestra vida en este sexenio.

Acompañamos desde nuestro trabajo a quienes van a poder descansar en estas vacaciones y nos unimos a las expectativas de muchos atletas que competirán en las ya próximas Olimpiadas de Londres. Otro banquetazo deportivo como el del fútbol y el del tenis que acaban de pasar. Que estos deportes ayuden a distensionarnos y a que muchos hermanos y hermanas puedan vivir con más paz en sus respectivos países.

Este mes vamos a seguir reflexionando sobre algunos otros aspectos del tema de este año, sobre las Estrellas Eucarísticas Guadalupanas, es decir, elementos muy importantes que se dan tanto en la Eucaristía como en el Acontecimiento Guadalupano y que nos pueden ayudar para ser mejores hij@s de María y miembros de una Iglesia que se precia de tener, como su mayor tesoro en la tierra, el misterio de la presencia eucarística de Cristo entre nosotros mientras sea su segunda venida. Reflexionaremos y oraremos sobre cómo la naturaleza es un gran apoyo para vivir estas realidades.

Primera consideración: El cielo en el manto de la Virgen de Guadalupe. Con alegría descansamos nuestra mirada en el manto azul-verdoso de nuestra Madre que nos refleja un poco el color del maguey, del Mar Caribe. Vemos las 46 estrellas que nos reflejan nuestros 46 cromosomas, gracias a los que nuestros padres nos heredan cantidad de cualidades. En un manto, todo el poder del cielo con el horario y fecha de la aparición. Nos motiva todo esto a una acción de gracias -un canto cuasi eucarístico- por tanta ciencia y belleza allí acumuladas, con el Sol que rodea a María y a Jesús, que viene en su vientre, y con la Luna que está a los pies de la Reina sirviéndola. Que así aprendamos a servir como estos elementos de la naturaleza. y a glorificar y alabar a nuestro Dios continuamente como María.

Jaculatoria apropiada: Tú alientas nuestro agradecimiento, Virgen María; para alabar al que es Dios de la vida.

Segunda consideración: La tierra en el vestido de Santa María de Guadalupe.

Gracias a los conocimientos de investigadores notables del mundo indígena de la época de San Juan Diego hoy sabemos que en su vestido está el color rosado, signo de la tierra, lleno de figuras que representan flores, tallos, hojas, cerros, corrientes de agua. María y Jesús están siendo servidos por la naturaleza que se asienta en la tierra. Hagamos de nuestra Tierra el sitio que todos merecemos para vivir; Dios nos la ha dado para que seamos felices y vivamos de ella. Agradezcamos tantos bienes recibidos a través de ella.

Tercera consideración: El ayate, máxima expresión en la cultura nahua. Contemplemos a María de Guadalupe en el ayate de San Juan Diego. Ella, la Flor de flores, está allí. Y el ayate, hecho de las fibras del maguey, probablemente por María Lucía, la buena esposa de Juan Diego, nos está diciendo que es verdad, que lo que se dice allí le perteneció a un hombre cabal representado por su mismo ayate, quien se unió a su mujer en matrimonio, representado simbólicamente esto en la cultura indígena a través de dos puntas del ayate de Juan Diego entrelazadas con dos puntas del hipil de María Lucía: un canto eucarístico de la naturaleza y de los humanos para Dios y María a través de San Juan Diego y María Lucía. Agradezcamos. Alabemos.

Cuarta consideración: La belleza de Santa María de Guadalupe. La máxima figura femenina humana que ha existido y existirá está en el ayate de San Juan Diego. Contemplemos su belleza. Su mirada compasiva. Su sonrisa. Su porte tan digno. Su ternura y figura prematernal. Es la máxima expresión de belleza femenina del mundo entero. Regocijémonos con su presencia entre nosotros y demos gracias al que la ha sabido hacer y plasmar con tal belleza en un ayate de fibra de maguey.

Quinta consideración: La sencillez del pan, del vino y de Jesús de Nazaret. Dios sabía que nos iba a inventar la presencia eucarística del Señor Jesús en un poco de trigo convertido en pan a través de la trituración, y en un poco de vino, extraído del fruto de la vid, gracias a la maceración de las uvas en el lagar y en las prensas actuales. María, en el Acontecimiento Guadalupano, nos trae al Inspirador de la naturaleza y a quien toda la naturaleza alaba, sirve y bendice. El mismo que se nos da en la Eucaristía como pan de nuestra vida y bebida de nuestra salvación gracias a su entrega total al Padre y a nosotros a través de su sacrificio redentor. El misterio eucarístico nos lleva a adorar, bendecir y glorificar a quien por nosotros se hizo carne y habitó entre nosotros para hacernos familiares suyos gloriosos para siempre. Alabémoslo. Ensalcémoslo. Glorifiquémoslo eternamente.



Apoyos bíblicos: Salmo 104(103); Ex 12, 17-18; Lc 22, 7-20; 1Cor 11, 23-26; Apoc 19, 5-9.

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7.11.2012

ORACION

CORONA DE JACULATORIAS

CORONA DE JACULATORIAS



AL CORAZÓN INMACULADO


DE LA VIRGEN MARĺA


(Con aprobación eclesiástica)


Observación :


Lo rezamos en las cuentas del rosario sin decir el Credo,


los Padrenuestros y las Avemarias.


Para comenzar :


En honor de las Sagradas Llagas de nuestro Divino


Redentor :


hagamos cinco veces seguidas la señal de la Cruz.


Para las cuentas grandes:


Corazón doloroso e Inmaculado de María, ruega por


nosotros que nos refugiamos en Ti.






Para las cuentas pequeñas, 10 veces:


Madre nuestra, ¡sálvanos por la Llama de Amor de


tu lnmaculado Corazón!


Para terminar, tres veces :


Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era


en un principio, ahora y siempre, por los siglos de los


siglos. Amén


O también en las cuentas pequeñas, rezar esta


jaculatoria:


"MADRE NUESTRA, DERRAMA EL EFECTO DE


GRACIA DE TU LLAMA DE AMOR SOBRE


TODA LA HUMANIDAD. AMÉN"


NOTA: Jaculatoria permitida en la Arquidiócesis de la ciudad de


México.

6.16.2012

DIOS QUIERE ESTABLECER EN EL MUNDO LA DEVOCIÓN AL

DIOS QUIERE ESTABLECER EN EL MUNDO LA DEVOCIÓN AL
INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
 
El trece de Junio, cuando los niños llegaron a Cova vieron que había una pequeña multitud esperándolos. Después de haber rezado el Santo Rosario con Jacinta y Francisco junto con las personas que estaban presente, vimos otra vez, el reflejo de luz que se nos acercaba (solíamos decir que eran rayos) y después, a Nuestra Señora en el roble como en mayo.
"Por favor dígame, Señora, ¿qué es lo que quiere de mi?"
"Quiero que vengas aquí el día trece del mes que viene. Quiero que continúes rezando el Santo Rosario todos los días. Después de cada misterio quiero que mis hijos recen de esta manera. "Oh mi buen Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva a todas las almas al Cielo, especialmente a las más necesitadas de tu Divina Misericordia".
"Quiero que aprendan a leer y escribir, y luego les diré que más quiero de ustedes. "
"¿Nos llevarás al Cielo?"
"Si, me llevaré a Jacinta y a Francisco muy pronto, pero tú te quedarás un poco más, ya que Jesús desea que tu me hagas conocer y amar en la tierra. Él quiere también que tu establezcas devoción a mi Inmaculado Corazón en el mundo entero"
"¿Y me voy a quedar sola en el mundo?"
"No sola, hija mía, y no debes estar triste. Yo estaré contigo siempre, y mi Inmaculado Corazón será tu consuelo y el Camino que te llevará hacia Dios".
Fue en ese momento, cuando pronunció sus últimas palabras, Ella abrió las manos y nos comunicó por segunda vez el reflejo de esa luz inmensa. En Ella nos vimos como sumergidos en Dios. Jacinta y Francisco parecían estar dentro de la parte de luz que se elevaba hacia el Cielo y yo en la que se reflejaba sobre la tierra. En la palma de la mano derecha le vimos un corazón rodeado de espinas que parecían penetrarlo. Comprendimos que era el Corazón Inmaculado de María que, ultrajado por los pecados de la humanidad, pedía reparación.

Sor Lucía de Fátima . Memoria sobre la segunda aparición en Fátima

6.14.2012

Novena a la Reina de la Paz por el 31 Aniversario de sus Apariciones

Un regalo para nuestra Señora

Comienza el 16 de Junio
Medjugorje 1981 – 2012
 
¿Qué ofrecerle a Nuestra Señora por el 31º. Aniversario de sus apariciones ¿Qué podemos ofrecerle a la Reina de la Paz por este aniversario de sus apariciones?
Esta es la pregunta que se hacen muchos peregrinos, y nosotros respondemos con otra pregunta: ¿No sería el regalo más precioso que comenzáramos a vivir realmente sus mensajes?
El tema principal de los mensajes es el llamado a la paz y la reconciliación, pero Ella subraya a menudo que sólo podremos obtenerlas a través de la oración. Por eso es que Ella nos llama incesantemente a orar, a renovar la oración hasta que se convierta en gozo para nosotros, a orar con el corazón…
 
Hemos compuesto una sencilla novena con el profundo deseo de ofrecer algo especial a Nuestra Señora para este Aniversario, algo que una a todos sus hijos en el mundo entero, algo que nos ayude a vivir sus mensajes.
¿Por qué una Novena? La idea de la Novena proviene del Nuevo Testamento, cuando María y los Apóstoles, 40 días después de la Resurrección de Jesús, permanecieron en oración por nueve días consecutivos. Ellos oraron con un solo corazón y perseveraron en la oración, esperando la venida del Espíritu Santo, el Paráclito, que les había sido prometido y quien los llenó cuando se cumplió el tiempo de Pentecostés (Hch 2,1). Desde entonces, las Novenas se han vuelto una práctica frecuente en la tradición de la Iglesia. También en Medjugorje, la Virgen nos llama: Queridos hijos, ofrezcan novenas, haciendo sacrificios a los cuales se sientan de lo más dispuestos. (Julio 25 de 1993)
 
¿Cómo rezar esta Novena? Cada día está dedicado a orar por una intención especial. Rezamos por esta intención, meditando en los textos propuestos, por medio de los Misterios Gloriosos del Rosario. El primer texto es un pasaje del Evangelio, el segundo – un mensaje de Nuestra Señora de alguno de los aniversarios previos, y el tercero – un pasaje del Catecismo de la Iglesia Católica. Estos han sido elegidos para dar una triple perspectiva de la intención de oración: un Evangelio, un pensamiento mariano (por medio de los mensajes de Medjugorje) y la visión eclesial, para ayudar a la persona que guía la oración e introduce los Misterios. Los pasajes del Catecismo sobre la oración nos muestran la riqueza, la profundidad y la inmensidad de la experiencia de la oración cristiana, la cual nos recuerda la Virgen aquí en Medjugorje. La oración conclusiva reúne todas las intenciones de oración respecto a la intención del día.
 
Unidos hacia algo nuevo Creemos que esta unión en la oración traerá una nueva experiencia del amor de Dios que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Esta experiencia es siempre un nuevo comienzo, un pasaje a un nuevo nivel de existencia. Las guerras reales, las guerras de nuestras dudas e incredulidad, pueden ser detenidas e incluso las leyes naturales pueden ser cambiadas a través de la oración. Esperamos, sinceramente, que nuestra oración en común, unidos en el Corazón de María por la victoria de su Corazón Inmaculado, nos obtendrán la conversión de nuestros corazones y nuestras vidas y constituirán además el regalo más precioso para Nuestra Señora.



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