12.10.2015

Docenario Guadalupano Jueves, 10 de diciembre

Docenario Guadalupano
Jueves, 10 de diciembre de 2015 -


Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 10. Dios es misericordia, como hemos estado viendo, y María, madre del Señor, es la mejor discípula de Dios, nuestra maestra en la misericordia. Así, Cristo y María nos acompañan para vivir nuestra vida misericordiosamente. En México, la Virgen le enseñó a Juan Diego cómo vivir la misericordia. Aprendamos de ellos para vivir a su estilo todos los días de nuestra vida, no solamente en un año de misericordia como el que acaba de abrir el Papa porque si no seríamos malos discípulos del Señor y de María. Hoy trataremos de ser muy concretos en cuanto a los ámbitos ordinarios en donde podemos vivir la misericordia.

Primera consideración. La familia es el primer lugar donde llegamos a este mundo y allí nos desarrollamos en medio de la parentela, bien lo estuvimos reflexionando para el Sínodo de la Familia. La Virgen y San José bien que supieron vivir la misericordia con Santa Isabel, con los pastores y reyes que los visitaron en el pesebre, y María en las bodas de Caná y de seguro con muchas más personas. Aquí, en México, Juan Diego fue misericordioso con su tío Juan Bernardino. Y todos estos hechos fueron, son muy concretos: acoger, visitar, servir, que es otra manera de tener misericordia. Aprendamos, reflexionemos y oremos. Jaculatoria: Familia de Nazaret y tantas familias de santos, enséñnenos a vivir la misericordia con los necesitados que son tantos.

Segunda consideración. Los grupos de matrimonios, de acólitos, de jóvenes, de familias unidas en apoyo a muchos y los movimientos eclesiales más configurados son un ámbito de comunión espiritual y entrega que hay que saber vivir en armonía y caridad. ¡Cuántos son verdaderos testigos de Cristo resucitado con su alegría, visitas a cárceles y hospitales o en misiones entre el pueblo más abandonado! Nuestra Madre vino a México a las afueras de la ciudad y no al centro potentado de los españoles o antiguos caciques. Pensemos si podemos hacer mejor lo que ya hacemos o si todavía no participamos en alguno de estos grupos, a ver si sentimos el llamado de Dios para hacerlo pronto. Oremos, reflexionemos.

Tercera consideración. La vida religiosa. Abramos el corazón y repasemos la cantidad de servicios que presta la Iglesia en el mundo gracias a que muchos nos hemos asociado en congregaciones, institutos, órdenes religiosas. Si no fuera por los franciscanos, dominicos, agustinos, mercedarios y muchas más asociaciones de éstas en la Antigüedad ni el mismo Juan Diego hubiera sido bautizado y educado en la fe y no hubiéramos tenido el Acontecimiento Guadalupano. A lo mejor otras instituciones más modernas después de esos acontecimientos tampoco hubieran existido, entre ellas los jesuitas, orden a la que pertenezco… Alabemos a Dios y apoyemos estas obras tan llenas de la misericordia infinita de Dios. Y si alguien se apunta que prepare maletas.

Cuarta consideración. El diaconado y presbiterado son otras de las manifestaciones claras de la presencia del Espíritu Santo para ir apoyando a la familia humana a través de la Iglesia. Los diáconos fueron establecidos de inmediato al nacimiento de la Iglesia y cuántos de ellos fueron martirizados por ser tan buenos servidores. Y los presbíteros cumplimos el mandato del Señor de seguir celebrando la Eucaristía y los sacramento para bien de todos. Destacan los sacramentos de la unción de los enfermos y la reconciliación para volver a vivir de la misericordia del Señor. Juan Diego menciona estos sacramentos cuando va en búsqueda de su tío para que muera tranquilo con estos auxilios divinos (N.M. 94-98). Festejemos la providencia y sabiduría de Dios que nos ha dado el Orden Sacerdotal.

Quinta consideración. Los obispos, junto con el Papa, son los otros ministros de la misericordia con mayor rango y responsabilidad en el Sacerdocio de Cristo-Pastor. Ellos son los que deben velar porque no falte la misericordia en la Iglesia, tanto en la vida sacramental como en las necesidades y tribulaciones sociales. Afortunadamente la Iglesia, en todo el mundo, ha tenido pastores de gran calidad como los santos apóstoles primero y luego una legión de santos obispos y papas. Oremos por ellos y colaboremos con su ministerio nada fácil y a veces muy criticado. Que el gran santo obispo mexicano San Rafael Guízar y Valencia sea un modelo especial para que sean así.

Oración final: Señor Jesús, te pedimos nos enseñes cómo quiere el Padre que seamos misericordiosos pues tú nos dices, como conclusión de varios párrafos tuyos sobre la misericordia: “Sean misericordiosos como el Padre Celestial es Misericordioso“ (Mt 5, 44-48).

12.09.2015

Docenario 1-12 Diciembre 2015.- Día 9

El Año Santo de la Misericordia y Santa María de Guadalupe




San Juan Diego, mensajero de la misericordia de Dios y de María de Guadalupe



                Hoy es el día de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin a quien canonizó nuestro querido Papa Juan Pablo II en el 2002; ojalá que el recuerdo de este querido santo mexicano, de los principios de la conversión de los indígenas al  Verdaderísimo  Dios por Quien vivimos, nos ayude a buscar y encontrar a este Dios tan misericordioso que, a través de Su Vicario en la tierra nos acaba de abrir el Año Santo de la misericordia. Vamos a considerar cómo Dios preparó a Juan Diego para ser un buen representante de Su misericordia.

Primera consideración: Dios escogió y preparó a Juan Diego para ser mensajero de Su misericordia. Esto lo vemos reflejado en el Nican Mopohua cuando nos narra que el sábado 9 de Diciembre iba a su catequesis en Santiago Tlatelolco; al día siguiente, por la mañana, estuvo en la Misa del Domingo 10 y fue a hablar con el Obispo quien le pide la señal.  En estas líneas comprendemos que gracias a su fidelidad a Dios y a la Iglesia él pudo recibir la misericordia de Dios para él y para todo su pueblo. Demos gracias por esto.

Jaculatoria: Juan Diego, hermano, nuestro, enséñanos a contemplar;

a nuestra Madre Amada, La Reina del Tepeyac.



Segunda consideración: La Virgen, maestra de Juan Diego en cuanto a la  misericordia. Después de que él habló con el Obispo  se encuentra con la Virgen por segunda vez. Ella lo esperó, le salió al paso (NM48) para consolarlo y reenviarlo con el señor Obispo .  En el mismo texto dice que Ella le preguntó qué le pasaba cuando él iba afligido por la enfermedad del tío (#107).Juan Diego aprendió también a ser misericordioso  gracias a María. Pidámosle a Ella que nos enseñe a nosotros de la manera que juzgue conveniente.



            Tercera consideración: Gracias a las enseñanzas de Dios y de María Juan Diego aprendió a ser  como Ellos; quizá también por la cortesía clásica del mundo azteca. Así, lo vemos muy respetuoso con el Obispo y sus servidores aunque lo habían tratado bastante mal… (NM 70-74 y 147-154). Aprendamos a ser magnánimos, como Juan Diego, aunque otros nos traten mal…

         

Cuarta consideración: Juan Diego tuvo misericordia con la Virgen al hacer todo lo posible por cumplirle sus encargos. Esto nos manifiesta el gran corazón de este hermano nuestro que nos enseña a ser corteses y educados hasta con Dios y María. (NM 127-134).Pidámosle a nuestro santo que nos siga educando en la cortesía y misericordia cristianas.



Quinta consideración: En la escuela de San Juan Diego.- Si queremos servir realmente a  México, a Dios y a nuestra Madre, sigamos el camino que Ellos nos han enseñado para poder sacar a nuestro país en el fango en que está. El año de la misericordia puede suscitar en nosotros muchas acciones comunes misericordiosas para poder acercarnos a los más sufridos y abandonados de este mundo. Dispongámonos, con la ayuda de Dios, de María y de Juan Diego, a hacerlo.



     Apoyos con la Biblia: Is 40,25-31   Salmo 103(102)     Col 3, 9-17    Mt 11,28-30

    **Para la gloria de Dios, Infinita Misericordia, y de Santa María de Guadalupe**

Joaquín Gallo Reynoso S.I.

12.07.2015

DIA 7 DOCENARIO

Docenario Guadalupano
Lunes, 7 de diciembre de 2015 
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 7. Hemos considerado diferentes aspectos de cómo Dios y María han actuado tan misericordiosamente en México y más en particular en y desde el Tepeyac.

Como encargado de la “Casita de la siempre Virgen Santa María de Guadalupe” —como Ella misma se llamó ante Juan Bernardino—, el Arzobispo de México actualmente, y todo México en conjunto, ha sido escogido por Dios para velar que el mensaje misericordioso del Tepeyac se siga extendiendo por nuestra Patria, por América Latina, toda América y el mundo. Es una misión de compasión y una misión de nueva evangelización.


Hoy vamos a considerar la misión de los obispos sucesores de fray Juan de Zumárraga y de la misma nación mexicana en su conjunto. Pidamos por nuestros actuales encargados de la Basílica: el arzobispo cardenal don Norberto Rivera y el rector de la Basílica, monseñor Enrique Glennie Graue, porque tienen un trabajo muy específico, delicado y consolador, encargado por nuestro Dios y también por nuestra Santa Madre.

Primera consideración. El Señor Jesús es el que ha venido a evangelizarnos. Sin Él la vida de todos los humanos no hubiera adelantado gran cosa en cuanto al misterio infinito de Dios. Eligió a doce y al despedirse de ellos y de sus discípulos los envió a llevar la Buena Noticia del Reino que incluye proclamar que hay un Padre común, un Señor de la Historia y Hermano Mayor: Jesús y un Espíritu Santo que nos comparten ambas Divinas Personas (Ef 4, 1-5).

Segunda consideración. La misión de la Iglesia es la de evangelizar como bien lo hicieron los Apóstoles y discípulos al principio de la Iglesia y como ha querido hacerlo por los siglos. Muy bien recalcó nuestro papa Paulo VI que la misión de la Iglesia es evangelizar. Esta misión es un encargo del mismo Dios que quiere que todos nos salvemos. Y ha puesto como garantía de salvación pertenecer de una u otra manera a esta Iglesia fundada por el Señor Jesús. Agradezcamos a nuestro Dios este don tan particular para todos los que hoy somos creyentes cristianos. Oremos para que conozcamos y promovamos esta Nueva Evangelización.

Tercera consideración. La nueva evangelización que tanto recalcó San Juan Pablo II es la que nos vino a mostrar Santa María de Guadalupe en el Tepeyac: nuevos métodos, un nuevo impulso evangelizador, estilo de vida más comunitario y solidario. Le agradecemos estos aportes tan luminosos.

Cuarta consideración. La nueva evangelización la va expresando poco a poco nuestra Madre Santa María de Guadalupe en el Tepeyac de este modo: “Lo mostraré, lo ensalzaré al ponerlo de manifiesto” (N.M. 27), es decir, a su Hijo, el Verdadero Dios. De aquí se sigue que si no manifestamos a Cristo visiblemente a través de nuestras obras, palabras y actitudes no habrá quien lo conozca ni quien se quiera convertir a Él. Y las obras de misericordia son las que especialmente nos hacen ver como verdaderos discípulos suyos.

Quinta consideración. La Virgen nos sigue dando pistas de cómo evangelizar: “Lo daré a las gentes en todo mi amor personal, en mi mirada compasiva…” (N.M. 28).

Si en nuestros mensajes sobre Cristo no está Él en el centro y no lo comunicamos con amor, será de balde nuestra proclamación. La Virgen culmina esta primera propuesta evangelizadora diciendo que nos dará a su Jesús: “En Mi auxilio, en Mi actuación defensora…” (N.M. 28). Esta otra pista nos es esencial si queremos que Cristo y sus hermanos seamos apreciados y otros deseen conocer y amar al Señor (1Pe 1, 3-9).

Citas de la Biblia: Salmo 51(50); Col 3, 12-17; Heb 4, 15-16; Mt 5, 1-12.

12.06.2015

DOMINGO 6 DOCENARIO

Docenario Guadalupano
Domingo, 6 de diciembre de 2015 - 
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 6. El Año Santo de la Misericordia y Santa María de Guadalupe.

Convertidos a Dios para proclamar Su misericordia con Santa María de Guadalupe.

Estamos en el segundo domingo de adviento y la figura del Bautista sobresale en la lectura del Evangelio de este día y del próximo Domingo (Lc 3,1-18). Aprovechemos la ocasión para reflexionar sobre nuestra vida y las cosas de las que nos hemos de convertir para ser mejores hijos del Padre, mejores familiares de la Santísima Trinidad y buenos hijos de nuestra amada Madre Santa María de Guadalupe.

Primera consideración: El Señor Jesús proclamó el año de Gracia (Lc 4,16-19) y su primo le preparó el camino predicando la conversión (Mc 1,4-8).

Jaculatoria: Me mueve, mi Dios, a más quererte, haberte, por María, conocido y haber, por ella comprendido, que tu amor es lo máximo…

Segunda consideración: San Juan Diego se convirtió de la poca estima que se tenía hacia una gloriosa aceptación de sí mismo gracias a la Virgen de Guadalupe (N.M.51-56). Este momento se dio cuando la Virgen le dijo que era preciso que él hiciera que el obispo entendiera lo que ella quería. Le dijo: “Házle saber, házle oír mi querer, mi voluntad…”(61).

Tercera consideración: El Señor obispo Zumárraga se convirtió de ser un obispo que no le creyó a Juan Diego en un principio, a un obispo que tuvo gran estima por él y que defendió los derechos de los indígenas gracias a la intervención de Dios y de nuestra madre en el acontecimiento guadalupano. Alabemos estas acciones divinas y marianas…

Cuarta consideración: Los servidores del señor obispo, al ver el milagro de las rosas y de la impresión de la imagen guadalupana en el ayate de Juan Diego, cambiaron de opinión respecto a éste al que después acompañaron hasta la casa del tío Juan Bernardino. Allí se les abrieron los ojos y el corazón para comprender la grandeza de Dios y de María…

Quinta consideración: Gracias a sucesivas conversiones logradas por Juan Diego y por el conjunto de cosas admirables del acontecimiento guadalupano muchísimos indígenas, españoles y criollos se convirtieron en apasionados defensores de la realidad milagrosa de dicho acontecimiento. Demos gracias a Dios y a María por todos estos sucesos admirables.

Citas Bíblicas.- Las del mismo Domingo pero aplicadas a México-Tepeyac: Baruc 5,1-9 Salmo 26(25); Filipenses 1,4-6.8-11, y también Mt 9,9-13

12.05.2015

Docenario dia 5

Docenario Guadalupano
Sábado, 5 de diciembre de 2015 -

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Hoy, sábado primero de mes, le damos un lugar especial a nuestra madre por los famosos cinco sábados seguidos de mes, porque ella le aseguró a Lucía, la prima de los otros dos pastorcitos de Fátima, en Pontevedra, cuando todavía era postulante para entrar a la vida religiosa, que si rezamos el rosario y le dedicamos 15 minutos para meditar con ella sobre los misterios del rosario, nos confesamos y comulgamos cinco primeros sábados de mes seguidos y los ofrecemos en reparación por los pecados contra ella, a la hora de la muerte nos auxiliará de manera especial para que muramos en la gracia de Dios. Es uno de los mejores negocios de nuestra vida si lo hacemos… Nuestra madre amable siempre está procurando nuestro bien con su afinada misericordia con nosotros.

Hoy podemos reflexionar sobre algunas obras misericordiosas que la virgen hizo y sigue haciendo en y desde el Tepeyac para quienes nos amparemos bajo su auxilio y protección.

Primera consideración: . La primera obra de misericordia de nuestra madre en el Tepeyac es habernos traído a su hijo a México y desde aquí para todo el mundo. Dios nos la mandó, pero ella puso todo lo que estuvo de su parte para darnos a su hijo amado de la manera tan excelente y misericordiosa como consta y lo sabemos muchos. Alabémosla.

Jaculatoria: María Madre de gracia, madre de misericordia; en la vida y en la muerte ampáranos gran señora.

Segunda consideración: . El haber apoyado al obispo Zumárraga con las rosas y con la impresión de la imagen guadalupana en la tilma de Juan Diego fue una obra de gran misericordia de Dios, y nuestra madre cumplió en ese tiempo muy bien esta misión que le fue encomendada. Gocemos contemplando el momento de la impresión de la imagen en el ayate de Juan Diego; veamos la sorpresa de los allí presentes en ese momento… Contemplemos.

Tercera consideración: Nuestra madre le dio la sanación a Juan Bernardino el mismo 12 de diciembre en la mañana. Dice la narración del Nican Mopohua: “ …y se le apareció la Señora del cielo —a Juan Diego— y lo mandó a México con el señor Obispo… y le dijo que no se afligiera, que su tío ya estaba sano… Y le dijo su tío —Juan Bernardino— a Juan Diego, que era cierto, que en ese momento ella lo sanó…” (#200-202). Reflexionemos… Oremos…

Cuarta consideración: Desde un principio la virgen hizo varios milagros cerca del Tepeyac con la gente que la invocaba. Fue notable la resurrección del indio muerto el mismo 26 de diciembre día de su traslado de la iglesia en que estaba hasta el lugar que ella señaló en la orilla del lago junto al cerro del Tepeyac. Hay muchos testimonios de muchas sanaciones y otros favores que Ella hizo a muchas personas. Demos gracias por todo esto.

Quinta consideración: Nuestra amable y admirable madre santa María de Guadalupe sigue haciéndonos infinidad de servicios a miles y miles de personas que seguimos recurriendo con confianza a ella. Démosle gracias por el amparo, protección, auxilio y defensa que nos regala. Comprometámonos, como ella y como Jesús, a servir a quien nos necesite.

Citas de la Biblia: Salmo (118-117) Mt 5,43-48 y 7,12 Lc 7, 11-15**Para la gloria de Dios, Infinita Misericordia, y de Santa María de Guadalupe**.— Diciembre de 2015.

12.04.2015

DOCENARIO DIA 4

Docenario Guadalupano
Viernes, 4 de diciembre de 2015 

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 4. En este día nos vamos a detener en la presencia del Señor Jesús en el Acontecimiento Guadalupano.


Escogí este viernes para hablar de Él y de su presencia humilde y eficiente en el acontecimiento. Ciertamente, sólo aparece su nombre completo una sola vez en el Nican Mopohua y gracias al escritor, pero San Juan Diego habla de Él como “Nuestro Señor”; pero sí aparece de otra manera muy hermosa en los labios de nuestra Madre y en otras citas no explícitas pero que incluyen su presencia. Vamos a recorrer algunos números para entender su presencia misericordiosa en el relato original de Antonio Valeriano de 1548.

Primera consideración. La primera en expresar que trae la presencia de Cristo a estas tierras es nuestra Madre cuando le dice a Juan Diego: “Soy la Madre del Verdadero Dios por Quien se vive “(N.M. 26). Ella es la Madre amorosa que en su vientre —señalado por el cinturón negro en su Imagen— trae al Niño-Sol, el mismo que es “Dios de Dios, Luz de Luz, Dios Verdadero de Dios Verdadero… por quien todo fue hecho”, como decimos en el Credo; el que es nuestro modelo humano-divino y por quien vivimos realmente en la vida espiritual y quien nos dará hasta la gloria corporal.

Agradezcamos a nuestra Madre que nos lo haya traído y nos lo siga trayendo. Jaculatoria: Santa María de Guadalupe, Manifestadora de Jesús; muéstranos a tu Hijo, fruto bendito de tu vientre.

Segunda consideración. La Santísima Virgen nos sigue presentando a su Hijo: Él es “el Dueño de lo que está cerca y junto” (N.M. 26), es decir, de cuya presencia gozamos y que nadie puede esquivar; quien nos busca en nuestras necesidades, acompaña en nuestras luchas legítimas por nuestra dignidad y quien nos prepara lugar en la Gloria, como les dice a sus Apóstoles en la Última Cena (Jn 14, 1-3).

Tercera consideración. La Santísima Virgen, en el Tepeyac, le sigue diciendo a Juan Diego, y en el mismo lugar y día, quién es su Hijo. “El Dueño del cielo, el Dueño de la tierra”. ¿Cómo se habrá quedado Juan Diego ante tales afirmaciones de la Virgen? De seguro, hasta entonces nadie había presentado a Jesús así en toda América. Gocemos estas realidades. Sintamos la profundidad de las afirmaciones de nuestra Madre nada menos sobre Nuestro Hermano Mayor.

Cuarta consideración. San Juan Diego habla del amor del Corazón de Jesús al decirle a la Virgen que irá “a llamar a alguno de los amados de nuestro Señor, para que vaya a confesarlo y prepararlo” (a su tío Juan Bernardino tan grave). Aquí Juan Diego afirma la grandeza del Corazón de Jesús al tener a sus sacerdotes como amigos queridos y amados, y los otros sacramentos mencionados son portadores también de la salvación de nuestro Señor cuyo corazón también nos los regaló para nuestra salvación (N.M. 113).

Quinta consideración. El autor del Nican Mopohua, discípulo indígena de los frailes franciscanos en Tlatelolco, es quien también nos habla del Señor y con todo su nombre completo. Es cuando narra que el señor Zumárraga no le hizo caso a Juan Diego, a pesar de las evidencias de que nuestra Madre se le había aparecido. Dice así: “Y aunque todo absolutamente se lo declaró y en cada cosa vio, admiró que aparecía con toda claridad que Ella era la Perfecta Virgen, la Amable, Maravillosa Madre de nuestro Salvador nuestro Señor Jesucristo, no por eso creyó…” (N.M. 75).

Pues este mismo Señor Jesús es el que nos sigue dando todo su amor misericordioso para que sigamos teniendo vida eterna. Agradezcamos a la Santísima Trinidad que así hayan planeado tan maravillosos encuentros para que hoy nosotros podamos tener la vida abundante del Señor Jesús (Jn 10, 7-15; Ef 1, 1-14).

12.03.2015

docenario dia 3

Docenario Guadalupano
Jueves, 3 de diciembre de 2015 -
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 3. Hoy es la celebración de nuestro gran misionero San Francisco Javier, que dejó marcada la ciudad de Mérida con el colegio de los Jesuitas, abierto en 1618, y por la universidad que llevó también su nombre y fue fundada en 1624.


Hay muchos que aquí llevan su nombre y hasta se lo ponen con la X como fue en aquella época. Por estas razones escogí ponerle a este día el subtítulo de “Misionera” por la verdadera y transformadora misión que desarrolló nuestra querida Madre Guadalupana como misionera de Dios. Reflexionemos y oremos.

Primera consideración. Dios envió a María a un campo de batalla en 1531 pues había muchas hostilidades entre las diversas etnias, unas aliadas de los aztecas y otras enfrentadas con ellos pues no aceptaban ser sus vasallos. Pero, además, con la llegada de los españoles el territorio mexicano estaba lleno de sangre y víctimas hasta por los múltiples sacrificios humanos en honor de algunos de sus dioses. En este caos va a aparecer la más pacífica, la mejor mujer y Madre de la Historia. Alabemos a nuestro Dios por su sabiduría infinita y a Ella por ser tan eficiente Mensajera suya para nosotros. Jaculatoria: Santa María de Guadalupe, que viniste al Tepeyac enviada para nosotros por la Santa Trinidad, dinos cómo proclamarla, Mensajera sin igual.

Segunda consideración. María se le presenta a Juan Diego así: “Soy Madre tuya y de todos los hombres que en esta tierra están como si fueran uno…” (N.M. 30).

Tercera consideración. En el diálogo con Juan Diego, María le sigue diciendo: “… y Madre de las demás variadas estirpes de hombres, mis amadores, los que a Mí clamen, los que me busquen, los que confíen en Mí” (N.M. 31). Imaginemos la trascendencia de estas palabras: es su declaración de Madre espiritual de todo el género humano, lo mismo que le dijo Jesús a Juan al pie de la cruz: “Allí tienes a tu Madre…” (Jn 19, 27). Agradezcamos al Señor Jesús el regalo más tierno y consolador que necesitábamos y que necesitaban los indígenas de aquella época.

Cuarta consideración. La Virgen sigue diciéndole a Juan Diego su misión: “Allí —en el templo que había pedido— les escucharé su llanto, su tristeza…” (N.M. 32). Esta explicitación de nuestra Madre es maravillosa: viene a estar con sus hijos, a consolarnos ante tantas desgracias y muertes. No en balde en canciones antiguas le cantamos: “… y vamos todos, con flores a María que Madre nuestra es… ¡Y de qué categoría!”.

Quinta consideración. Por todo el territorio nacional nuestra Mensajera va por todos los rincones: toca puertas, abre corazones, está en los caminos y carreteras, nos anuncia la presencia de su Hijo en el Tepeyac, nos abre a las acciones del Espíritu Santo, nos une, nos congrega, nos enseña a ser hermanos, a orar con toda confianza al Padre, a seguir las indicaciones de su Hijo. Sin Ella no seríamos nosotros, no existiría México como en sus mejores tiempos, personas y lugares. ¡Viva Santa María de Guadalupe, la Mensajera Estrella de Dios!

Citas de la Biblia: Jn 2, 1-11; Mt 11, 28-30; Is 52, 7-10; 62, 1-5 y 11-12; Salmo 34(33).

12.02.2015

DIA 2 DIC DOCENARIO

Docenario Guadalupano
Miércoles, 2 de diciembre de 2015 


Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Día 2. Hoy contemplaremos y meditaremos sobre la acción portentosa del Espíritu Santo durante el Acontecimiento Guadalupano.


Ojalá estas reflexiones nos ayuden a redescubrir la santa presencia del Espíritu Santo en nuestra vida y en la misión de cada nación ante el plan tan maravilloso de Dios.

Primera consideración. El Espíritu Santo actuó en las tierras que hoy son México, en el cerro del Tepeyac, para secundar el plan divino de salvación para todos los pueblos (Nican Mopohua: desde el inicio hasta el número 6).

Admiremos la Sabiduría Divina que así actúa por nosotros para nuestro bien.

Segunda consideración. El Espíritu Santo preparó perfectamente el escenario donde iban a ser los encuentros de nuestra Madre con San Juan Diego. Dice el Nican Mopohua en los números 6 a 22 que Juan Diego se quedó extasiado y se preguntaba si ya estaba en el paraíso que Dios nos ha anunciado. Toda la Creación estaba bellísima… Contemplemos con él.

Tercera consideración. El Espíritu Santo preparó a María para que este encuentro fuera muy cordial entre Ella y Juan Diego. Así lo hizo también cuando, a través del arcángel San Gabriel, le anunció que sería la Madre del Mesías. Aquí, Ella viene a darlo para que lo conozcamos, viene a ofrecérnoslo… (Nican Mopohua números 22-31 y Evangelio de San Lucas 1, 26-38).

Agradezcamos el bien programado para nosotros…

Cuarta consideración. El Espíritu Santo preparó también las cosas desde España para que el religioso fray Juan de Zumárraga fuera enviado aquí para que fuera el primer Obispo de lo que hoy es la ciudad de México y sus amplios alrededores. Él preparó también a Juan Diego para que fuera el interlocutor entre la Virgen y el Obispo. Alabemos esta capacidad increíble del Espíritu Santo para iniciar tan espléndidamente este Acontecimiento Guadalupano (N.M. números 39-67; 68-81; 88-93).

Quinta consideración. El Espíritu Santo envió a María con Juan Bernardino para que sanase; preparó el jardín de rosas con los Ángeles de donde Juan Diego las llevaría en su ayate al Obispo que contempló en él la Gran Señal que Dios daba a todo el mundo de su presencia consoladora y misericordiosa a través de Santa María de Guadalupe.

Quedémonos conmovidos contemplando y agradeciendo estas escenas magníficas y únicas en la historia mundial. Y sigamos dando a conocer este Acontecimiento a todos los que podamos; así Dios seguirá manifestando su amor misericordioso a muchísimos hermanos que lo necesitan…

(Ver citas en el Nican Mopohua: 194-204; 103-116; 124-142 y 160-184. Biblia: Is 63.13; Sir. 50, 5-10 y 24, 18.23; Apocalipsis 11, 19 y 12,1). Para la gloria del Espíritu Santo y de Santa María de Guadalupe.

12.01.2015

DOCENARIO DICIEMBRE DIA 1

Docenario Guadalupano
Martes, 1 de diciembre 

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Herman@s y amig@s en el Señor: Un saludo con el deseo de que el año que estamos terminando, año de muchos dones por el proceso del Sínodo de la Familia y el Año de la Vida Consagrada, haya estado lleno de bendiciones para ustedes, sus familias y las y los religiosos que nos siguen a través del Diario. Y para el Año Litúrgico que está entrando, ciertamente la primera gran bendición será la apertura del Año de la Misericordia por el papa Francisco este 8 de diciembre, fiesta tan querida de nuestra Madre por su Inmaculada Concepción. Que este acontecimiento sea una oportunidad para tod@s de una vida mejor en el servicio de nuestro Dios, nuestra Madre Amada y nuestr@s prójim@s.


Con mucha anticipación nos hemos preparado para la apertura de este año de tantas promesas, especialmente con el documento que dio a conocer el papa Francisco el 11 de abril llamado “El rostro de la Misericordia” —en latín, Misericordiae Vultus, el nombre oficial—, la víspera del Domingo de la Misericordia. Ha sido un apoyo pastoral muy bueno.

Por eso, en los próximos días procuraré dar a conocer algunas citas de este documento cuando nos permitan afianzar los temas que presentaré para estos doce días de gracia que iniciamos hoy, 1 de diciembre. Espero nos ayuden también a preparar el nacimiento del Señor que tendrá un matiz especial este año.

El Año de la Misericordia se abrirá oficialmente en todas las catedrales y santuarios del mundo el domingo 13, pero el Cabildo de la Basílica de Guadalupe de México ha pedido abrirlo el sábado 12 por ser la gran fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, Señora de la Misericordia, quien vino a traer a nuestro país y toda América, de parte de Dios, el gran mensaje que nos ha dejado en su Imagen Guadalupana, en el Nican Mopohua —relato original en nahua de las apariciones de la Virgen en el Tepeyac del 9 al 12 de diciembre de 1531— y en el fervor del pueblo devoto y de tantísimos escritores que han escrito durante cuatro siglos sobre este Acontecimiento.

Nos unimos desde este docenario a todas las celebraciones guadalupanas que habrá en el país y en muchas partes del mundo para pedir por este México que hace mucho ha perdido la brújula y está como en convulsiones de parto. Esperamos que estas fechas y la visita del Papa a nuestro país sean una vida nueva en todos y para todos.

Día 1. Dios, el Autor Misericordioso del Acontecimiento Guadalupano.

Primera consideración. Dios es el Autor Maravilloso de toda la Creación y desde el principio la hizo inspirado en el Verbo Eterno y para nuestro propio bien.

Jaculatoria: Dios, Autor de Maravillas y del Acontecimiento Guadalupano, ayúdanos a solidarizarnos, como María, con todos nuestros hermanos.

Segunda consideración. Dios creó a nuestros primeros padres sin pecado, pero ellos pecaron. Las consecuencias fueron: dolores, enfermedades, pecados por doquier y muerte. Hagamos lo imposible por no vivir en pecado.

Tercera consideración. El Padre, con el Poder del Espíritu Santo, hizo posible la Encarnación del Verbo Eterno en María y para todos. Gocemos esta bondad divina.

Cuarta consideración. La vida, muerte, resurrección y ascensión del Señor posibilitaron todas las futuras acciones divinas hacia nosotros para nuestro bien. Agradezcamos estos favores infinitos; que estén presentes para nosotros todos los días.

Quinta consideración. El Acontecimiento Guadalupano fue querido y preparado por Dios para que nuestra Madre viniera al Tepeyac en 1531, nos revelara, por primera vez, al Verdaderísimo Dios por Quien Vivimos (Nican Mopohua número 26) y siguiera llevando al cabo la obra evangelizadora y misericordiosa que todavía sigue haciendo para nosotros. Ésta terminará cuando acabe este mundo transitorio.

Mientras tanto, vivamos como verdaderos hijos de Dios y de nuestra Santísima Madre, nuestro testimonio es vital para otr@s. Citas bíblicas: Génesis 1, 1-31 y 3.1-24. Himno de la Creación: Daniel 3, 51-90; Jn 1, 1-5; 9-14 y Lc 1, 26-38.

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