1.12.2016

Docenario Guadalupano
Martes, 12 de enero de 2016

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

El Año Santo de la Misericordia y Santa María de Guadalupe.

Herman@s y amig@s en el Señor Jesús: los saludo desde Diario de Yucatán con mucha alegría al iniciar este 2016 que esperamos esté lleno de satisfacciones personales, familiares y amicales, y muchas bendiciones. Estamos iniciando el Año de la Misericordia, esperamos que sea una oportunidad para tod@s de una vida mejor en el servicio de nuestro Dios, nuestra Madre amada y nuestr@s prójim@s.

Por eso, en los próximos meses procuraré dar a conocer algunas citas del documento del papa Francisco que nos regaló el año pasado y se llama “El rostro de la Misericordia” (Misericordiae Vultus, en latín, el nombre oficial). Es un documento que los invito a conocer pues nos puede servir en muchos ámbitos de nuestra vida personal, familiar y de apostolado y para que cada quien vaya haciendo su proceso de conversión hacia lo que nos pide el Señor a cada un@.

La visita del Papa a México el mes próximo ayudará mucho para enfervorizarnos y vivir este año de gracia. Nuestra Madre Amada, Santa María de Guadalupe, nos ayudará a vivirlo con intensidad y buenos frutos. Ella fue nombrada por el Papa como Madre de la Misericordia y Patrona internacional del año… Esto añade una alegría más al pueblo de México pues la siguen aclamando los papas y el mundo como Aquélla con la que Dios “no ha hecho cosa igual” para estar cerca de nosotros.

Estamos conscientes de que Ella nos vino a traer a nuestro país y a toda América, de parte de Dios, el gran mensaje que nos ha dejado en su Imagen Guadalupana, en el Nican Mopohua —relato original en nahua de las Apariciones de la Virgen en el Tepeyac del 9 al 12 de diciembre de 1531— y en el fervor del pueblo devoto y de tantísimos autores que han escrito durante cuatro siglos sobre este Acontecimiento.

¡Bendita sea la Santísima Trinidad que ha estado tan presente en este magnífico Acontecimiento Guadalupano!

Nos unimos desde este Docenario mensual a todas las celebraciones que habrá en el país con la visita papal y nos disponemos a pedir por este México que hace mucho ha perdido la brújula y está como en convulsiones de parto. Esperamos que esta visita a nuestro país sea para una vida nueva en todos y para todos.

Agradezco muchísimo al Diario que me siga permitiendo escribir para ustedes. Dispongámonos ahora para hacer nuestro primer período de oración o nuestro rosario.

Tema de este día: Dios es el Autor Misericordioso del Acontecimiento Guadalupano y de otros muchos, entre los que podemos contextualizarlo.

Primera consideración: Dios es el Autor Maravilloso de toda la creación.

El Padre Eterno, inspirado en su Verbo Eterno, imagen y gloria suya, y con el poder y dinamismo del Espíritu Santo es el iniciador generoso de toda la creación (Gen 1, 1-25). Jaculatoria: Dios, Autor de maravillas y del Acontecimiento Guadalupano, ayúdanos a solidarizarnos, como María, con todos nuestros hermanos…

Segunda consideración: Dios Padre, inspirado en su Palabra Eterna, creó el universo en el que habitamos y lo hizo muy bien (Gen 1, 26-31). En este universo puso a nuestros primeros padres. Por desgracia, ellos pecaron. Las consecuencias fueron dolores, enfermedades, pecados por doquier y muerte (Gen 3, 1-24).

Hagamos lo imposible por no vivir en pecado.

Tercera consideración: El Padre, con el Poder del Espíritu Santo, hizo posible la encarnación del Verbo Eterno en María y para todos para que pudiéramos recibir los frutos de la redención. Gracias a Él fuimos reconciliados con el Padre (Ef 2, 1-10; Col 1, 11-20 y Fil 2, 5-11). Admiremos y agradezcamos esta suprema bondad divina.

Cuarta consideración: La vida, muerte, resurrección y ascensión del Señor posibilitaron todas las futuras acciones divinas hacia nosotros para nuestro bien (Ef 1, 17-23). Agradezcamos estos favores infinitos, que están presentes para nosotros todos los días.

Quinta consideración: Así como Dios preparó todo el Acontecimiento del Señor Jesús en su época, así también preparó el Acontecimiento Guadalupano para que nuestra Madre viniera al Tepeyac en 1531 y nos manifestara, por primera vez, al Verdaderísimo Dios por quien vivimos (Nican Mopohua número 26) y siguiera llevando al cabo la obra evangelizadora y misericordiosa que todavía sigue haciendo para nosotros. Ésta terminará cuando acabe este mundo transitorio. Mientras tanto, vivamos como verdaderos hijos de Dios y de nuestra Santísima Madre. De nuestra parte demos testimonio a otr@s como lo hicieron en su tiempo los Apóstoles y amig@s de Jesús. Nuestro testimonio puede ser vital para otr@s herman@s.

Otras citas bíblicas: Himno de la Creación: Daniel 3, 51-90; Jn 1, 1-5; 9-14 y Lc 1, 26-38.

Extractos del Documento del papa Francisco: “Misericordia es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia es la vía que une a Dios y a la humanidad…“ (número 2). “Dios no quiso dejar a la humanidad en soledad y a merced del mal. Por eso pensó a María Santa e Inmaculada en el amor (Ef 1, 4) para que fuese la Madre del Redentor del hombre. Ante la gravedad del pecado Dios responde con la plenitud del perdón” (número 3B). Reflexionemos, oremos, compartamos.

12.10.2015

Docenario Guadalupano Jueves, 10 de diciembre

Docenario Guadalupano
Jueves, 10 de diciembre de 2015 -


Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 10. Dios es misericordia, como hemos estado viendo, y María, madre del Señor, es la mejor discípula de Dios, nuestra maestra en la misericordia. Así, Cristo y María nos acompañan para vivir nuestra vida misericordiosamente. En México, la Virgen le enseñó a Juan Diego cómo vivir la misericordia. Aprendamos de ellos para vivir a su estilo todos los días de nuestra vida, no solamente en un año de misericordia como el que acaba de abrir el Papa porque si no seríamos malos discípulos del Señor y de María. Hoy trataremos de ser muy concretos en cuanto a los ámbitos ordinarios en donde podemos vivir la misericordia.

Primera consideración. La familia es el primer lugar donde llegamos a este mundo y allí nos desarrollamos en medio de la parentela, bien lo estuvimos reflexionando para el Sínodo de la Familia. La Virgen y San José bien que supieron vivir la misericordia con Santa Isabel, con los pastores y reyes que los visitaron en el pesebre, y María en las bodas de Caná y de seguro con muchas más personas. Aquí, en México, Juan Diego fue misericordioso con su tío Juan Bernardino. Y todos estos hechos fueron, son muy concretos: acoger, visitar, servir, que es otra manera de tener misericordia. Aprendamos, reflexionemos y oremos. Jaculatoria: Familia de Nazaret y tantas familias de santos, enséñnenos a vivir la misericordia con los necesitados que son tantos.

Segunda consideración. Los grupos de matrimonios, de acólitos, de jóvenes, de familias unidas en apoyo a muchos y los movimientos eclesiales más configurados son un ámbito de comunión espiritual y entrega que hay que saber vivir en armonía y caridad. ¡Cuántos son verdaderos testigos de Cristo resucitado con su alegría, visitas a cárceles y hospitales o en misiones entre el pueblo más abandonado! Nuestra Madre vino a México a las afueras de la ciudad y no al centro potentado de los españoles o antiguos caciques. Pensemos si podemos hacer mejor lo que ya hacemos o si todavía no participamos en alguno de estos grupos, a ver si sentimos el llamado de Dios para hacerlo pronto. Oremos, reflexionemos.

Tercera consideración. La vida religiosa. Abramos el corazón y repasemos la cantidad de servicios que presta la Iglesia en el mundo gracias a que muchos nos hemos asociado en congregaciones, institutos, órdenes religiosas. Si no fuera por los franciscanos, dominicos, agustinos, mercedarios y muchas más asociaciones de éstas en la Antigüedad ni el mismo Juan Diego hubiera sido bautizado y educado en la fe y no hubiéramos tenido el Acontecimiento Guadalupano. A lo mejor otras instituciones más modernas después de esos acontecimientos tampoco hubieran existido, entre ellas los jesuitas, orden a la que pertenezco… Alabemos a Dios y apoyemos estas obras tan llenas de la misericordia infinita de Dios. Y si alguien se apunta que prepare maletas.

Cuarta consideración. El diaconado y presbiterado son otras de las manifestaciones claras de la presencia del Espíritu Santo para ir apoyando a la familia humana a través de la Iglesia. Los diáconos fueron establecidos de inmediato al nacimiento de la Iglesia y cuántos de ellos fueron martirizados por ser tan buenos servidores. Y los presbíteros cumplimos el mandato del Señor de seguir celebrando la Eucaristía y los sacramento para bien de todos. Destacan los sacramentos de la unción de los enfermos y la reconciliación para volver a vivir de la misericordia del Señor. Juan Diego menciona estos sacramentos cuando va en búsqueda de su tío para que muera tranquilo con estos auxilios divinos (N.M. 94-98). Festejemos la providencia y sabiduría de Dios que nos ha dado el Orden Sacerdotal.

Quinta consideración. Los obispos, junto con el Papa, son los otros ministros de la misericordia con mayor rango y responsabilidad en el Sacerdocio de Cristo-Pastor. Ellos son los que deben velar porque no falte la misericordia en la Iglesia, tanto en la vida sacramental como en las necesidades y tribulaciones sociales. Afortunadamente la Iglesia, en todo el mundo, ha tenido pastores de gran calidad como los santos apóstoles primero y luego una legión de santos obispos y papas. Oremos por ellos y colaboremos con su ministerio nada fácil y a veces muy criticado. Que el gran santo obispo mexicano San Rafael Guízar y Valencia sea un modelo especial para que sean así.

Oración final: Señor Jesús, te pedimos nos enseñes cómo quiere el Padre que seamos misericordiosos pues tú nos dices, como conclusión de varios párrafos tuyos sobre la misericordia: “Sean misericordiosos como el Padre Celestial es Misericordioso“ (Mt 5, 44-48).

12.09.2015

Docenario 1-12 Diciembre 2015.- Día 9

El Año Santo de la Misericordia y Santa María de Guadalupe




San Juan Diego, mensajero de la misericordia de Dios y de María de Guadalupe



                Hoy es el día de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin a quien canonizó nuestro querido Papa Juan Pablo II en el 2002; ojalá que el recuerdo de este querido santo mexicano, de los principios de la conversión de los indígenas al  Verdaderísimo  Dios por Quien vivimos, nos ayude a buscar y encontrar a este Dios tan misericordioso que, a través de Su Vicario en la tierra nos acaba de abrir el Año Santo de la misericordia. Vamos a considerar cómo Dios preparó a Juan Diego para ser un buen representante de Su misericordia.

Primera consideración: Dios escogió y preparó a Juan Diego para ser mensajero de Su misericordia. Esto lo vemos reflejado en el Nican Mopohua cuando nos narra que el sábado 9 de Diciembre iba a su catequesis en Santiago Tlatelolco; al día siguiente, por la mañana, estuvo en la Misa del Domingo 10 y fue a hablar con el Obispo quien le pide la señal.  En estas líneas comprendemos que gracias a su fidelidad a Dios y a la Iglesia él pudo recibir la misericordia de Dios para él y para todo su pueblo. Demos gracias por esto.

Jaculatoria: Juan Diego, hermano, nuestro, enséñanos a contemplar;

a nuestra Madre Amada, La Reina del Tepeyac.



Segunda consideración: La Virgen, maestra de Juan Diego en cuanto a la  misericordia. Después de que él habló con el Obispo  se encuentra con la Virgen por segunda vez. Ella lo esperó, le salió al paso (NM48) para consolarlo y reenviarlo con el señor Obispo .  En el mismo texto dice que Ella le preguntó qué le pasaba cuando él iba afligido por la enfermedad del tío (#107).Juan Diego aprendió también a ser misericordioso  gracias a María. Pidámosle a Ella que nos enseñe a nosotros de la manera que juzgue conveniente.



            Tercera consideración: Gracias a las enseñanzas de Dios y de María Juan Diego aprendió a ser  como Ellos; quizá también por la cortesía clásica del mundo azteca. Así, lo vemos muy respetuoso con el Obispo y sus servidores aunque lo habían tratado bastante mal… (NM 70-74 y 147-154). Aprendamos a ser magnánimos, como Juan Diego, aunque otros nos traten mal…

         

Cuarta consideración: Juan Diego tuvo misericordia con la Virgen al hacer todo lo posible por cumplirle sus encargos. Esto nos manifiesta el gran corazón de este hermano nuestro que nos enseña a ser corteses y educados hasta con Dios y María. (NM 127-134).Pidámosle a nuestro santo que nos siga educando en la cortesía y misericordia cristianas.



Quinta consideración: En la escuela de San Juan Diego.- Si queremos servir realmente a  México, a Dios y a nuestra Madre, sigamos el camino que Ellos nos han enseñado para poder sacar a nuestro país en el fango en que está. El año de la misericordia puede suscitar en nosotros muchas acciones comunes misericordiosas para poder acercarnos a los más sufridos y abandonados de este mundo. Dispongámonos, con la ayuda de Dios, de María y de Juan Diego, a hacerlo.



     Apoyos con la Biblia: Is 40,25-31   Salmo 103(102)     Col 3, 9-17    Mt 11,28-30

    **Para la gloria de Dios, Infinita Misericordia, y de Santa María de Guadalupe**

Joaquín Gallo Reynoso S.I.

12.07.2015

DIA 7 DOCENARIO

Docenario Guadalupano
Lunes, 7 de diciembre de 2015 
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 7. Hemos considerado diferentes aspectos de cómo Dios y María han actuado tan misericordiosamente en México y más en particular en y desde el Tepeyac.

Como encargado de la “Casita de la siempre Virgen Santa María de Guadalupe” —como Ella misma se llamó ante Juan Bernardino—, el Arzobispo de México actualmente, y todo México en conjunto, ha sido escogido por Dios para velar que el mensaje misericordioso del Tepeyac se siga extendiendo por nuestra Patria, por América Latina, toda América y el mundo. Es una misión de compasión y una misión de nueva evangelización.


Hoy vamos a considerar la misión de los obispos sucesores de fray Juan de Zumárraga y de la misma nación mexicana en su conjunto. Pidamos por nuestros actuales encargados de la Basílica: el arzobispo cardenal don Norberto Rivera y el rector de la Basílica, monseñor Enrique Glennie Graue, porque tienen un trabajo muy específico, delicado y consolador, encargado por nuestro Dios y también por nuestra Santa Madre.

Primera consideración. El Señor Jesús es el que ha venido a evangelizarnos. Sin Él la vida de todos los humanos no hubiera adelantado gran cosa en cuanto al misterio infinito de Dios. Eligió a doce y al despedirse de ellos y de sus discípulos los envió a llevar la Buena Noticia del Reino que incluye proclamar que hay un Padre común, un Señor de la Historia y Hermano Mayor: Jesús y un Espíritu Santo que nos comparten ambas Divinas Personas (Ef 4, 1-5).

Segunda consideración. La misión de la Iglesia es la de evangelizar como bien lo hicieron los Apóstoles y discípulos al principio de la Iglesia y como ha querido hacerlo por los siglos. Muy bien recalcó nuestro papa Paulo VI que la misión de la Iglesia es evangelizar. Esta misión es un encargo del mismo Dios que quiere que todos nos salvemos. Y ha puesto como garantía de salvación pertenecer de una u otra manera a esta Iglesia fundada por el Señor Jesús. Agradezcamos a nuestro Dios este don tan particular para todos los que hoy somos creyentes cristianos. Oremos para que conozcamos y promovamos esta Nueva Evangelización.

Tercera consideración. La nueva evangelización que tanto recalcó San Juan Pablo II es la que nos vino a mostrar Santa María de Guadalupe en el Tepeyac: nuevos métodos, un nuevo impulso evangelizador, estilo de vida más comunitario y solidario. Le agradecemos estos aportes tan luminosos.

Cuarta consideración. La nueva evangelización la va expresando poco a poco nuestra Madre Santa María de Guadalupe en el Tepeyac de este modo: “Lo mostraré, lo ensalzaré al ponerlo de manifiesto” (N.M. 27), es decir, a su Hijo, el Verdadero Dios. De aquí se sigue que si no manifestamos a Cristo visiblemente a través de nuestras obras, palabras y actitudes no habrá quien lo conozca ni quien se quiera convertir a Él. Y las obras de misericordia son las que especialmente nos hacen ver como verdaderos discípulos suyos.

Quinta consideración. La Virgen nos sigue dando pistas de cómo evangelizar: “Lo daré a las gentes en todo mi amor personal, en mi mirada compasiva…” (N.M. 28).

Si en nuestros mensajes sobre Cristo no está Él en el centro y no lo comunicamos con amor, será de balde nuestra proclamación. La Virgen culmina esta primera propuesta evangelizadora diciendo que nos dará a su Jesús: “En Mi auxilio, en Mi actuación defensora…” (N.M. 28). Esta otra pista nos es esencial si queremos que Cristo y sus hermanos seamos apreciados y otros deseen conocer y amar al Señor (1Pe 1, 3-9).

Citas de la Biblia: Salmo 51(50); Col 3, 12-17; Heb 4, 15-16; Mt 5, 1-12.

12.06.2015

DOMINGO 6 DOCENARIO

Docenario Guadalupano
Domingo, 6 de diciembre de 2015 - 
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 6. El Año Santo de la Misericordia y Santa María de Guadalupe.

Convertidos a Dios para proclamar Su misericordia con Santa María de Guadalupe.

Estamos en el segundo domingo de adviento y la figura del Bautista sobresale en la lectura del Evangelio de este día y del próximo Domingo (Lc 3,1-18). Aprovechemos la ocasión para reflexionar sobre nuestra vida y las cosas de las que nos hemos de convertir para ser mejores hijos del Padre, mejores familiares de la Santísima Trinidad y buenos hijos de nuestra amada Madre Santa María de Guadalupe.

Primera consideración: El Señor Jesús proclamó el año de Gracia (Lc 4,16-19) y su primo le preparó el camino predicando la conversión (Mc 1,4-8).

Jaculatoria: Me mueve, mi Dios, a más quererte, haberte, por María, conocido y haber, por ella comprendido, que tu amor es lo máximo…

Segunda consideración: San Juan Diego se convirtió de la poca estima que se tenía hacia una gloriosa aceptación de sí mismo gracias a la Virgen de Guadalupe (N.M.51-56). Este momento se dio cuando la Virgen le dijo que era preciso que él hiciera que el obispo entendiera lo que ella quería. Le dijo: “Házle saber, házle oír mi querer, mi voluntad…”(61).

Tercera consideración: El Señor obispo Zumárraga se convirtió de ser un obispo que no le creyó a Juan Diego en un principio, a un obispo que tuvo gran estima por él y que defendió los derechos de los indígenas gracias a la intervención de Dios y de nuestra madre en el acontecimiento guadalupano. Alabemos estas acciones divinas y marianas…

Cuarta consideración: Los servidores del señor obispo, al ver el milagro de las rosas y de la impresión de la imagen guadalupana en el ayate de Juan Diego, cambiaron de opinión respecto a éste al que después acompañaron hasta la casa del tío Juan Bernardino. Allí se les abrieron los ojos y el corazón para comprender la grandeza de Dios y de María…

Quinta consideración: Gracias a sucesivas conversiones logradas por Juan Diego y por el conjunto de cosas admirables del acontecimiento guadalupano muchísimos indígenas, españoles y criollos se convirtieron en apasionados defensores de la realidad milagrosa de dicho acontecimiento. Demos gracias a Dios y a María por todos estos sucesos admirables.

Citas Bíblicas.- Las del mismo Domingo pero aplicadas a México-Tepeyac: Baruc 5,1-9 Salmo 26(25); Filipenses 1,4-6.8-11, y también Mt 9,9-13

12.05.2015

Docenario dia 5

Docenario Guadalupano
Sábado, 5 de diciembre de 2015 -

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Hoy, sábado primero de mes, le damos un lugar especial a nuestra madre por los famosos cinco sábados seguidos de mes, porque ella le aseguró a Lucía, la prima de los otros dos pastorcitos de Fátima, en Pontevedra, cuando todavía era postulante para entrar a la vida religiosa, que si rezamos el rosario y le dedicamos 15 minutos para meditar con ella sobre los misterios del rosario, nos confesamos y comulgamos cinco primeros sábados de mes seguidos y los ofrecemos en reparación por los pecados contra ella, a la hora de la muerte nos auxiliará de manera especial para que muramos en la gracia de Dios. Es uno de los mejores negocios de nuestra vida si lo hacemos… Nuestra madre amable siempre está procurando nuestro bien con su afinada misericordia con nosotros.

Hoy podemos reflexionar sobre algunas obras misericordiosas que la virgen hizo y sigue haciendo en y desde el Tepeyac para quienes nos amparemos bajo su auxilio y protección.

Primera consideración: . La primera obra de misericordia de nuestra madre en el Tepeyac es habernos traído a su hijo a México y desde aquí para todo el mundo. Dios nos la mandó, pero ella puso todo lo que estuvo de su parte para darnos a su hijo amado de la manera tan excelente y misericordiosa como consta y lo sabemos muchos. Alabémosla.

Jaculatoria: María Madre de gracia, madre de misericordia; en la vida y en la muerte ampáranos gran señora.

Segunda consideración: . El haber apoyado al obispo Zumárraga con las rosas y con la impresión de la imagen guadalupana en la tilma de Juan Diego fue una obra de gran misericordia de Dios, y nuestra madre cumplió en ese tiempo muy bien esta misión que le fue encomendada. Gocemos contemplando el momento de la impresión de la imagen en el ayate de Juan Diego; veamos la sorpresa de los allí presentes en ese momento… Contemplemos.

Tercera consideración: Nuestra madre le dio la sanación a Juan Bernardino el mismo 12 de diciembre en la mañana. Dice la narración del Nican Mopohua: “ …y se le apareció la Señora del cielo —a Juan Diego— y lo mandó a México con el señor Obispo… y le dijo que no se afligiera, que su tío ya estaba sano… Y le dijo su tío —Juan Bernardino— a Juan Diego, que era cierto, que en ese momento ella lo sanó…” (#200-202). Reflexionemos… Oremos…

Cuarta consideración: Desde un principio la virgen hizo varios milagros cerca del Tepeyac con la gente que la invocaba. Fue notable la resurrección del indio muerto el mismo 26 de diciembre día de su traslado de la iglesia en que estaba hasta el lugar que ella señaló en la orilla del lago junto al cerro del Tepeyac. Hay muchos testimonios de muchas sanaciones y otros favores que Ella hizo a muchas personas. Demos gracias por todo esto.

Quinta consideración: Nuestra amable y admirable madre santa María de Guadalupe sigue haciéndonos infinidad de servicios a miles y miles de personas que seguimos recurriendo con confianza a ella. Démosle gracias por el amparo, protección, auxilio y defensa que nos regala. Comprometámonos, como ella y como Jesús, a servir a quien nos necesite.

Citas de la Biblia: Salmo (118-117) Mt 5,43-48 y 7,12 Lc 7, 11-15**Para la gloria de Dios, Infinita Misericordia, y de Santa María de Guadalupe**.— Diciembre de 2015.

12.04.2015

DOCENARIO DIA 4

Docenario Guadalupano
Viernes, 4 de diciembre de 2015 

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 4. En este día nos vamos a detener en la presencia del Señor Jesús en el Acontecimiento Guadalupano.


Escogí este viernes para hablar de Él y de su presencia humilde y eficiente en el acontecimiento. Ciertamente, sólo aparece su nombre completo una sola vez en el Nican Mopohua y gracias al escritor, pero San Juan Diego habla de Él como “Nuestro Señor”; pero sí aparece de otra manera muy hermosa en los labios de nuestra Madre y en otras citas no explícitas pero que incluyen su presencia. Vamos a recorrer algunos números para entender su presencia misericordiosa en el relato original de Antonio Valeriano de 1548.

Primera consideración. La primera en expresar que trae la presencia de Cristo a estas tierras es nuestra Madre cuando le dice a Juan Diego: “Soy la Madre del Verdadero Dios por Quien se vive “(N.M. 26). Ella es la Madre amorosa que en su vientre —señalado por el cinturón negro en su Imagen— trae al Niño-Sol, el mismo que es “Dios de Dios, Luz de Luz, Dios Verdadero de Dios Verdadero… por quien todo fue hecho”, como decimos en el Credo; el que es nuestro modelo humano-divino y por quien vivimos realmente en la vida espiritual y quien nos dará hasta la gloria corporal.

Agradezcamos a nuestra Madre que nos lo haya traído y nos lo siga trayendo. Jaculatoria: Santa María de Guadalupe, Manifestadora de Jesús; muéstranos a tu Hijo, fruto bendito de tu vientre.

Segunda consideración. La Santísima Virgen nos sigue presentando a su Hijo: Él es “el Dueño de lo que está cerca y junto” (N.M. 26), es decir, de cuya presencia gozamos y que nadie puede esquivar; quien nos busca en nuestras necesidades, acompaña en nuestras luchas legítimas por nuestra dignidad y quien nos prepara lugar en la Gloria, como les dice a sus Apóstoles en la Última Cena (Jn 14, 1-3).

Tercera consideración. La Santísima Virgen, en el Tepeyac, le sigue diciendo a Juan Diego, y en el mismo lugar y día, quién es su Hijo. “El Dueño del cielo, el Dueño de la tierra”. ¿Cómo se habrá quedado Juan Diego ante tales afirmaciones de la Virgen? De seguro, hasta entonces nadie había presentado a Jesús así en toda América. Gocemos estas realidades. Sintamos la profundidad de las afirmaciones de nuestra Madre nada menos sobre Nuestro Hermano Mayor.

Cuarta consideración. San Juan Diego habla del amor del Corazón de Jesús al decirle a la Virgen que irá “a llamar a alguno de los amados de nuestro Señor, para que vaya a confesarlo y prepararlo” (a su tío Juan Bernardino tan grave). Aquí Juan Diego afirma la grandeza del Corazón de Jesús al tener a sus sacerdotes como amigos queridos y amados, y los otros sacramentos mencionados son portadores también de la salvación de nuestro Señor cuyo corazón también nos los regaló para nuestra salvación (N.M. 113).

Quinta consideración. El autor del Nican Mopohua, discípulo indígena de los frailes franciscanos en Tlatelolco, es quien también nos habla del Señor y con todo su nombre completo. Es cuando narra que el señor Zumárraga no le hizo caso a Juan Diego, a pesar de las evidencias de que nuestra Madre se le había aparecido. Dice así: “Y aunque todo absolutamente se lo declaró y en cada cosa vio, admiró que aparecía con toda claridad que Ella era la Perfecta Virgen, la Amable, Maravillosa Madre de nuestro Salvador nuestro Señor Jesucristo, no por eso creyó…” (N.M. 75).

Pues este mismo Señor Jesús es el que nos sigue dando todo su amor misericordioso para que sigamos teniendo vida eterna. Agradezcamos a la Santísima Trinidad que así hayan planeado tan maravillosos encuentros para que hoy nosotros podamos tener la vida abundante del Señor Jesús (Jn 10, 7-15; Ef 1, 1-14).

12.03.2015

docenario dia 3

Docenario Guadalupano
Jueves, 3 de diciembre de 2015 -
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 3. Hoy es la celebración de nuestro gran misionero San Francisco Javier, que dejó marcada la ciudad de Mérida con el colegio de los Jesuitas, abierto en 1618, y por la universidad que llevó también su nombre y fue fundada en 1624.


Hay muchos que aquí llevan su nombre y hasta se lo ponen con la X como fue en aquella época. Por estas razones escogí ponerle a este día el subtítulo de “Misionera” por la verdadera y transformadora misión que desarrolló nuestra querida Madre Guadalupana como misionera de Dios. Reflexionemos y oremos.

Primera consideración. Dios envió a María a un campo de batalla en 1531 pues había muchas hostilidades entre las diversas etnias, unas aliadas de los aztecas y otras enfrentadas con ellos pues no aceptaban ser sus vasallos. Pero, además, con la llegada de los españoles el territorio mexicano estaba lleno de sangre y víctimas hasta por los múltiples sacrificios humanos en honor de algunos de sus dioses. En este caos va a aparecer la más pacífica, la mejor mujer y Madre de la Historia. Alabemos a nuestro Dios por su sabiduría infinita y a Ella por ser tan eficiente Mensajera suya para nosotros. Jaculatoria: Santa María de Guadalupe, que viniste al Tepeyac enviada para nosotros por la Santa Trinidad, dinos cómo proclamarla, Mensajera sin igual.

Segunda consideración. María se le presenta a Juan Diego así: “Soy Madre tuya y de todos los hombres que en esta tierra están como si fueran uno…” (N.M. 30).

Tercera consideración. En el diálogo con Juan Diego, María le sigue diciendo: “… y Madre de las demás variadas estirpes de hombres, mis amadores, los que a Mí clamen, los que me busquen, los que confíen en Mí” (N.M. 31). Imaginemos la trascendencia de estas palabras: es su declaración de Madre espiritual de todo el género humano, lo mismo que le dijo Jesús a Juan al pie de la cruz: “Allí tienes a tu Madre…” (Jn 19, 27). Agradezcamos al Señor Jesús el regalo más tierno y consolador que necesitábamos y que necesitaban los indígenas de aquella época.

Cuarta consideración. La Virgen sigue diciéndole a Juan Diego su misión: “Allí —en el templo que había pedido— les escucharé su llanto, su tristeza…” (N.M. 32). Esta explicitación de nuestra Madre es maravillosa: viene a estar con sus hijos, a consolarnos ante tantas desgracias y muertes. No en balde en canciones antiguas le cantamos: “… y vamos todos, con flores a María que Madre nuestra es… ¡Y de qué categoría!”.

Quinta consideración. Por todo el territorio nacional nuestra Mensajera va por todos los rincones: toca puertas, abre corazones, está en los caminos y carreteras, nos anuncia la presencia de su Hijo en el Tepeyac, nos abre a las acciones del Espíritu Santo, nos une, nos congrega, nos enseña a ser hermanos, a orar con toda confianza al Padre, a seguir las indicaciones de su Hijo. Sin Ella no seríamos nosotros, no existiría México como en sus mejores tiempos, personas y lugares. ¡Viva Santa María de Guadalupe, la Mensajera Estrella de Dios!

Citas de la Biblia: Jn 2, 1-11; Mt 11, 28-30; Is 52, 7-10; 62, 1-5 y 11-12; Salmo 34(33).

12.02.2015

DIA 2 DIC DOCENARIO

Docenario Guadalupano
Miércoles, 2 de diciembre de 2015 


Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 2. Hoy contemplaremos y meditaremos sobre la acción portentosa del Espíritu Santo durante el Acontecimiento Guadalupano.


Ojalá estas reflexiones nos ayuden a redescubrir la santa presencia del Espíritu Santo en nuestra vida y en la misión de cada nación ante el plan tan maravilloso de Dios.

Primera consideración. El Espíritu Santo actuó en las tierras que hoy son México, en el cerro del Tepeyac, para secundar el plan divino de salvación para todos los pueblos (Nican Mopohua: desde el inicio hasta el número 6).

Admiremos la Sabiduría Divina que así actúa por nosotros para nuestro bien.

Segunda consideración. El Espíritu Santo preparó perfectamente el escenario donde iban a ser los encuentros de nuestra Madre con San Juan Diego. Dice el Nican Mopohua en los números 6 a 22 que Juan Diego se quedó extasiado y se preguntaba si ya estaba en el paraíso que Dios nos ha anunciado. Toda la Creación estaba bellísima… Contemplemos con él.

Tercera consideración. El Espíritu Santo preparó a María para que este encuentro fuera muy cordial entre Ella y Juan Diego. Así lo hizo también cuando, a través del arcángel San Gabriel, le anunció que sería la Madre del Mesías. Aquí, Ella viene a darlo para que lo conozcamos, viene a ofrecérnoslo… (Nican Mopohua números 22-31 y Evangelio de San Lucas 1, 26-38).

Agradezcamos el bien programado para nosotros…

Cuarta consideración. El Espíritu Santo preparó también las cosas desde España para que el religioso fray Juan de Zumárraga fuera enviado aquí para que fuera el primer Obispo de lo que hoy es la ciudad de México y sus amplios alrededores. Él preparó también a Juan Diego para que fuera el interlocutor entre la Virgen y el Obispo. Alabemos esta capacidad increíble del Espíritu Santo para iniciar tan espléndidamente este Acontecimiento Guadalupano (N.M. números 39-67; 68-81; 88-93).

Quinta consideración. El Espíritu Santo envió a María con Juan Bernardino para que sanase; preparó el jardín de rosas con los Ángeles de donde Juan Diego las llevaría en su ayate al Obispo que contempló en él la Gran Señal que Dios daba a todo el mundo de su presencia consoladora y misericordiosa a través de Santa María de Guadalupe.

Quedémonos conmovidos contemplando y agradeciendo estas escenas magníficas y únicas en la historia mundial. Y sigamos dando a conocer este Acontecimiento a todos los que podamos; así Dios seguirá manifestando su amor misericordioso a muchísimos hermanos que lo necesitan…

(Ver citas en el Nican Mopohua: 194-204; 103-116; 124-142 y 160-184. Biblia: Is 63.13; Sir. 50, 5-10 y 24, 18.23; Apocalipsis 11, 19 y 12,1). Para la gloria del Espíritu Santo y de Santa María de Guadalupe.

12.01.2015

DOCENARIO DICIEMBRE DIA 1

Docenario Guadalupano
Martes, 1 de diciembre 

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Herman@s y amig@s en el Señor: Un saludo con el deseo de que el año que estamos terminando, año de muchos dones por el proceso del Sínodo de la Familia y el Año de la Vida Consagrada, haya estado lleno de bendiciones para ustedes, sus familias y las y los religiosos que nos siguen a través del Diario. Y para el Año Litúrgico que está entrando, ciertamente la primera gran bendición será la apertura del Año de la Misericordia por el papa Francisco este 8 de diciembre, fiesta tan querida de nuestra Madre por su Inmaculada Concepción. Que este acontecimiento sea una oportunidad para tod@s de una vida mejor en el servicio de nuestro Dios, nuestra Madre Amada y nuestr@s prójim@s.


Con mucha anticipación nos hemos preparado para la apertura de este año de tantas promesas, especialmente con el documento que dio a conocer el papa Francisco el 11 de abril llamado “El rostro de la Misericordia” —en latín, Misericordiae Vultus, el nombre oficial—, la víspera del Domingo de la Misericordia. Ha sido un apoyo pastoral muy bueno.

Por eso, en los próximos días procuraré dar a conocer algunas citas de este documento cuando nos permitan afianzar los temas que presentaré para estos doce días de gracia que iniciamos hoy, 1 de diciembre. Espero nos ayuden también a preparar el nacimiento del Señor que tendrá un matiz especial este año.

El Año de la Misericordia se abrirá oficialmente en todas las catedrales y santuarios del mundo el domingo 13, pero el Cabildo de la Basílica de Guadalupe de México ha pedido abrirlo el sábado 12 por ser la gran fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, Señora de la Misericordia, quien vino a traer a nuestro país y toda América, de parte de Dios, el gran mensaje que nos ha dejado en su Imagen Guadalupana, en el Nican Mopohua —relato original en nahua de las apariciones de la Virgen en el Tepeyac del 9 al 12 de diciembre de 1531— y en el fervor del pueblo devoto y de tantísimos escritores que han escrito durante cuatro siglos sobre este Acontecimiento.

Nos unimos desde este docenario a todas las celebraciones guadalupanas que habrá en el país y en muchas partes del mundo para pedir por este México que hace mucho ha perdido la brújula y está como en convulsiones de parto. Esperamos que estas fechas y la visita del Papa a nuestro país sean una vida nueva en todos y para todos.

Día 1. Dios, el Autor Misericordioso del Acontecimiento Guadalupano.

Primera consideración. Dios es el Autor Maravilloso de toda la Creación y desde el principio la hizo inspirado en el Verbo Eterno y para nuestro propio bien.

Jaculatoria: Dios, Autor de Maravillas y del Acontecimiento Guadalupano, ayúdanos a solidarizarnos, como María, con todos nuestros hermanos.

Segunda consideración. Dios creó a nuestros primeros padres sin pecado, pero ellos pecaron. Las consecuencias fueron: dolores, enfermedades, pecados por doquier y muerte. Hagamos lo imposible por no vivir en pecado.

Tercera consideración. El Padre, con el Poder del Espíritu Santo, hizo posible la Encarnación del Verbo Eterno en María y para todos. Gocemos esta bondad divina.

Cuarta consideración. La vida, muerte, resurrección y ascensión del Señor posibilitaron todas las futuras acciones divinas hacia nosotros para nuestro bien. Agradezcamos estos favores infinitos; que estén presentes para nosotros todos los días.

Quinta consideración. El Acontecimiento Guadalupano fue querido y preparado por Dios para que nuestra Madre viniera al Tepeyac en 1531, nos revelara, por primera vez, al Verdaderísimo Dios por Quien Vivimos (Nican Mopohua número 26) y siguiera llevando al cabo la obra evangelizadora y misericordiosa que todavía sigue haciendo para nosotros. Ésta terminará cuando acabe este mundo transitorio.

Mientras tanto, vivamos como verdaderos hijos de Dios y de nuestra Santísima Madre, nuestro testimonio es vital para otr@s. Citas bíblicas: Génesis 1, 1-31 y 3.1-24. Himno de la Creación: Daniel 3, 51-90; Jn 1, 1-5; 9-14 y Lc 1, 26-38.

11.12.2015

Docenario Guadalupano noviembre 12

Docenario Guadalupano

 


Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Este mes tiene mucho significado para los mexicanos por el famoso 20 de noviembre. La mayoría nos sentimos herederos de muchas personas que ofrecieron su vida para que México fuera un país más libre, solidario y fraterno. Murieron muchísimos pero lograron que la Constitución de 1917 fuera un ejemplo, en su sentido social y en ese tiempo, para otros países. Hoy necesitamos seguir luchando pacíficamente para que más herman@s nuestr@s tengan lo más necesario para vivir decorosamente. Jesús, el enviado del Padre, declarado Rey de nuestro país en los años veintes, quiere y debe seguir reinando en nuestras familias, organizaciones y congregaciones religiosas, especialmente aquellas que llevan su nombre de alguna manera, como las religiosas mexicanas de Cristo Rey y Santa María de Guadalupe.
Estamos en el mes de Cristo Rey, pidámosle por nuestro país para que haya más justicia y solidaridad y para que nos preparemos con alegría a la visita que el Papa Francisco hará a México en el próximo febrero que esperamos, traerá mucho fruto y muchas exigencias para los seguidores de Jesús. Pidámosle a nuestra Madre que nos enseñe a amar, a seguir y servir a Cristo, nuestro Rey, como hizo, entre muchos, el padre Miguel Agustín Pro, jesuita, a quien celebramos el 23 de este mes, fecha de su fusilamiento en México, D.F.
Estemos al pendiente de los documentos del Sínodo de la familia una vez terminado y de la apertura del Año Santo de la misericordia que se iniciará el próximo 8 de diciembre. Pasemos a las consideraciones…
Primera consideración: María vino a México a traernos a nuestro señor Jesucristo.
En la primera aparición a Juan Diego, en el Tepeyac, la Virgen le dijo: “Deseo que aquí me levanten mi casita sagrada en donde lo mostraré —a Cristo—, lo ensalzaré al manifestarlo; lo daré a la gente con todo mi amor personal, en mi mirada compasiva, en mi auxilio, en mi salvación; porque, en verdad, yo soy su madre compasiva, tuya y de todos los hombres de esta tierra que están como si fueran uno solo…”(N.M.26-30). Detengámonos y oremos para entender el maravilloso y sublime mensaje que nuestra Madre nos ha traído y sigue trayendo…
Jaculatoria apropiada: Reina del Tepeyac, de tu ayate y de tus flores; dinos cómo servir al Rey de los corazones…
Segunda consideración: María se mostró en el Tepeyac como medianera de Dios entre San Juan Diego y el obispo fray Juan de Zumárraga.
Cuando nuestra Madre se le manifestó a Juan Diego le encargó— después de ruegos y altibajos de Juan Diego— que fuera con el obispo Zumárraga para que éste le construyera, como autoridad, el templo solicitado. Le costó trabajo a Juan Diego convencerlo, pero finalmente accedió ante la entrega de las flores y del ayate bendito. Nunca se pudo imaginar la trascendencia de lo que la Virgen le estaba encomendando. (N.M.33 y 137-142). Alabemos a María porque hizo, perfectamente de medianera entre Dios y el obispo Zumárraga y así se cumpliera el plan de Dios.
Tercera consideración: A través de diversos acontecimientos San Juan Diego siguió siendo excelente mediador entre la Virgen, el obispo y el pueblo.
Nuestra Madre dejó en Juan Diego un sello que lo marcó para toda su vida como el catequista de Santa María de Guadalupe. Vivió —durante 17 años— en un cuartito hecho para él y su tío Juan Bernardino junto a la pequeña ermita construida en uno de los lugares de las apariciones. Desde allí catequizó a cientos de indígenas que llegaban para ver a la madrecita de los indígenas y que comprobaban el milagro magnífico Guadalupano. Esto ha repercutido a nivel internacional de tal manera que el papa Juan Pablo II nombró a la Virgen Madre y Patrona insigne de toda América incluidas las islas cercanas a este continente. Agradezcamos a Dios que haya preparado tan bien a Juan Diego para que fuera su mediador en cosa tan importante para todo el mundo, agradezcámosle a Juan Diego que se haya dejado guiar tan excelentemente por María para tan gran y dulce acontecimiento. Pidámosle a Dios y a nuestra Madre que seamos dóciles ante el plan que ellos tienen sobre nosotros como lo hicieron San Juan Diego, el obispo y Juan Bernardino…
Cuarta consideración: Santa María de Guadalupe fue bandera de los insurgentes del siglo XIX y los alentó para consumar la Independencia; y en la época de la Revolución alentó a los nuevos insurgentes, que se pronunciaron como católicos, para que lucharan y murieran para defender sus derechos religiosos con el grito: “¡Viva Cristo Rey; viva Santa María de Guadalupe! ”.
Todos sabemos en México la historia de ambos conflictos en los que destacaron grandes figuras como Hidalgo, Morelos, Allende, la Corregidora, todos devotos Guadalupanos, y muchísimos más en la primera ocasión; y una cantidad de mártires por Cristo Rey, muchos de ellos ya canonizados, desde inicios del siglo pasado hasta que se fue recrudeciendo el conflicto religioso en los años 26-29. Reflexionemos y oremos por nuestra patria para que nunca más haya este tipo de conflictos que están por desbordarse ahora…
Quinta consideración: María nos alienta actualmente a los católicos a seguir proclamando que Cristo es Rey de nuestra nación: y nosotros agregamos: ¡Y tú la Reina!
En el proceso mundial que se está dando de un liberalismo desbordado que acepta y pide la muerte de inocentes como los no nacidos, las uniones gay, como si fueran verdaderos matrimonios, y otras fechorías los católicos no nos podemos quedar callados. Es necesario participar en las acciones que nos proponen algunas organizaciones católicas para pedir que se cumplan los compromisos que todos hemos adquirido de respetar los derechos humanos, de que haya transparencia en todo y en tod@s y de que no se coarte la libertad religiosa, como algun@s pretenden. En este momento tan difícil para much@s pidámosle a nuestra Reina que no bajemos los brazos y no se cansen nuestras piernas ni nuestras voces y acciones solidarias para seguir aclamando a Cristo como nuestro Rey. Y pidámosle a nuestro sublime e inigualable Rey que sigamos amando, sirviendo e imitando a nuestra Madre y Reina que ha sido tan amable, solidaria y promotora con nuestro país…

10.12.2015

Docenario Guadalupano octubre 2015

Docenario Guadalupano




 
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
 
 
Estamos en el famoso mes de las misiones y valdrá la pena tener en cuenta cada quien cómo está viviendo su propia misión en esta tierra.
La Iglesia ha sido fundada para una misión bien concreta: evangelizar a todas las personas, grupos, familias, instituciones. ¿Lo estamos haciendo? ¿Nos sentimos enviados y hacemos nuestra propia misión allí donde el Dios de la vida nos ha puesto? Que este mes nuestra Madre amorosa nos muestre su amor compasivo para que descubramos lo que Dios quiere de nosotros.
 
Por otro lado, el Sínodo de Obispos sigue su camino para hablarles con autoridad a las familias de hoy. Sigamos las noticias y oremos por esta delicada misión del Papa, obispos, asesores, padres de familia y quienes estén más involucrados en este acontecimiento eclesial.
 
Primera consideración: La primera y más definitiva misión: la del Verbo Eterno que fue encarnado en María para nuestra salvación. Dios Padre le dio a su Verbo Eterno, su reflejo infinito, la misión de hacerse uno entre nosotros para mostrarnos al mismo Padre, la labor del Espíritu Santo, la obra que debería de realizar la Iglesia en este mundo. Él, Jesús de Nazaret, es el primero y máximo Revelador del Padre. Sin Él no habría universo ni sabríamos cada quien nuestra misión. Los mismos ángeles son enviados en misión para con nosotros gracias a Él, nuestro Camino, Verdad y Vida. Él es el que nos impulsa a amar y servir a su estilo. Sigámoslo, sirvámoslo.
 
Jaculatoria apropiada: Vamos a la misión, la Virgen nos enseña cómo llevar a Cristo al pueblo que ya lo espera…
Segunda consideración: La misión del Espíritu Santo para el mundo y la Iglesia.
 
La misión que Cristo realizó de manera perfecta en su tiempo le fue inspirada y acompañada nada menos que por el Espíritu Santo Vivificador, unificador, capacitador de las mejores personas y eventos que ha habido en la tierra; la principal después de la de Jesús fue la de María. ¡De qué manera admirable la llevó durante su peregrinar en esta historia! Agradezcamos su capacidad y disponibilidad para acompañarnos y seamos dóciles a sus inspiraciones que solamente pueden ser buenas para nosotros y el mundo.
 
Tercera consideración: La misión de María nuestra Madre, modelo de respuesta a Dios y a nosotros.
Nuestra Madre, desde su primer sí a Dios y aunque sin saberlo, nos estaba dando la bienvenida como hijos suyos muy amados. Ella siempre permaneció fiel a las llamadas múltiples del Espíritu Santo que le fue haciendo durante su vida. Pidámosle que nos enseñe a discernir las llamadas de cada día para que descubramos las que verdaderamente son de Dios y las que no para que no perdamos tiempo en nuestra colaboración efectiva en la obra de la salvación.
 
Cuando fue enviada a México en 1531 también trajo una misión concreta: hacer que este pueblo se abriera a la Verdad completa de Dios, a la fraternidad universal y a encauzar un largo camino de regreso a Dios a través de múltiples acciones misioneras. Por eso es la Madre que nos ha engendrado a la vida divina para gloria de Dios y hasta de México. Trabajemos junto con Ella, como Juan Diego y fray Juan de Zumárraga, para que nuestro país encuentre su camino de eficiente servidor de otras naciones para bien de la humanidad (Nican Mopohua números 24-37; 58-62; 70-80,124.144; 178-192 y 212-218).
 
Cuarta consideración: La misión de la Iglesia aquí y ahora. El Concilio Vaticano II, que va a cumplir 50 años de haber sido clausurado, bien que entendió la misión evangelizadora de la Iglesia en este tiempo y circunstancias. Ella, abierta a todo el mundo y a Dios, va abriendo camino en la comprensión de lo que significa ser humanos y vivir nuestra propia dignidad con “los gozos y esperanzas del mundo de hoy”. Ayudemos a la Iglesia universal, y a nuestra Iglesia local, a que vaya dando los pasos convenientes y que le van marcado tanto las circunstancias del mundo actual como las llamadas y los documentos de nuestros auténticos pastores. Pidamos por ellos, en especial nuestros párrocos y decanos, y por quienes nos gobiernan para que sea según el Plan de Dios.
 
Quinta consideración: Nuestra propia misión ahora y en este Yucatán y México. El Dios de la vida nos llama ahora a todos a poner todo lo que esté de nuestra parte para que cumplamos la misión que le dio a la Iglesia en el mundo y en México para que todos los hermanos tengamos la vida de abundancia que nos trajo el Señor (Jn 10, 10). Necesitamos conocer bien nuestra realidad para poder hacer un pequeño diagnóstico de lo que se necesita a nuestro alrededor, lo confrontemos con otros y hagamos propuestas para mejorar estas situaciones de violencia y muerte que hablan muy mal de nosotros como católicos, seguidores del Señor Jesús. Que Él nos perdone nuestra pasividad y poca calidad en nuestros servicios y nos ayude a responderle al Padre como Él lo hizo. Sólo así saldremos del bache en que estamos. Él nos ha confiado su misión, no lo defraudemos.
 
Avancemos, misionemos como pide el Papa. Citas bíblicas de apoyo: Jn 1, 1-14; 16, 25-28; 15, 3-17; 14, 15-17 y 25-27; 15, 26-27 y 16, 12-15; Mt 28, 16-20; 1Cor 12, 4-31 y 13,1-13; Apoc 21, 20-27 y 22, 1-5.
Citas del Vaticano II: Constitución Dogmática sobre la Iglesia, capítulos 1, 1-5 y VIII, 52-69; Constitución Pastoral sobre las Iglesia en el mundo actual (número 1).

9.12.2015

Docenario Guadalupano
Sábado, 12 de septiembre
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Estamos en el mes de la patria y llenos de alegría por las fiestas marianas del mes por el nacimiento de nuestra Madre (8), su Santo Nombre (12) y Nuestra Señora de las Mercedes (24), entre otras. Pero también estamos sintiendo el desmoronamiento de esta “patria suave” que nos dieron Dios y Santa María de Guadalupe y much@s herman@s que nos la prepararon pero que se nos está yendo de las manos.
Esto nos pide acciones trascendentes desde conciencias nuevas, vivas, capaces de ser transformadoras de esta historia aquí en México, pero también más allá de nuestras fronteras, pues hay tantas persecuciones a los cristianos orientales, muchísimos de ellos sacrificados por su fidelidad a Cristo. Parece que estuviéramos en los siglos XIII-XVI en Europa con los ataques musulmanes antiguos. El Papa nos ha pedido intensificar nuestras oraciones y hacer obras de apoyo y compromiso en favor de estas intenciones. Vale la pena comprometernos, ¡hagámoslo!
En este mes los religiosos y religiosas mercedarios celebran de manera especial a Nuestra Señora de la Merced. Fue fundada en el siglo XIII para la redención de los cautivos. Muchos de estos hermanos dieron su vida por los encarcelados en esos tiempos, ellos se quedaban en las cárceles en lugar de los otros, por eso son los encargados de las cárceles en muchos lugares. Pidamos por su obra tan misericordiosa y por tantas congregaciones que en México llevan en su nombre algún aspecto original de Nuestra Señora y Madre de Guadalupe.
Vamos a considerar algunos de los momentos que Ella ha inspirado en nuestra patria. De manera especial pidamos en estos días por la visita del papa Francisco a Estados Unidos, para seguir con el Sínodo de la Familia y Cuba, para reforzar su nueva situación a nivel internacional.
Primera consideración: El regalo de las rosas.

Pensemos y sintamos el gran regalo de Dios y de María para los indígenas: la flor, las flores, que significaban para ellos la verdad, lo cierto. Habrán sentido y pensado: “Si nos dieron ese regalo es porque estamos en la verdad, en lo cierto. Ellos son los que nos garantizan que vamos bien, que estamos en la Verdad”. Alegrémonos con esta alianza hasta con nuestros antepasados y sus signos naturales. Jaculatoria apropiada: Tus principales portentos, Santa María celebramos; tu nacimiento y dones de Dios regalados. Fiesta de todos los pueblos es tu nombre tan sagrado.
Segunda consideración: La Casita Sagrada para atendernos. Nuestra Madre le pide al Obispo, a través de San Juan Diego, que le hagan su casa para atenderlos y entregarles al mismo Jesús, el Señor de la vida, el que siempre está cercano a nosotros. Ella sigue estando allí para atendernos y decirnos: “¿Que no estoy Yo aquí que soy tu Madre? ¿No soy Yo tu salud? ¿No te tengo en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos? ¿Tienes necesidad de alguna otra cosa?” (N.M. 119). Y nosotros le decimos: ¿Qué quieres que hagamos hoy, nosotros, tus hij@s? Meditemos y gocemos.
Tercera consideración: Los juramentos de 1666.
Uno de los momentos más claros de la intervención de nuestra Madre en la vida del país fue cuando convocaron a los testigos del Acontecimiento Guadalupano en ese año para que testimoniaran, de primera o máximo de segunda mano, lo que sabían de Juan Diego y del Acontecimiento. Gracias a ese momento hoy tenemos datos fidedignos de lo que pasó en las cercanías y en el Tepeyac en 1531. Agradezcamos.
Cuarta consideración: Los patronatos.
Para seguir probando su presencia entre nosotros, la Virgen ha intervenido en algunos momentos muy difíciles tanto de la ciudad como del país. El pueblo y el clero siempre recurrieron a Ella como ahora nosotros. Fue claro en las inundaciones, las pestes, los temblores, las revueltas en la ciudad, en toda la patria. En ellos la Madre de todos intervino en favor de los más necesitados, por eso hubo momentos en que se puso a la ciudad y al país bajo su patrocinio. El más conocido y cercano a nosotros es del 12 de diciembre de 1985 después del gran sismo, para que no hubiera más temblores de esa magnitud ni esos resultados. Y de entonces para acá no los ha habido en esa escala ni muertos por esa causa. Sorprendámonos, agradezcamos y obremos en consecuencia.
Quinta consideración: La Archicofradía Guadalupana y las congregaciones religiosas de inspiración guadalupana.
Las respuestas a tantos favores que Ella ha tenido con nosotros han fructificado en ofrendas, exvotos y otras donaciones, pero los más importantes signos son que las personas nos donemos, nos consagremos a Ella de por vida para ser sus manos entre nuestr@s herman@s más necesitados, para mantener el fervor guadalupano entre quienes son conciudadanos o compatriotas nuestros. Así es con la Archicofradía Guadalupana, la más antigua de América, y con las muchísimas congregaciones que se han inspirado en Ella para solidarizarse con sus hermanas. Ofrezcámonos, entreguémonos. Que todas las familias en estos días nos ofrezcamos a Ella y a Jesús.

9.07.2015

VIRGEN DE SCHOENSTATT

QUE LA VIRGEN TE OTORGUE TODA LA FORTALEZA, ENERGIA Y SALUD   VIRGEN DE SCHOENSTATT - PASALA LLEGA TE BENDICE Y SE VA  

8.12.2015

Docenario Guadalupano

 

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Este mes está lleno de la presencia de nuestra Madre, Señora y Reina. El 5 de este mes celebramos a Santa María de las Nieves en Roma, cuyo título y basílica se llaman Santa María la Mayor, pues es el primer templo dedicado en Occidente a María al terminar el Concilio de Éfeso, que en 431 proclamó que Jesús es hombre como nosotros e Hijo Eterno del Padre, y María, por tanto, podía ser llamada Madre de Dios.
Ella le pidió a una pareja una parte del terreno que tenía en Roma. Amaneció nevado el 5 de agosto y así señaló la Reina dónde quería su casa para la posteridad, porque era el día de su cumpleaños según lo reveló más tarde… Algo parecido a la petición que le hizo al obispo Zumárraga en México a través de San Juan Diego.
Ella siempre quiere protegernos como verdadera Madre y Dios le ha concedido tener algunas casas muy especiales en el mundo para que acoja, como buena Madre, a tod@s sus Hij@s. Gocemos este privilegio. Y encomendemos en especial a los y las dominicas que celebraron el día 8 a su santo fundador, Santo Domingo de Guzmán. Sus iniciales O.P. quieren decir: de la Orden de los Predicadores. Tienen muchas universidades y publicaciones en el mundo y son famosos oradores. También festejan en este mes los padres y las religiosas asuncionistas que pretenden vivir la perfección de nuestra Santa Madre, llevada perfecta a la Gloria. Encomendemos a tod@s ell@s.
Nos unimos al gozo y responsabilidad del nuevo pastor de Yucatán, monseñor Gustavo, y le damos muchas gracias a don Emilio Carlos por su entrega a esta Arquidiócesis.
Primera consideración: El nacimiento de nuestra Madre, el nacimiento del Tepeyac.
Imaginemos el gozo y alegría de Santa Ana y de San Joaquín ante el nacimiento de María. Imaginemos el gozo de Dios por el nacimiento de “su humilde esclava…”. Del mismo modo imaginemos el nacimiento a la fe de miles de indígenas que se convirtieron ante el Acontecimiento Guadalupano, el nacimiento del Tepeyac y sus alrededores a una nueva vida y a una perspectiva de gloria imposible de haber sido prevista si no por Dios. Alegrémonos por estos sublimes acontecimientos.
Jaculatoria apropiada: Reina del Tepeyac, y de todo el universo; muéstranos el poder del triunfo del Señor.
Segunda consideración: El cambio de vida en la familia de San Joaquín y Santa Ana y en el cerro del Tepeyac.
Imaginemos a San Joaquín y a Santa Ana sin María todavía. Vacío de esperanzas y de sonrisas. Llega María y todo cambia, todo es luz y fiesta. Imaginemos al Tepeyac antes de las apariciones: un cerro pelón y feo donde se daba culto a Tonantzín, la madre de los dioses aztecas. Llega María, la Verdadera Madre del Señor Jesús, Dios y hombre verdadero, y todo cambia. Bien dice el Nican Mopohua que todo se llenó de cantos, luces y belleza (números 6 a 22); con María siempre hay belleza, paz, armonía. Pidámosle que siempre permanezca con nosotros y nos dé a Jesús.
Tercera consideración: El nacimiento de las congregaciones religiosas y Santa María. Afortunadamente para nosotros y gracias a los escritores e historiadores de nuestras respectivas instituciones religiosas podemos constatar que en cada nacimiento de órdenes religiosas siempre ha estado presente nuestra Madre. En el caso de los dominic@s, con la devoción del Rosario, y en el de los Asuncionistas, con el deseo de acompañar a las personas a que se preparen para el encuentro diario y final con la certeza de nuestra resurrección. Acudamos a Ella que bien sabe lo que es estar resucitada y capaz de resucitarnos moralmente. Agradezcamos.
Cuarta consideración: En el nacimiento y vivencia del Evangelio, María está presente en el origen y durante la peregrinación en este mundo de nuestras familias. Para nuestro regocijo y el de nuestras familias, María también ha estado presente para ayudar a nuestros padres a vivir con el deseo de Dios de que nuestras familias sean campo abierto para la santidad de todos los miembros de la familia. El próximo Sínodo de la Familia de seguro remarcará este aspecto tan importante en el ministerio de los papás respecto a sus hijos para hacerles ver que nuestro modelo familiar en la tierra es la Sagrada Familia y en la eternidad, el mismo Dios en su misterio trinitario. Agradezcamos a este Dios-Comunidad-Familia que nos haya querido hacer a su imagen y semejanza ya desde aquí.
Quinta consideración: Nuestra propias asunción y coronación en la Gloria.
Nuestro caminar en esta tierra será lo que posibilite que Dios nos lleve a su propia Gloria, en donde María será la estrella humana rutilante más perfecta. Contemplémosla. Recordemos las pinturas de las Asunciones y Coronaciones de María que más nos hayan gustado, impactado, consolado y pensemos y sintamos que vamos para allá; que nuestro Dios y Padre desea recibirnos con los brazos abiertos y una corona para festejar nuestro triunfo unidos al triunfo de Jesús y de María. Que esta fe y esperanza nos mantengan alegres y contentos porque la alegría y el amor serán nuestros compañeros eternos.
Nota: Preparémonos para el Sínodo de la Familia con mucha oración y diálogo intrafamiliar. Las fiestas de septiembre y el fin de las vacaciones pueden ayudarnos mucho. Aprovechémoslas.
Citas bíblicas de apoyo: Juan 20, 1-18; Mt 28, 16, 20; Hech 1, 6-11; 1Cor 15, 1-28 y 42-58; Apoc 12, 1-5 y 9-12.
En tu Asunción, María, Madre nuestra, cantamos las glorias del Señor y las tuyas.

7.30.2015

Gracias Virgen María

Gracias Virgen María
Quiero darte gracias, Virgen María,
por tenerme en tu regazo,
por tenerme entre tus brazos
y amarme y protegerme cada día.
Tu espíritu de Madre bondadosa
ilumina nuestra vida.
Sin pecado concebida
Tú eres, Reina Misericordiosa.
Madre de Dios, hágase tu voluntad,
danos fe, paz y cariño
como distes Tú a tu Niño,
y que venga a nosotros tu humildad.
Madre mía, en lo alto del cielo
tienes todas las virtudes
y hasta nosotros acudes
cuando necesitamos tu consuelo.
¡Oh Madre piadosa, Virgen María!,
gran ejemplo de dolor,
queremos sentir tu amor
y tener siempre tu compañía
Amen.




6.12.2015

Docenario Guadalupano Viernes, 12 de junio

Docenario Guadalupano





Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Nuestra Madre, Santa María de Guadalupe, y el año de los consagrados y de la familia. Los Corazones de Jesús y de María y las transformaciones que nos trajeron y que hoy nos piden a nuestras familias y comunidades Religiosas.
Estamos en el mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, un mes con muchas fiestas religiosas como Corpus Christi, el Sagrado Corazón de Jesús (12) y el Inmaculado Corazón de María (13), San Luis Gonzaga (21), Patrono de la juventud; San Juan Bautista (24) y los Santos Apóstoles Pedro y Pablo (29). Y para el MEJ: Movimiento Eucarístico Juvenil, que depende del Apostolado de la oración, es una fecha de suma importancia porque en este mes, hace 100 años, se fundó este Movimiento con otro nombre que luego cambió después del Concilio Vaticano II: La Cruzada Eucarística.
En México, además, un mes muy importante por las elecciones federales y estatales, que para esta fecha estarán ya definidos los triunfos de los candidatos a los distintos servicios y las proporciones en las Cámaras de sus distintos miembros. Enhorabuena por todos los que cumplieron bien con su voto para que este país sea más digno y más eficiente en sus instituciones que están muy por debajo del anhelo y dignidad de nuestra nación. Las abstenciones y baja afluencia, así como signos de violencia y brutalidad, todavía estuvieron presentes este año. ¡Qué pena y vergüenza para el país..! Pidamos perdón por nuestras omisiones; recemos por los muertos y heridos de la contienda y por los provocadores y matones… Aprendamos de María y de Jesús qué transformaciones trajeron al país desde 1531 para que nosotros hagamos “lo que esté de nuestra parte“ para mejorar como se lo pidió nuestra Madre a San Juan Diego y al arzobispo de México…
En este mes, el día 6, celebramos a San Marcelino Champagnat, fundador de los Padres y Hermanos Maristas tan connotados por sus colegios y universidades en muchas partes del mundo.
Primera consideración: El Corazón del Padre Dios, según el Plan de Salvación, y conmovido por la situación de los pobladores de México, nos envía a María y con Ella a Jesús, a México…
Dios Trinidad, movido por amor a toda la humanidad, desencadenó toda la creación, la Redención y la Salvación del género humano. En este Plan maestro estuvo, desde el inicio, hacer presente al Verbo Eterno encarnado a través de nuestra Madre, en México, para que Ella nos mostrara a Jesús, Fruto Bendito de Su vientre, a este Continente de la esperanza, y con eso abrir una nueva época para México y la humanidad. Agradezcamos este designio de salvación…
Jaculatoria apropiada: Dios-Amor-Dios Bondad; enséñanos a transformar nuestra realidad…
Segunda consideración: El Rostro y el Corazón de María, fuentes de vida y transformación benefactora para México…
Al llegar a México y establecer aquí su casa temporal para bien de todo el mundo, Santa María de Guadalupe nos mostró su rostro bondadoso y su corazón enamorado por nosotros sus hijos y así conocimos cómo el corazón de Dios está vuelto hacia nosotros, para que, conociendo “Al verdadero Dios por quien vivimos” (NM 26-27), pudiéramos transformar la realidad caótica existente en el siglo XVI y poder llegar a tener una vida digna y en abundancia como Él quiere para todos. Las obras de la Evangelización en México trajeron grandes transformaciones: igualdad entre todos los habitantes, el derecho de todos a poseer bienes necesarios, acceso a la cultura, bibliotecas, imprenta, colegios, templos, hospitales, casas Religiosas y tantas cosas más. Alabemos a Dios y a María por tanto amor transformador…
Tercera consideración: María nos presenta en México el Rostro y Corazón de Jesús…
Como sabemos, el rostro y el corazón, en las tradiciones indígenas, son la persona; estos rasgos propios de cada uno nos muestran quién está detrás de ese tal rostro y ese tal corazón. Este aspecto cultural sirvió muchísimo a los habitantes de México para ver en el rostro bellísimo de María cuánto amor les tenía. Así, Ella les llegó al corazón y les mostró también, que al que Ella les traía como Gran Luz era su mismo Hijo y hermano de tod@s… (N.M. 27-32 y 118-120). Con esto el pueblo conoció el plan de Dios y se unió a los designios Divinos para bien de todos.
Cuarta consideración: Los Corazones de Jesús y de María, fuentes de inspiración para las transformaciones necesarias en México.
Después de las apariciones de María a Juan Diego y a Juan Bernardino y de la estampación de la imagen Guadalupana en el ayate de Juan Diego por una transformación milagrosa de la acción de Dios y de las flores en el ayate de Juan Diego, los indígenas entendieron que había que cambiar la realidad en cantos y flores, es decir, en realidades nuevas y armónicas para todos. Hoy, Dios y María nos dan sus flores de gran verdad para que, siendo veraces con nosotros mismos, no negando nuestras capacidades ni aumentándolas sin razón, nos dediquemos a hacer de México el país, que todos queremos, transformándolo de tal modo y con tal vigor y osadía, que pueda inspirar y ayudar a otros países a transformarse en países de solidaridad, concordia y fraternidad. Emprendamos este camino transformador con la fuerza del Espíritu Santo, el testimonio de Jesús, María y los Santos…
Quinta consideración: Las familias y congregaciones religiosas y su compromiso para transformar la situación actual de México.
Todos somos conscientes de las grandes dificultades por las que estamos pasando en el país y en el mundo. Dios y María esperan nuestras transformaciones necesarias para que ellos puedan actuar en y con nosotros. ¿Cómo es que las familias mexicanas no hayan respondido en millones contra las leyes abortistas? ¿Cómo consentimos tantas barbaridades de las autoridades y pandillas de muchos tipos tan corruptas? ¿Cómo hasta nos hacemos cómplices las familias católicas de estos desórdenes que nos atropellan nuestra existencia? ¿Qué vamos a hacer las congregaciones religiosas para apoyar a las familias en estas dificultades tremendas que están viviendo? ¿Qué haremos desde estas congregaciones y nuestras instituciones para tantos jóvenes que solamente les importa estar y quedar bien en el mundo de sus cuates..? México y el mundo esperan nuestra respuesta… Pidamos para que estemos a la altura…

5.31.2015

FLORES DEL 27 AL 31

Flor del 27 de mayo: María Rosa Mística

Meditación: ¡Quien puede dejar de admirar la perfección de la Rosa que el Señor nos dio!. De pequeña un capullo tierno bajado del Cielo que guardaba silencio y era la alegría de los que con Ella vivían. Al Templo la entregaron no sabiendo que Ella era un Templo Sagrado. Llena de pureza crecía, y aquella Virgen Bendita a Dios le consagraba su vida, sin advertir que el Señor su alma inmaculada miraba, haciéndola Su Esposa amada. La Rosa más hermosa se abría y en su corola escondido estaría el Mesías. Nueve meses los perfumes de aquella Flor abrigarían al Redentor, para darle permanentemente su amor como eterna oblación. Aquella pequeña Rosa excelsa nos guía como Rosa Mística, pues es María Madre de la Iglesia.

Oración: ¡Oh María Rosa Mística, preciosísima!. Muéstranos la pureza de corazón para agradar a Dios como lo hiciste vos, y haznos templos perfectos del Espíritu Santo para que seamos por El guiados. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Colocar en cada hogar un pequeño altar consagrado a María, como regalo a Su Hijo que busca que la amemos como El la ama.


Flor del 28 de mayo: María, Reina de los apóstoles

Meditación: “Pondré enemistad entre ti (satanás) y la Mujer (María), entre tu linaje y el suyo; y Ella te aplastará la cabeza” (Génesis 13,15). El apostolado ha de hacerse en lucha contra el diablo y los suyos, lo que origina persecuciones a toda la Iglesia, tanto en su cuerpo como en cada familia o individualmente. Somos los apóstoles que San Luis de Montfort señaló para este tiempo, que sólo dispone el Eterno. Sin embargo, la Reina y Capitana del pueblo de Dios dará la victoria a sus seguidores leales que la obedezcan y perseveren en el combate.

Oración: ¡Oh María Reina de los apóstoles!. Tú que haz enseñado, protegido y alentado a los apóstoles de todos los siglos, haz que seamos soldados leales y valientes de tu ejército, siendo apóstoles de tu Divino Hijo y propagando los mensajes del Reino, para que todos lleguemos al Cielo, con el Triunfo de tu Corazón Inmaculado y la vuelta de Cristo Resucitado. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Comprometerse a ser un fiel soldado de María, Capitana del ejercito de Jesús. Colocar los deseos de Dios por encima de las necesidades propias, con María como puente seguro y firme frente a las preocupaciones de cada día.


Flor del 29 de mayo: María, Reina del Santísimo Rosario

Meditación: “Dios te salve, llena eres de gracia, el Señor es contigo” (Lucas 1,28). El Arcángel San Gabriel fue quien comenzó el Rosario, pero el Espíritu Santo nos ha manifestado a través de los místicos que todo lo que proviene de la boca de los enviados celestiales (ángeles, santos y la misma Virgen) viene de la Voz de Dios, de tal modo que el mismo Dios fue quien lo inició. A María, la Reina de nuestro corazón, la Reina de las rosas, presentémosle como regalo un ramo de Avemarías. La oración a María, Medianera e Intercesora, va dirigida por su medio a Dios; le pedimos “ruega por nosotros pecadores” para que su oración se una a la nuestra y le de valor. Ella siempre responde ”ruego por vosotros pecadores”, ya que la oración es el diálogo sublime de la pobre criatura con su Señor. Nuestra oración, en manos de María, es presentada ante el Trono de Dios como un delicado perfume, entregado por la criatura más perfecta que existió, ¿y qué no puede obtener ése Purísimo Corazón del Corazón del Amor…?.

Oración: ¡Oh María, Reina del Santo Rosario!. Enséñanos a rezar de corazón como lo hiciste vos, y a prestar eterna alabanza a nuestro Señor. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Rezar un Rosario pidiendo se derrame sobre nosotros el Espíritu Santo, y por las intenciones de la Virgen.


Flor del 30 de mayo: María Reina de la Paz

Meditación: “Reina de la Paz,…da al mundo la Paz en verdad, en la Justicia y en la Caridad de Cristo” (Pío XII, 1942, Consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María). “Ella dio a Luz al Príncipe de la Paz” (Isaías 9,5). La Paz, bendición del Salvador, no es la del mundo, pues el seguirle es persecución (conforme a Mateo 10,34-39). Es la Paz del corazón que quita la angustia y el temor, es fruto del Espíritu de Dios que habita en nuestro corazón y nos anticipa la alegría de la esperanza de quien a Dios da su alma (conforme a Juan 14,26-28). En Fátima, María nos prometió que “al final mi Corazón Inmaculado triunfará y vendrá un tiempo de Paz”. Todo está cercano, pero Dios está esperando al hombre, para que vuelva a Su lado, para que haga la paz con El. Sometiéndose a Su Santa Voluntad, haciendo penitencia por los pecados de ésta pobre tierra que está desierta, y oración para reparar y volver todos al Padre Celestial. Confesemos nuestros pecados para tener un corazón sano y ofrezcamos la Santa Comunión por la conversión.

Oración: ¡Oh María, Reina de la Paz!. Enséñanos a orar y reparar a través de tu Inmaculado Corazón, para así alcanzar la Redención, trayendo a la tierra el Reino de Dios. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Ayuno en reparación de los pecados y las ofensas al Santísimo Sacramento del Altar.


Flor del 31 de mayo: María Reina del Cielo
Fiesta de la Visitación de la Virgen


Meditación: “Apareció en el cielo una gran señal: una Mujer vestida de Sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (Apocalipsis 12,1). Ha sido coronada Reina del Cielo la Madre del Señor de cielos y tierras. Esposa de Dios y Madre del Redentor, quien aquí en la tierra Le demostró obediencia y siempre Su consejo contempló, ¿cómo no podremos nosotros no ser sus esclavos y servirle junto a ángeles y santos?. “En la Iglesia todos están llamados a la santidad, pues ésta es la Voluntad de Dios: vuestra santificación (conforme Primera Tesalonienses 4,3 y Efesios 1,4). María se entregó a ésta Voluntad Divina y será verdaderamente Madre y Reina nuestra si buscamos responder a su llamado de santidad. No la hagamos llorar más por los pecados que en el mundo hay, sino que entreguemos nuestra voluntad para sólo por Ella trabajar.

Oración: ¡Oh María, Reina del Cielo y de nuestro corazón!. Haznos esclavos de tu amor para hacer la Santa Voluntad y llegar a la Patria Celestial. Que tengamos la humildad de la violeta, y estemos vestidos como ella, de penitencia. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Recitar el Regina Coeli (Reina del Cielo):

Reina del cielo, alégrate, aleluya,
porque El que mereciste engendrar, aleluya,
resucitó como lo había dicho, aleluya.
Ruega por nosotros a Dios, aleluya.
Regocíjate y alégrate, Virgen María, aleluya,
porque verdaderamente resucitó el Señor, aleluya.


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