11.12.2015

Docenario Guadalupano noviembre 12

Docenario Guadalupano

 


Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Este mes tiene mucho significado para los mexicanos por el famoso 20 de noviembre. La mayoría nos sentimos herederos de muchas personas que ofrecieron su vida para que México fuera un país más libre, solidario y fraterno. Murieron muchísimos pero lograron que la Constitución de 1917 fuera un ejemplo, en su sentido social y en ese tiempo, para otros países. Hoy necesitamos seguir luchando pacíficamente para que más herman@s nuestr@s tengan lo más necesario para vivir decorosamente. Jesús, el enviado del Padre, declarado Rey de nuestro país en los años veintes, quiere y debe seguir reinando en nuestras familias, organizaciones y congregaciones religiosas, especialmente aquellas que llevan su nombre de alguna manera, como las religiosas mexicanas de Cristo Rey y Santa María de Guadalupe.
Estamos en el mes de Cristo Rey, pidámosle por nuestro país para que haya más justicia y solidaridad y para que nos preparemos con alegría a la visita que el Papa Francisco hará a México en el próximo febrero que esperamos, traerá mucho fruto y muchas exigencias para los seguidores de Jesús. Pidámosle a nuestra Madre que nos enseñe a amar, a seguir y servir a Cristo, nuestro Rey, como hizo, entre muchos, el padre Miguel Agustín Pro, jesuita, a quien celebramos el 23 de este mes, fecha de su fusilamiento en México, D.F.
Estemos al pendiente de los documentos del Sínodo de la familia una vez terminado y de la apertura del Año Santo de la misericordia que se iniciará el próximo 8 de diciembre. Pasemos a las consideraciones…
Primera consideración: María vino a México a traernos a nuestro señor Jesucristo.
En la primera aparición a Juan Diego, en el Tepeyac, la Virgen le dijo: “Deseo que aquí me levanten mi casita sagrada en donde lo mostraré —a Cristo—, lo ensalzaré al manifestarlo; lo daré a la gente con todo mi amor personal, en mi mirada compasiva, en mi auxilio, en mi salvación; porque, en verdad, yo soy su madre compasiva, tuya y de todos los hombres de esta tierra que están como si fueran uno solo…”(N.M.26-30). Detengámonos y oremos para entender el maravilloso y sublime mensaje que nuestra Madre nos ha traído y sigue trayendo…
Jaculatoria apropiada: Reina del Tepeyac, de tu ayate y de tus flores; dinos cómo servir al Rey de los corazones…
Segunda consideración: María se mostró en el Tepeyac como medianera de Dios entre San Juan Diego y el obispo fray Juan de Zumárraga.
Cuando nuestra Madre se le manifestó a Juan Diego le encargó— después de ruegos y altibajos de Juan Diego— que fuera con el obispo Zumárraga para que éste le construyera, como autoridad, el templo solicitado. Le costó trabajo a Juan Diego convencerlo, pero finalmente accedió ante la entrega de las flores y del ayate bendito. Nunca se pudo imaginar la trascendencia de lo que la Virgen le estaba encomendando. (N.M.33 y 137-142). Alabemos a María porque hizo, perfectamente de medianera entre Dios y el obispo Zumárraga y así se cumpliera el plan de Dios.
Tercera consideración: A través de diversos acontecimientos San Juan Diego siguió siendo excelente mediador entre la Virgen, el obispo y el pueblo.
Nuestra Madre dejó en Juan Diego un sello que lo marcó para toda su vida como el catequista de Santa María de Guadalupe. Vivió —durante 17 años— en un cuartito hecho para él y su tío Juan Bernardino junto a la pequeña ermita construida en uno de los lugares de las apariciones. Desde allí catequizó a cientos de indígenas que llegaban para ver a la madrecita de los indígenas y que comprobaban el milagro magnífico Guadalupano. Esto ha repercutido a nivel internacional de tal manera que el papa Juan Pablo II nombró a la Virgen Madre y Patrona insigne de toda América incluidas las islas cercanas a este continente. Agradezcamos a Dios que haya preparado tan bien a Juan Diego para que fuera su mediador en cosa tan importante para todo el mundo, agradezcámosle a Juan Diego que se haya dejado guiar tan excelentemente por María para tan gran y dulce acontecimiento. Pidámosle a Dios y a nuestra Madre que seamos dóciles ante el plan que ellos tienen sobre nosotros como lo hicieron San Juan Diego, el obispo y Juan Bernardino…
Cuarta consideración: Santa María de Guadalupe fue bandera de los insurgentes del siglo XIX y los alentó para consumar la Independencia; y en la época de la Revolución alentó a los nuevos insurgentes, que se pronunciaron como católicos, para que lucharan y murieran para defender sus derechos religiosos con el grito: “¡Viva Cristo Rey; viva Santa María de Guadalupe! ”.
Todos sabemos en México la historia de ambos conflictos en los que destacaron grandes figuras como Hidalgo, Morelos, Allende, la Corregidora, todos devotos Guadalupanos, y muchísimos más en la primera ocasión; y una cantidad de mártires por Cristo Rey, muchos de ellos ya canonizados, desde inicios del siglo pasado hasta que se fue recrudeciendo el conflicto religioso en los años 26-29. Reflexionemos y oremos por nuestra patria para que nunca más haya este tipo de conflictos que están por desbordarse ahora…
Quinta consideración: María nos alienta actualmente a los católicos a seguir proclamando que Cristo es Rey de nuestra nación: y nosotros agregamos: ¡Y tú la Reina!
En el proceso mundial que se está dando de un liberalismo desbordado que acepta y pide la muerte de inocentes como los no nacidos, las uniones gay, como si fueran verdaderos matrimonios, y otras fechorías los católicos no nos podemos quedar callados. Es necesario participar en las acciones que nos proponen algunas organizaciones católicas para pedir que se cumplan los compromisos que todos hemos adquirido de respetar los derechos humanos, de que haya transparencia en todo y en tod@s y de que no se coarte la libertad religiosa, como algun@s pretenden. En este momento tan difícil para much@s pidámosle a nuestra Reina que no bajemos los brazos y no se cansen nuestras piernas ni nuestras voces y acciones solidarias para seguir aclamando a Cristo como nuestro Rey. Y pidámosle a nuestro sublime e inigualable Rey que sigamos amando, sirviendo e imitando a nuestra Madre y Reina que ha sido tan amable, solidaria y promotora con nuestro país…

10.12.2015

Docenario Guadalupano octubre 2015

Docenario Guadalupano




 
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
 
 
Estamos en el famoso mes de las misiones y valdrá la pena tener en cuenta cada quien cómo está viviendo su propia misión en esta tierra.
La Iglesia ha sido fundada para una misión bien concreta: evangelizar a todas las personas, grupos, familias, instituciones. ¿Lo estamos haciendo? ¿Nos sentimos enviados y hacemos nuestra propia misión allí donde el Dios de la vida nos ha puesto? Que este mes nuestra Madre amorosa nos muestre su amor compasivo para que descubramos lo que Dios quiere de nosotros.
 
Por otro lado, el Sínodo de Obispos sigue su camino para hablarles con autoridad a las familias de hoy. Sigamos las noticias y oremos por esta delicada misión del Papa, obispos, asesores, padres de familia y quienes estén más involucrados en este acontecimiento eclesial.
 
Primera consideración: La primera y más definitiva misión: la del Verbo Eterno que fue encarnado en María para nuestra salvación. Dios Padre le dio a su Verbo Eterno, su reflejo infinito, la misión de hacerse uno entre nosotros para mostrarnos al mismo Padre, la labor del Espíritu Santo, la obra que debería de realizar la Iglesia en este mundo. Él, Jesús de Nazaret, es el primero y máximo Revelador del Padre. Sin Él no habría universo ni sabríamos cada quien nuestra misión. Los mismos ángeles son enviados en misión para con nosotros gracias a Él, nuestro Camino, Verdad y Vida. Él es el que nos impulsa a amar y servir a su estilo. Sigámoslo, sirvámoslo.
 
Jaculatoria apropiada: Vamos a la misión, la Virgen nos enseña cómo llevar a Cristo al pueblo que ya lo espera…
Segunda consideración: La misión del Espíritu Santo para el mundo y la Iglesia.
 
La misión que Cristo realizó de manera perfecta en su tiempo le fue inspirada y acompañada nada menos que por el Espíritu Santo Vivificador, unificador, capacitador de las mejores personas y eventos que ha habido en la tierra; la principal después de la de Jesús fue la de María. ¡De qué manera admirable la llevó durante su peregrinar en esta historia! Agradezcamos su capacidad y disponibilidad para acompañarnos y seamos dóciles a sus inspiraciones que solamente pueden ser buenas para nosotros y el mundo.
 
Tercera consideración: La misión de María nuestra Madre, modelo de respuesta a Dios y a nosotros.
Nuestra Madre, desde su primer sí a Dios y aunque sin saberlo, nos estaba dando la bienvenida como hijos suyos muy amados. Ella siempre permaneció fiel a las llamadas múltiples del Espíritu Santo que le fue haciendo durante su vida. Pidámosle que nos enseñe a discernir las llamadas de cada día para que descubramos las que verdaderamente son de Dios y las que no para que no perdamos tiempo en nuestra colaboración efectiva en la obra de la salvación.
 
Cuando fue enviada a México en 1531 también trajo una misión concreta: hacer que este pueblo se abriera a la Verdad completa de Dios, a la fraternidad universal y a encauzar un largo camino de regreso a Dios a través de múltiples acciones misioneras. Por eso es la Madre que nos ha engendrado a la vida divina para gloria de Dios y hasta de México. Trabajemos junto con Ella, como Juan Diego y fray Juan de Zumárraga, para que nuestro país encuentre su camino de eficiente servidor de otras naciones para bien de la humanidad (Nican Mopohua números 24-37; 58-62; 70-80,124.144; 178-192 y 212-218).
 
Cuarta consideración: La misión de la Iglesia aquí y ahora. El Concilio Vaticano II, que va a cumplir 50 años de haber sido clausurado, bien que entendió la misión evangelizadora de la Iglesia en este tiempo y circunstancias. Ella, abierta a todo el mundo y a Dios, va abriendo camino en la comprensión de lo que significa ser humanos y vivir nuestra propia dignidad con “los gozos y esperanzas del mundo de hoy”. Ayudemos a la Iglesia universal, y a nuestra Iglesia local, a que vaya dando los pasos convenientes y que le van marcado tanto las circunstancias del mundo actual como las llamadas y los documentos de nuestros auténticos pastores. Pidamos por ellos, en especial nuestros párrocos y decanos, y por quienes nos gobiernan para que sea según el Plan de Dios.
 
Quinta consideración: Nuestra propia misión ahora y en este Yucatán y México. El Dios de la vida nos llama ahora a todos a poner todo lo que esté de nuestra parte para que cumplamos la misión que le dio a la Iglesia en el mundo y en México para que todos los hermanos tengamos la vida de abundancia que nos trajo el Señor (Jn 10, 10). Necesitamos conocer bien nuestra realidad para poder hacer un pequeño diagnóstico de lo que se necesita a nuestro alrededor, lo confrontemos con otros y hagamos propuestas para mejorar estas situaciones de violencia y muerte que hablan muy mal de nosotros como católicos, seguidores del Señor Jesús. Que Él nos perdone nuestra pasividad y poca calidad en nuestros servicios y nos ayude a responderle al Padre como Él lo hizo. Sólo así saldremos del bache en que estamos. Él nos ha confiado su misión, no lo defraudemos.
 
Avancemos, misionemos como pide el Papa. Citas bíblicas de apoyo: Jn 1, 1-14; 16, 25-28; 15, 3-17; 14, 15-17 y 25-27; 15, 26-27 y 16, 12-15; Mt 28, 16-20; 1Cor 12, 4-31 y 13,1-13; Apoc 21, 20-27 y 22, 1-5.
Citas del Vaticano II: Constitución Dogmática sobre la Iglesia, capítulos 1, 1-5 y VIII, 52-69; Constitución Pastoral sobre las Iglesia en el mundo actual (número 1).

9.12.2015

Docenario Guadalupano
Sábado, 12 de septiembre
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Estamos en el mes de la patria y llenos de alegría por las fiestas marianas del mes por el nacimiento de nuestra Madre (8), su Santo Nombre (12) y Nuestra Señora de las Mercedes (24), entre otras. Pero también estamos sintiendo el desmoronamiento de esta “patria suave” que nos dieron Dios y Santa María de Guadalupe y much@s herman@s que nos la prepararon pero que se nos está yendo de las manos.
Esto nos pide acciones trascendentes desde conciencias nuevas, vivas, capaces de ser transformadoras de esta historia aquí en México, pero también más allá de nuestras fronteras, pues hay tantas persecuciones a los cristianos orientales, muchísimos de ellos sacrificados por su fidelidad a Cristo. Parece que estuviéramos en los siglos XIII-XVI en Europa con los ataques musulmanes antiguos. El Papa nos ha pedido intensificar nuestras oraciones y hacer obras de apoyo y compromiso en favor de estas intenciones. Vale la pena comprometernos, ¡hagámoslo!
En este mes los religiosos y religiosas mercedarios celebran de manera especial a Nuestra Señora de la Merced. Fue fundada en el siglo XIII para la redención de los cautivos. Muchos de estos hermanos dieron su vida por los encarcelados en esos tiempos, ellos se quedaban en las cárceles en lugar de los otros, por eso son los encargados de las cárceles en muchos lugares. Pidamos por su obra tan misericordiosa y por tantas congregaciones que en México llevan en su nombre algún aspecto original de Nuestra Señora y Madre de Guadalupe.
Vamos a considerar algunos de los momentos que Ella ha inspirado en nuestra patria. De manera especial pidamos en estos días por la visita del papa Francisco a Estados Unidos, para seguir con el Sínodo de la Familia y Cuba, para reforzar su nueva situación a nivel internacional.
Primera consideración: El regalo de las rosas.

Pensemos y sintamos el gran regalo de Dios y de María para los indígenas: la flor, las flores, que significaban para ellos la verdad, lo cierto. Habrán sentido y pensado: “Si nos dieron ese regalo es porque estamos en la verdad, en lo cierto. Ellos son los que nos garantizan que vamos bien, que estamos en la Verdad”. Alegrémonos con esta alianza hasta con nuestros antepasados y sus signos naturales. Jaculatoria apropiada: Tus principales portentos, Santa María celebramos; tu nacimiento y dones de Dios regalados. Fiesta de todos los pueblos es tu nombre tan sagrado.
Segunda consideración: La Casita Sagrada para atendernos. Nuestra Madre le pide al Obispo, a través de San Juan Diego, que le hagan su casa para atenderlos y entregarles al mismo Jesús, el Señor de la vida, el que siempre está cercano a nosotros. Ella sigue estando allí para atendernos y decirnos: “¿Que no estoy Yo aquí que soy tu Madre? ¿No soy Yo tu salud? ¿No te tengo en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos? ¿Tienes necesidad de alguna otra cosa?” (N.M. 119). Y nosotros le decimos: ¿Qué quieres que hagamos hoy, nosotros, tus hij@s? Meditemos y gocemos.
Tercera consideración: Los juramentos de 1666.
Uno de los momentos más claros de la intervención de nuestra Madre en la vida del país fue cuando convocaron a los testigos del Acontecimiento Guadalupano en ese año para que testimoniaran, de primera o máximo de segunda mano, lo que sabían de Juan Diego y del Acontecimiento. Gracias a ese momento hoy tenemos datos fidedignos de lo que pasó en las cercanías y en el Tepeyac en 1531. Agradezcamos.
Cuarta consideración: Los patronatos.
Para seguir probando su presencia entre nosotros, la Virgen ha intervenido en algunos momentos muy difíciles tanto de la ciudad como del país. El pueblo y el clero siempre recurrieron a Ella como ahora nosotros. Fue claro en las inundaciones, las pestes, los temblores, las revueltas en la ciudad, en toda la patria. En ellos la Madre de todos intervino en favor de los más necesitados, por eso hubo momentos en que se puso a la ciudad y al país bajo su patrocinio. El más conocido y cercano a nosotros es del 12 de diciembre de 1985 después del gran sismo, para que no hubiera más temblores de esa magnitud ni esos resultados. Y de entonces para acá no los ha habido en esa escala ni muertos por esa causa. Sorprendámonos, agradezcamos y obremos en consecuencia.
Quinta consideración: La Archicofradía Guadalupana y las congregaciones religiosas de inspiración guadalupana.
Las respuestas a tantos favores que Ella ha tenido con nosotros han fructificado en ofrendas, exvotos y otras donaciones, pero los más importantes signos son que las personas nos donemos, nos consagremos a Ella de por vida para ser sus manos entre nuestr@s herman@s más necesitados, para mantener el fervor guadalupano entre quienes son conciudadanos o compatriotas nuestros. Así es con la Archicofradía Guadalupana, la más antigua de América, y con las muchísimas congregaciones que se han inspirado en Ella para solidarizarse con sus hermanas. Ofrezcámonos, entreguémonos. Que todas las familias en estos días nos ofrezcamos a Ella y a Jesús.

9.07.2015

VIRGEN DE SCHOENSTATT

QUE LA VIRGEN TE OTORGUE TODA LA FORTALEZA, ENERGIA Y SALUD   VIRGEN DE SCHOENSTATT - PASALA LLEGA TE BENDICE Y SE VA  

8.12.2015

Docenario Guadalupano

 

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Este mes está lleno de la presencia de nuestra Madre, Señora y Reina. El 5 de este mes celebramos a Santa María de las Nieves en Roma, cuyo título y basílica se llaman Santa María la Mayor, pues es el primer templo dedicado en Occidente a María al terminar el Concilio de Éfeso, que en 431 proclamó que Jesús es hombre como nosotros e Hijo Eterno del Padre, y María, por tanto, podía ser llamada Madre de Dios.
Ella le pidió a una pareja una parte del terreno que tenía en Roma. Amaneció nevado el 5 de agosto y así señaló la Reina dónde quería su casa para la posteridad, porque era el día de su cumpleaños según lo reveló más tarde… Algo parecido a la petición que le hizo al obispo Zumárraga en México a través de San Juan Diego.
Ella siempre quiere protegernos como verdadera Madre y Dios le ha concedido tener algunas casas muy especiales en el mundo para que acoja, como buena Madre, a tod@s sus Hij@s. Gocemos este privilegio. Y encomendemos en especial a los y las dominicas que celebraron el día 8 a su santo fundador, Santo Domingo de Guzmán. Sus iniciales O.P. quieren decir: de la Orden de los Predicadores. Tienen muchas universidades y publicaciones en el mundo y son famosos oradores. También festejan en este mes los padres y las religiosas asuncionistas que pretenden vivir la perfección de nuestra Santa Madre, llevada perfecta a la Gloria. Encomendemos a tod@s ell@s.
Nos unimos al gozo y responsabilidad del nuevo pastor de Yucatán, monseñor Gustavo, y le damos muchas gracias a don Emilio Carlos por su entrega a esta Arquidiócesis.
Primera consideración: El nacimiento de nuestra Madre, el nacimiento del Tepeyac.
Imaginemos el gozo y alegría de Santa Ana y de San Joaquín ante el nacimiento de María. Imaginemos el gozo de Dios por el nacimiento de “su humilde esclava…”. Del mismo modo imaginemos el nacimiento a la fe de miles de indígenas que se convirtieron ante el Acontecimiento Guadalupano, el nacimiento del Tepeyac y sus alrededores a una nueva vida y a una perspectiva de gloria imposible de haber sido prevista si no por Dios. Alegrémonos por estos sublimes acontecimientos.
Jaculatoria apropiada: Reina del Tepeyac, y de todo el universo; muéstranos el poder del triunfo del Señor.
Segunda consideración: El cambio de vida en la familia de San Joaquín y Santa Ana y en el cerro del Tepeyac.
Imaginemos a San Joaquín y a Santa Ana sin María todavía. Vacío de esperanzas y de sonrisas. Llega María y todo cambia, todo es luz y fiesta. Imaginemos al Tepeyac antes de las apariciones: un cerro pelón y feo donde se daba culto a Tonantzín, la madre de los dioses aztecas. Llega María, la Verdadera Madre del Señor Jesús, Dios y hombre verdadero, y todo cambia. Bien dice el Nican Mopohua que todo se llenó de cantos, luces y belleza (números 6 a 22); con María siempre hay belleza, paz, armonía. Pidámosle que siempre permanezca con nosotros y nos dé a Jesús.
Tercera consideración: El nacimiento de las congregaciones religiosas y Santa María. Afortunadamente para nosotros y gracias a los escritores e historiadores de nuestras respectivas instituciones religiosas podemos constatar que en cada nacimiento de órdenes religiosas siempre ha estado presente nuestra Madre. En el caso de los dominic@s, con la devoción del Rosario, y en el de los Asuncionistas, con el deseo de acompañar a las personas a que se preparen para el encuentro diario y final con la certeza de nuestra resurrección. Acudamos a Ella que bien sabe lo que es estar resucitada y capaz de resucitarnos moralmente. Agradezcamos.
Cuarta consideración: En el nacimiento y vivencia del Evangelio, María está presente en el origen y durante la peregrinación en este mundo de nuestras familias. Para nuestro regocijo y el de nuestras familias, María también ha estado presente para ayudar a nuestros padres a vivir con el deseo de Dios de que nuestras familias sean campo abierto para la santidad de todos los miembros de la familia. El próximo Sínodo de la Familia de seguro remarcará este aspecto tan importante en el ministerio de los papás respecto a sus hijos para hacerles ver que nuestro modelo familiar en la tierra es la Sagrada Familia y en la eternidad, el mismo Dios en su misterio trinitario. Agradezcamos a este Dios-Comunidad-Familia que nos haya querido hacer a su imagen y semejanza ya desde aquí.
Quinta consideración: Nuestra propias asunción y coronación en la Gloria.
Nuestro caminar en esta tierra será lo que posibilite que Dios nos lleve a su propia Gloria, en donde María será la estrella humana rutilante más perfecta. Contemplémosla. Recordemos las pinturas de las Asunciones y Coronaciones de María que más nos hayan gustado, impactado, consolado y pensemos y sintamos que vamos para allá; que nuestro Dios y Padre desea recibirnos con los brazos abiertos y una corona para festejar nuestro triunfo unidos al triunfo de Jesús y de María. Que esta fe y esperanza nos mantengan alegres y contentos porque la alegría y el amor serán nuestros compañeros eternos.
Nota: Preparémonos para el Sínodo de la Familia con mucha oración y diálogo intrafamiliar. Las fiestas de septiembre y el fin de las vacaciones pueden ayudarnos mucho. Aprovechémoslas.
Citas bíblicas de apoyo: Juan 20, 1-18; Mt 28, 16, 20; Hech 1, 6-11; 1Cor 15, 1-28 y 42-58; Apoc 12, 1-5 y 9-12.
En tu Asunción, María, Madre nuestra, cantamos las glorias del Señor y las tuyas.

7.30.2015

Gracias Virgen María

Gracias Virgen María
Quiero darte gracias, Virgen María,
por tenerme en tu regazo,
por tenerme entre tus brazos
y amarme y protegerme cada día.
Tu espíritu de Madre bondadosa
ilumina nuestra vida.
Sin pecado concebida
Tú eres, Reina Misericordiosa.
Madre de Dios, hágase tu voluntad,
danos fe, paz y cariño
como distes Tú a tu Niño,
y que venga a nosotros tu humildad.
Madre mía, en lo alto del cielo
tienes todas las virtudes
y hasta nosotros acudes
cuando necesitamos tu consuelo.
¡Oh Madre piadosa, Virgen María!,
gran ejemplo de dolor,
queremos sentir tu amor
y tener siempre tu compañía
Amen.




6.12.2015

Docenario Guadalupano Viernes, 12 de junio

Docenario Guadalupano





Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Nuestra Madre, Santa María de Guadalupe, y el año de los consagrados y de la familia. Los Corazones de Jesús y de María y las transformaciones que nos trajeron y que hoy nos piden a nuestras familias y comunidades Religiosas.
Estamos en el mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, un mes con muchas fiestas religiosas como Corpus Christi, el Sagrado Corazón de Jesús (12) y el Inmaculado Corazón de María (13), San Luis Gonzaga (21), Patrono de la juventud; San Juan Bautista (24) y los Santos Apóstoles Pedro y Pablo (29). Y para el MEJ: Movimiento Eucarístico Juvenil, que depende del Apostolado de la oración, es una fecha de suma importancia porque en este mes, hace 100 años, se fundó este Movimiento con otro nombre que luego cambió después del Concilio Vaticano II: La Cruzada Eucarística.
En México, además, un mes muy importante por las elecciones federales y estatales, que para esta fecha estarán ya definidos los triunfos de los candidatos a los distintos servicios y las proporciones en las Cámaras de sus distintos miembros. Enhorabuena por todos los que cumplieron bien con su voto para que este país sea más digno y más eficiente en sus instituciones que están muy por debajo del anhelo y dignidad de nuestra nación. Las abstenciones y baja afluencia, así como signos de violencia y brutalidad, todavía estuvieron presentes este año. ¡Qué pena y vergüenza para el país..! Pidamos perdón por nuestras omisiones; recemos por los muertos y heridos de la contienda y por los provocadores y matones… Aprendamos de María y de Jesús qué transformaciones trajeron al país desde 1531 para que nosotros hagamos “lo que esté de nuestra parte“ para mejorar como se lo pidió nuestra Madre a San Juan Diego y al arzobispo de México…
En este mes, el día 6, celebramos a San Marcelino Champagnat, fundador de los Padres y Hermanos Maristas tan connotados por sus colegios y universidades en muchas partes del mundo.
Primera consideración: El Corazón del Padre Dios, según el Plan de Salvación, y conmovido por la situación de los pobladores de México, nos envía a María y con Ella a Jesús, a México…
Dios Trinidad, movido por amor a toda la humanidad, desencadenó toda la creación, la Redención y la Salvación del género humano. En este Plan maestro estuvo, desde el inicio, hacer presente al Verbo Eterno encarnado a través de nuestra Madre, en México, para que Ella nos mostrara a Jesús, Fruto Bendito de Su vientre, a este Continente de la esperanza, y con eso abrir una nueva época para México y la humanidad. Agradezcamos este designio de salvación…
Jaculatoria apropiada: Dios-Amor-Dios Bondad; enséñanos a transformar nuestra realidad…
Segunda consideración: El Rostro y el Corazón de María, fuentes de vida y transformación benefactora para México…
Al llegar a México y establecer aquí su casa temporal para bien de todo el mundo, Santa María de Guadalupe nos mostró su rostro bondadoso y su corazón enamorado por nosotros sus hijos y así conocimos cómo el corazón de Dios está vuelto hacia nosotros, para que, conociendo “Al verdadero Dios por quien vivimos” (NM 26-27), pudiéramos transformar la realidad caótica existente en el siglo XVI y poder llegar a tener una vida digna y en abundancia como Él quiere para todos. Las obras de la Evangelización en México trajeron grandes transformaciones: igualdad entre todos los habitantes, el derecho de todos a poseer bienes necesarios, acceso a la cultura, bibliotecas, imprenta, colegios, templos, hospitales, casas Religiosas y tantas cosas más. Alabemos a Dios y a María por tanto amor transformador…
Tercera consideración: María nos presenta en México el Rostro y Corazón de Jesús…
Como sabemos, el rostro y el corazón, en las tradiciones indígenas, son la persona; estos rasgos propios de cada uno nos muestran quién está detrás de ese tal rostro y ese tal corazón. Este aspecto cultural sirvió muchísimo a los habitantes de México para ver en el rostro bellísimo de María cuánto amor les tenía. Así, Ella les llegó al corazón y les mostró también, que al que Ella les traía como Gran Luz era su mismo Hijo y hermano de tod@s… (N.M. 27-32 y 118-120). Con esto el pueblo conoció el plan de Dios y se unió a los designios Divinos para bien de todos.
Cuarta consideración: Los Corazones de Jesús y de María, fuentes de inspiración para las transformaciones necesarias en México.
Después de las apariciones de María a Juan Diego y a Juan Bernardino y de la estampación de la imagen Guadalupana en el ayate de Juan Diego por una transformación milagrosa de la acción de Dios y de las flores en el ayate de Juan Diego, los indígenas entendieron que había que cambiar la realidad en cantos y flores, es decir, en realidades nuevas y armónicas para todos. Hoy, Dios y María nos dan sus flores de gran verdad para que, siendo veraces con nosotros mismos, no negando nuestras capacidades ni aumentándolas sin razón, nos dediquemos a hacer de México el país, que todos queremos, transformándolo de tal modo y con tal vigor y osadía, que pueda inspirar y ayudar a otros países a transformarse en países de solidaridad, concordia y fraternidad. Emprendamos este camino transformador con la fuerza del Espíritu Santo, el testimonio de Jesús, María y los Santos…
Quinta consideración: Las familias y congregaciones religiosas y su compromiso para transformar la situación actual de México.
Todos somos conscientes de las grandes dificultades por las que estamos pasando en el país y en el mundo. Dios y María esperan nuestras transformaciones necesarias para que ellos puedan actuar en y con nosotros. ¿Cómo es que las familias mexicanas no hayan respondido en millones contra las leyes abortistas? ¿Cómo consentimos tantas barbaridades de las autoridades y pandillas de muchos tipos tan corruptas? ¿Cómo hasta nos hacemos cómplices las familias católicas de estos desórdenes que nos atropellan nuestra existencia? ¿Qué vamos a hacer las congregaciones religiosas para apoyar a las familias en estas dificultades tremendas que están viviendo? ¿Qué haremos desde estas congregaciones y nuestras instituciones para tantos jóvenes que solamente les importa estar y quedar bien en el mundo de sus cuates..? México y el mundo esperan nuestra respuesta… Pidamos para que estemos a la altura…

5.31.2015

FLORES DEL 27 AL 31

Flor del 27 de mayo: María Rosa Mística

Meditación: ¡Quien puede dejar de admirar la perfección de la Rosa que el Señor nos dio!. De pequeña un capullo tierno bajado del Cielo que guardaba silencio y era la alegría de los que con Ella vivían. Al Templo la entregaron no sabiendo que Ella era un Templo Sagrado. Llena de pureza crecía, y aquella Virgen Bendita a Dios le consagraba su vida, sin advertir que el Señor su alma inmaculada miraba, haciéndola Su Esposa amada. La Rosa más hermosa se abría y en su corola escondido estaría el Mesías. Nueve meses los perfumes de aquella Flor abrigarían al Redentor, para darle permanentemente su amor como eterna oblación. Aquella pequeña Rosa excelsa nos guía como Rosa Mística, pues es María Madre de la Iglesia.

Oración: ¡Oh María Rosa Mística, preciosísima!. Muéstranos la pureza de corazón para agradar a Dios como lo hiciste vos, y haznos templos perfectos del Espíritu Santo para que seamos por El guiados. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Colocar en cada hogar un pequeño altar consagrado a María, como regalo a Su Hijo que busca que la amemos como El la ama.


Flor del 28 de mayo: María, Reina de los apóstoles

Meditación: “Pondré enemistad entre ti (satanás) y la Mujer (María), entre tu linaje y el suyo; y Ella te aplastará la cabeza” (Génesis 13,15). El apostolado ha de hacerse en lucha contra el diablo y los suyos, lo que origina persecuciones a toda la Iglesia, tanto en su cuerpo como en cada familia o individualmente. Somos los apóstoles que San Luis de Montfort señaló para este tiempo, que sólo dispone el Eterno. Sin embargo, la Reina y Capitana del pueblo de Dios dará la victoria a sus seguidores leales que la obedezcan y perseveren en el combate.

Oración: ¡Oh María Reina de los apóstoles!. Tú que haz enseñado, protegido y alentado a los apóstoles de todos los siglos, haz que seamos soldados leales y valientes de tu ejército, siendo apóstoles de tu Divino Hijo y propagando los mensajes del Reino, para que todos lleguemos al Cielo, con el Triunfo de tu Corazón Inmaculado y la vuelta de Cristo Resucitado. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Comprometerse a ser un fiel soldado de María, Capitana del ejercito de Jesús. Colocar los deseos de Dios por encima de las necesidades propias, con María como puente seguro y firme frente a las preocupaciones de cada día.


Flor del 29 de mayo: María, Reina del Santísimo Rosario

Meditación: “Dios te salve, llena eres de gracia, el Señor es contigo” (Lucas 1,28). El Arcángel San Gabriel fue quien comenzó el Rosario, pero el Espíritu Santo nos ha manifestado a través de los místicos que todo lo que proviene de la boca de los enviados celestiales (ángeles, santos y la misma Virgen) viene de la Voz de Dios, de tal modo que el mismo Dios fue quien lo inició. A María, la Reina de nuestro corazón, la Reina de las rosas, presentémosle como regalo un ramo de Avemarías. La oración a María, Medianera e Intercesora, va dirigida por su medio a Dios; le pedimos “ruega por nosotros pecadores” para que su oración se una a la nuestra y le de valor. Ella siempre responde ”ruego por vosotros pecadores”, ya que la oración es el diálogo sublime de la pobre criatura con su Señor. Nuestra oración, en manos de María, es presentada ante el Trono de Dios como un delicado perfume, entregado por la criatura más perfecta que existió, ¿y qué no puede obtener ése Purísimo Corazón del Corazón del Amor…?.

Oración: ¡Oh María, Reina del Santo Rosario!. Enséñanos a rezar de corazón como lo hiciste vos, y a prestar eterna alabanza a nuestro Señor. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Rezar un Rosario pidiendo se derrame sobre nosotros el Espíritu Santo, y por las intenciones de la Virgen.


Flor del 30 de mayo: María Reina de la Paz

Meditación: “Reina de la Paz,…da al mundo la Paz en verdad, en la Justicia y en la Caridad de Cristo” (Pío XII, 1942, Consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María). “Ella dio a Luz al Príncipe de la Paz” (Isaías 9,5). La Paz, bendición del Salvador, no es la del mundo, pues el seguirle es persecución (conforme a Mateo 10,34-39). Es la Paz del corazón que quita la angustia y el temor, es fruto del Espíritu de Dios que habita en nuestro corazón y nos anticipa la alegría de la esperanza de quien a Dios da su alma (conforme a Juan 14,26-28). En Fátima, María nos prometió que “al final mi Corazón Inmaculado triunfará y vendrá un tiempo de Paz”. Todo está cercano, pero Dios está esperando al hombre, para que vuelva a Su lado, para que haga la paz con El. Sometiéndose a Su Santa Voluntad, haciendo penitencia por los pecados de ésta pobre tierra que está desierta, y oración para reparar y volver todos al Padre Celestial. Confesemos nuestros pecados para tener un corazón sano y ofrezcamos la Santa Comunión por la conversión.

Oración: ¡Oh María, Reina de la Paz!. Enséñanos a orar y reparar a través de tu Inmaculado Corazón, para así alcanzar la Redención, trayendo a la tierra el Reino de Dios. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Ayuno en reparación de los pecados y las ofensas al Santísimo Sacramento del Altar.


Flor del 31 de mayo: María Reina del Cielo
Fiesta de la Visitación de la Virgen


Meditación: “Apareció en el cielo una gran señal: una Mujer vestida de Sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (Apocalipsis 12,1). Ha sido coronada Reina del Cielo la Madre del Señor de cielos y tierras. Esposa de Dios y Madre del Redentor, quien aquí en la tierra Le demostró obediencia y siempre Su consejo contempló, ¿cómo no podremos nosotros no ser sus esclavos y servirle junto a ángeles y santos?. “En la Iglesia todos están llamados a la santidad, pues ésta es la Voluntad de Dios: vuestra santificación (conforme Primera Tesalonienses 4,3 y Efesios 1,4). María se entregó a ésta Voluntad Divina y será verdaderamente Madre y Reina nuestra si buscamos responder a su llamado de santidad. No la hagamos llorar más por los pecados que en el mundo hay, sino que entreguemos nuestra voluntad para sólo por Ella trabajar.

Oración: ¡Oh María, Reina del Cielo y de nuestro corazón!. Haznos esclavos de tu amor para hacer la Santa Voluntad y llegar a la Patria Celestial. Que tengamos la humildad de la violeta, y estemos vestidos como ella, de penitencia. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Recitar el Regina Coeli (Reina del Cielo):

Reina del cielo, alégrate, aleluya,
porque El que mereciste engendrar, aleluya,
resucitó como lo había dicho, aleluya.
Ruega por nosotros a Dios, aleluya.
Regocíjate y alégrate, Virgen María, aleluya,
porque verdaderamente resucitó el Señor, aleluya.

23 AL 26

Flor del 23 de mayo: María, la alegría del Pentecostés

Meditación: El gran día del Pentecostés llegó y el Espíritu Divino descendió cubriendo a todos con el Fuego del Amor y la Purificación, de Dones los llenó y María llena de alegría vio a los discípulos de su Divino Hijo así bendecidos. Espiritual alegría debe tener toda alma, cuando vea descender Gracias del Cielo sobre sus hermanos, anticipando para Gloria de Dios y bien de la Iglesia, la gran Fiesta.

Oración: ¡Oh Virgen Santa, Madre de alabanza, que descienda sobre todos tus hijos el Espíritu Divino, para que seamos guiados por El y veamos al Rey!. Amén.

Repetir tres veces: Ven Espíritu Santo, ven, por medio de la poderosa intercesión del Corazón Inmaculado de María, Tu Amadísima Esposa, ven.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Invocar a través del Inmaculado Corazón de María, Esposa del Espíritu Divino, la venida del Santo Espíritu sobre nosotros.


Flor del 24 de mayo: María Auxiliadora de los Cristianos
Fiesta de María Auxiliadora


Meditación: “Todos estaban unidos, insistiendo en la oración, con María la Madre de Jesús” (Hechos 1,14). María siempre ha estado presente en todas las persecuciones de la Iglesia, por su ayuda en Lepanto protegió milagrosamente a toda la cristiandad, incluyéndola San Pío X en las Letanías. También es el auxilio de la Iglesia del silencio, ya que todo cristiano fiel “padecerá persecución” (Segunda carta a Timoteo 3,12), pero “de los perseguidos por causa de la Justicia es el Reino de los Cielos” (Mateo 5,10). ¿Defendemos a Cristo y Su Doctrina con la voz, con el corazón y con nuestra labor, o sólo tenemos un corazón tibio y poco digno?. Seamos soldados valientes, enamorados de Jesús y María, quien como Capitana nos defenderá con la Espada de la Justicia y el Manto de la Verdad. Y a través de Ella el Espíritu con Sus Alas nos cubrirá y nada nos pasará.

Oración: ¡Oh María auxilio de los cristianos!, cúbrenos con tu Manto de toda amenaza física y espiritual, para así poder luchar por la Patria Celestial. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Auxiliar a un hermano cercano que esté en dificultad física o espiritual, dando testimonio mediante ésta obra de misericordia de la fe en Cristo a través de Su Madre.


Flor del 25 de mayo: María, refugio de los pecadores

Meditación: Yo pecador, yo que me olvido de Dios, yo que no llevo Su Voz y no doy amor, ¿por qué reclamo obtendré los favores del Señor?. Les puedo responder que por los de la Madre del Juez, ya que la Santa Palabra nos señala “si alguno peca, tenemos un intercesor, ante el Padre: Jesucristo” (Primera carta de Juan 2,1), y El nos dejó Su Madre Santa como Abogada para defender a sus hijos del enemigo y evitar el martirio eterno de no ver el Cielo. Toda alma esforzada que busca este Santo Refugio será protegida y enriquecida conservando la verdadera Vida.

Oración: María refugio de los pecadores, Madre de los confesores, llena de misericordia, escóndenos en tu Corazón para que sólo seamos fieles a vos y al Señor. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Realizar una buena confesión con el firme propósito de llegar a la pureza y humildad de María, para fortalecerme en Ella y no volver a caer.


Flor del 26 de mayo: María, salud de los enfermos

Meditación: María ama, María consuela y cubre con su Manto de amor, otorgando la curación del alma y del cuerpo a sus hijos enfermos. Intercede ante el Señor para nuestra sanación. Sino siempre se cura el cuerpo, es porque no nos conviene, pero María nos ayuda y conforta aliviando el dolor y sanándonos el alma con sus bellas lágrimas.

Oración: María salud de los enfermos, no sólo del cuerpo, sino de todos los que no tenemos un corazón bueno. Madre de todos los dolores, de los más atroces, sánanos en cuerpo y alma para que prestemos a Dios alabanza. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Orar a María por la salud de un enfermo, pidiendo su poderosa intercesión para su sanación física y espiritual.

19-22

Flor del 19 de mayo: Estrella de la mañana

Meditación: María, como el lucero del alba, nos anuncia el Nacimiento de Jesús, Sol de Justicia. Ella, la puerta del Cielo, nos sube peldaño a peldaño hacia su Hijo Amado, pidiéndonos con amor que tengamos humildad de corazón, viviendo las virtudes que en Ella destellan, como verdaderos discípulos y dignos hijos. Seamos sinceros y de corazón recto para subir de su mano al Cielo.

Oración: ¡Estrella de la mañana, nuestra soberana!, marca nuestro camino que es el mismo Cristo, para que no caigamos en ningún desvío y estemos siempre contigo. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Dar testimonio a alguien cercano sobre las virtudes de María, y su importancia como el más fácil y corto camino a Cristo. Recomendar también la lectura del libro de San Luis Grignon de Montfort: “Tratado sobre la verdadera devoción a María”.


Flor del 20 de mayo: María Corredentora

Meditación: Llegaron los días del Calvario para el Hijo, el Cristo…y también para la Madre. Cristo se entrega, María se entrega y entrega al Cordero de Dios en oblación de amor. ¡Qué dolor!. La Madre sigue el rastro de la Santa Sangre en la calle de la amargura, el Gólgota. Busca en su Dulce Jesús la preciosa mirada del Niño que alguna vez acunaba. El Cristo, su Cristo es una sola Llaga…y la miraba…su Corazón traspasado, también Sangre derramaba al ver la tragedia Sagrada, veía los Clavos como taladraban aquellas Manos que un día la acariciaban…y aquellos Pies que tanto caminaron sanando y santificando la tierra seca fruto del pecado. Ella que escuchó Sus primeras Palabras también las últimas escuchaba…y Su última mirada…a Su Madre amada sólo Amor confesaba…Su último latido, el de su Niño que había perdido. El Padre le pidió lo que Abraham ofreció, pero Ello tomó ese cáliz y lo bebió hasta el final. Perdón María porque sola te dejamos, porque no queremos nuestro pequeño calvario, perdón por preferir sólo vivir para mí, lleno de egoísmos y de vacíos, perdón por decir que mi cruz es pesada, si tú por mí haz sido también clavada…clavada espiritualmente la Madre, clavado en Su Cruz el Hijo, y todos esos Clavos debieron ser míos.

Oración: ¡Oh María Dolorosa, Oh Madre Corredentora!. Hazme un alma piadosa que esté junto a tí en el Calvario y permíteme participar del dolor de la Cruz para ser como tú, para asemejarme al Rey, y así poderlo ver. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Meditar sobre nuestro destino de corredención junto a la Madre, que nos enseña el camino de la Cruz y nos invita a recorrerlo junto a Su Hijo, Jesús, como Ella lo hizo.


Flor del 21 de mayo: María en la Resurrección

Meditación: María en la soledad, María en el dolor esperaba en la Resurrección la promesa del Señor. Ella era dueña de toda fortaleza, con su Corazón enllagado esperaba el cumplimiento de lo por su Hijo anunciado. No tenia una fe débil, como la de los apóstoles, Ella creía que su Hijo resucitaría. En el dolor, la esperanza…en el dolor, la fe…en el dolor, sólo buscarlo a El. Oh alma mía, si alguna vez te agobia el peso de la cruz, confía en las delicias de la Divina Bondad, que Ella te consolará, te abrazará, te hará esperar segura de que Dios jamás te abandonará y te la hará más llevadera, anticipando los regalos eternos que se nos reservan en el Paraíso.

Oración: ¡María fortaleza de toda agonía, María esperanza mía!, fortaléceme en la fe y en la esperanza también, seguro de que al Rey me haréis ver. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Meditar y hallar el dolor y el temor de este día, y entregarlo a María confiado en que será Ella la que intercederá ante su Hijo para que El se haga cargo de nuestra vida.


Flor del 22 de mayo: María esperando el Espíritu Santo

Meditación: Reunida en Jerusalén, María aguardaba junto a los apóstoles la venida del Espíritu Santo, y lo hacia orando. Ella, que tenía en sí la plenitud de todos los Dones, se refugió en el apostolado, en piadoso retiro para unir su oración a la de los apóstoles. “A cada cual ha dado Dios cargo de su prójimo” dice el apóstol. La oración y el amor nos señalan a Dios como signo de vida interior y santificación, darse por los demás y orar, por los vimos y muertos, por los justos y pecadores, por los conocidos y los que nunca hemos visto, por los que te quieren bien y te quieren mal. ¡Ora y a Dios escucharás!.

Oración: ¡Oh María, la que en Dios siempre confía, oh María, Reina mía!, alcánzame el don de la piedad y enséñame a todo dar, para así con Dios hablar. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Borrar el propio ego, vaciarse interiormente y preparar nuestra alma para que sea un refugio en el que pueda anidar el Espíritu Santo.
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