1.24.2012

DIOS TE SALVE, MARÍA!


DIOS TE SALVE, MARÍA!
Te saludamos con el Ángel:
Llena de gracia. El Señor está contigo!.
Te saludamos con Isabel: 
¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¡Feliz porque has creído a las promesas divinas!
Te saludamos con las palabras del Evangelio:
Feliz porque has escuchado la Palabra de Dios y la has cumplido.
¡Tú eres la llena de gracia!
Te alabamos, Hija predilecta del Padre.
Te bendecimos, Madre del Verbo Divino.
Te veneramos, Sagrario del Espíritu Santo.
Te invocamos; Madre y Modelo de toda la Iglesia.
Te contemplamos, imagen realizada de las esperanzas de toda la humanidad.
El Señor está contigo!
Tú eres la Virgen de la Anunciación, el Sí de la humanidad al misterio de la salvación.
Tú eres la Hija de Sión y el Arca de la nueva Alianza en el misterio de la Visitación.
Tú eres la Madre de Jesús, la que lo mostraste a los pastores y a los sabios de Oriente.
Tú eres la Madre que ofrece a su Hijo en el templo, lo acompaña hasta Egipto y lo conduce a Nazaret.
Tú eres la Virgen de los caminos de Jesús, de la vida oculta y del milagro de Caná.
Tú eres la Madre Dolorosa del Calvario y Virgen gozosa de la Resurrección.
Tú eres la Madre de los discípulos de Jesús en la espera y en el gozo de Pentecostés.
Bendita Tú eres...!
Porque creíste en la Palabra del Señor,
Porque esperaste en sus promesas,
Porque fuiste perfecta en el amor.
Por tu caridad presurosa con Isabel,
Por tu bondad materna en Belén,
Por tu fortaleza en la persecución,
Por tu perseverancia en la búsqueda de Jesús en el templo,
Por tu vida sencilla en Nazaret,
Por tu intercesión en Caná,
Por tu presencia maternal junto a la Cruz,
Por tu fidelidad en la espera de la Resurrección,
Por tu oración asidua en Pentecostés.
Por la gloria de tu Asunción a los cielos,
Por tu maternal protección sobre la Iglesia,
Por tu constante intercesión por toda la humanidad.
Santa María, Madre de Dios!   Queremos consagrarnos a Ti.
Porque eres Madre de Dios y Madre nuestra.
Porque tu Hijo Jesús nos confió a Ti.
Porque has querido ser Madre de la Iglesia.
Santa María, Madre de Dios!  Nos consagramos a Ti:
Los obispos, que a imitación del Buen Pastor velan por el Pueblo de Dios.
Los sacerdotes, que han sido ungidos por el Espíritu.
Los religiosos y religiosas, que ofrendan su vida por el Reino de Cristo.
Los seminaristas, que han acogido la llamada del Señor.
Los esposos cristianos en la unidad e indisolubilidad de su amor con sus familias.
Los seglares comprometidos en el apostolado.
Los jóvenes que anhelan una sociedad nueva.
Los niños que merecen un mundo más pacífico y humano.
Los enfermos, los pobres, los encarcelados, los perseguidos, los huérfanos, los desesperados, los moribundos.
Ruega por nosotros pecadores!
Madre de la Iglesia, bajo tu patrocinio nos acogemos y a tu inspiración nos encomendamos.
Te pedimos por la Iglesia, para que sea fiel en la pureza de la fe, en la firmeza de la esperanza, en el fuego de la caridad, en la disponibilidad apostólica y misionera, en el compromiso por promover la justicia y la paz entre los hijos de esta tierra bendita.
Te suplicamos que toda la Iglesia se mantenga siempre en perfecta comunión de fe y de amor, unida a la Sede de Pedro con estrechos vínculos de obediencia y de caridad.
Te encomendamos la fecundidad de la nueva evangelización, la fidelidad en el amor de preferencia por los pobres y la formación cristiana de los jóvenes, el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, la generosidad de los que se consagran a la misión, la unidad y la santidad de todas las familias.
Ahora y en la hora de nuestra muerte!
¡Virgen Santísima, Madre nuestra! Ruega por nosotros ahora. Concédenos el don inestimable de la paz, la superación de todos los odios y rencores, la reconciliación de todos los hermanos.
Te lo pedimos a Ti, a quien invocamos como Reina de la Paz. Que cese la violencia y la guerrilla. Que progrese y se consolide el diálogo y se inaugure una convivencia pacífica. Que se abran nuevos caminos de justicia y de prosperidad.
Ahora y en la hora de nuestra muerte!
Te encomendamos a todas las víctimas de la injusticia y de la violencia, a todos los que han muerto en las catástrofes naturales, a todos los que en la hora de la muerte acuden a ti como Madre. Sé para todos nosotros Puerta del cielo, vida, dulzura y esperanza, para que, juntos, podamos contigo glorificar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén!
     Juan Pablo II

Cum Maria contemplemur Christi vultum!


El Camino de María. Oración con la Madre del Redentor
Cum Maria contemplemur Christi vultum!
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“Santa María es -así la invoca la Iglesia- la Reina de la paz. Por eso, cuando se alborota tu alma, el ambiente familiar o el profesional, la convivencia en la sociedad o entre los pueblos, no ceses de aclamarla con ese título: Regina pacis, ora pro nobis! -Reina de la paz, ¡ruega por nosotros! ¿Has probado, al menos, cuando pierdes la tranquilidad?... -Te sorprenderás de su inmediata eficacia”
San Josenaría Surco, 874).

1.17.2012

NOVENA A MARÍA REINA DE LA PAZ

NOVENA A MARÍA REINA DE LA PAZ


Con Mensajes de Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás

Día Primero
Mensaje Mariano:
 “Hijos míos, la oración de este mes sea intensa; orad por la paz del mundo y para que cada día se acerquen más mis hijos a la Iglesia, porque Ella es Cristo. Meditad este mensaje”.                 (1-10-84)
Oración:
  Santa María, Reina de la Paz, auxilia a este mundo que está tan herido y alejado de Dios, haz que tus hijos se acerquen cada día más a la Santa Iglesia Católica, cuya cabeza es Cristo, Nuestro Señor, nacido de tus entrañas purísimas por obra y gracia del Espíritu Santo.  Padre Celestial, danos la Paz.     (Avemaría)

 
Día Segundo
Mensaje Mariano:
  “Cuántos hijos desean llegar a alcanzar la paz del Señor, y obran deliberadamente en contra de su Ley. Queridos míos: ¿Cómo podéis pretender la misericordia de Dios, si no llegáis a Él? Id a Cristo que Cristo es la Luz. Amén, amén”.           (4-1-85)
Oración:
  María Auxiliadora, Reina de la Paz, mueve los corazones de tus hijos para que lleguen a Cristo, nuestra Luz, que nadie obre en contra de la Ley de Dios y todos alcancemos su Misericordia Infinita.   Señor Jesucristo, Dios y hombre verdadero, danos la Paz.           (Avemaría)

Día Tercero
Mensaje Mariano:
  “Numerosos son los pueblos que no escuchan al Señor, que se empecinan y lo niegan. Vuestra Madre os dice: Recapacitad hijos porque seréis culpables de vuestras propias faltas, oíd mis consejos, practicadlos y reinará la paz en vuestros espíritus. Alabado sea el Señor”.      (20-11-84)
Oración:
  María Auxiliadora, Reina de la Paz, ruega por todos los pueblos, para que recapaciten, escuchen y acepten la Palabra del Señor, que oigan tus consejos maternales, los practiquen y que reine la Paz en los espíritus y en el mundo entero. Alabado sea el Señor.      (Avemaría)

Día Cuarto
Mensaje Mariano:
  “La paz del mundo es muy importante en estos momentos y la oración por la paz es también importante. Oración y comportamiento de buenos cristianos harán de vuestros días, días de paz y prosperidad. Amén, amén”.                        (3-5-85)
Oración:
“María Auxiliadora, Reina de la Paz, enséñanos a orar  con  perseverancia  y de corazón, ayúdanos a   comportarnos como buenos cristianos. Tú que conoces el dolor de tus hijos, apiádate de esta humanidad que no sabe a dónde camina. Ilumínala con la Luz de Cristo, tu Hijo Amado que dio su vida para salvarnos. Bendícenos con días de Paz y prosperidad. Amén, amén.      (Avemaría)

Día Quinto
Mensaje Mariano:
  “Nadie ignora que el peligro que corre la tierra es grande, ¡a esto lleva la ambición del hombre! ¡Si el hombre se quisiera despojar de sus deseos de lograr méritos, de elevarse hacia donde lo único que logrará será estrellarse! ¡Si quisiera descubrir a Dios, ésta sería una tierra de paz para todos porque solamente Dios puede hacer reinar esa paz por tantos anhelada!”.                      (7-6-85)

Oración:
  María Auxiliadora, Reina de la Paz, ruega por esta tierra que corre peligro por las ambiciones humanas. Intercede para que todos los pueblos quieran descubrir a Cristo como el verdadero Camino. Que todos nos despojemos de los falsos espejismos que nos inclinan hacia el mal. Enséñanos la humildad que nos hace comprender nuestra pequeñez y la grandeza divina. Padre nuestro, te pedimos que venga a nosotros tu Reino de Paz.            (Avemaría)

Día Sexto
Mensaje Mariano:
  “Hijos: En este mes, en vuestra novena, orad por la paz de las naciones y repito, lo que tantas veces dije, que el hombre se encuentre con Dios. Que haya en él un real arrepentimiento y no malogrará su vida. Amén, amén”.                                    (7-6-85)
Oración:
  María Auxiliadora, Reina de la Paz, ruega por todos tus hijos, para que  arrepentidos sinceramente de nuestras faltas, busquemos la Paz en Cristo, Nuestro Señor; por nuestra patria y por todas las naciones, para que no se malogren las vidas humanas, sino que todos se encuentren con el Amor de Dios. (Avemaría)

Día Séptimo
Mensaje Mariano:
  “Es necesario que todos comprendan que la Paz, sólo viene de Cristo. Quiero decir que: Solamente donde habita Dios, hay paz. Un buen cristiano, vive en paz. Un corazón humilde, tiene paz. La paz, el alma encontrará, si el alma se encuentra con Dios. Bendito sea el Altísimo”. (1-8-87)         
Oración:
  María Auxiliadora, Reina de la Paz, danos la gracia de ser buenos cristianos, humildes y misericordiosos. Intercede por todas las naciones, para que comprendan que la Paz sólo viene de Cristo, que lo busquen, lo encuentren y dejen habitar a Dios en los corazones. Bendito sea el Altísimo que nos da la Paz.  (Avemaría)

Día Octavo

Mensaje Mariano:
  “Hijos míos, hijos de todo el mundo, dejadme entrar en vuestros corazones y un gran cambio se producirá en vosotros. Soy para muchos incomprendida, mas eso no hace que la noche domine al día; mantendré mi Luz, y el dominio del enemigo, se verá aplastado por la fuerza de Jesucristo. Reinará por siempre su magnífica claridad. Gloria al Altísimo”.       (19-4-86)
Oración:
  María Auxiliadora, Reina de la Paz, te rogamos por tus hijos del mundo entero, para que te reciban en sus corazones y comprendan  que nos traes la Luz de Cristo. Que el dominio del enemigo sea aplastado por la fuerza de Jesucristo y reine por siempre su magnífica claridad. Gloria al Altísimo que nos da la Paz.        (Avemaría)
 
Día Noveno
Mensaje Mariano:
  “Quiero pasar por la puerta que me separa de muchos de mis hijos, de los que dicen estar abandonados por el Señor y de aquéllos que creyéndose poderosos lo rechazan. Yo les digo: Escuchad, vengo en vuestra ayuda, son palabras del Señor las que os digo.¿Creéis que despreciando a Dios no seréis juzgados? Todos sois sus hijos, lo aceptéis o no, y no podéis engañar al Señor. Es por eso que el Señor, quiere dar paz al mundo dando paz a las almas. Amén, amén”.        (25-10-85)
Oración:
  María Auxiliadora, Reina de la Paz, te rogamos por todos los hombres, por los que se sienten abandonados del Señor y por los que lo desprecian y rechazan, que sientan tu maternal protección y sepan que son hijos de Dios, llamados a formar el Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia, de la cual eres Madre y Auxilio. Que todos quieran recibir la Paz que da el Señor a las almas, a las familias y al mundo entero. Bendita seas en Cristo Nuestro Señor. (Avemaría)


El 24 de enero se celebra el día de María, Reina de la Paz.  La novena comienza el día 15.

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