11.30.2018

docenario dic 1


Docenario Guadalupano
 1 de diciembre 

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita




Herman@s y amig@s en el Señor: Un saludo con el deseo de que el año que estamos terminando, año de muchos dones por el proceso del Sínodo de la Familia y el Año de la Vida Consagrada, haya estado lleno de bendiciones para ustedes, sus familias y las y los religiosos que nos siguen a través del Diario. Y para el Año Litúrgico que está entrando, ciertamente la primera gran bendición será la apertura del Año de la Misericordia por el papa Francisco este 8 de diciembre, fiesta tan querida de nuestra Madre por su Inmaculada Concepción. Que este acontecimiento sea una oportunidad para tod@s de una vida mejor en el servicio de nuestro Dios, nuestra Madre Amada y nuestr@s prójim@s.


Con mucha anticipación nos hemos preparado para la apertura de este año de tantas promesas, especialmente con el documento que dio a conocer el papa Francisco el 11 de abril llamado “El rostro de la Misericordia” —en latín, Misericordiae Vultus, el nombre oficial—, la víspera del Domingo de la Misericordia. Ha sido un apoyo pastoral muy bueno.

Por eso, en los próximos días procuraré dar a conocer algunas citas de este documento cuando nos permitan afianzar los temas que presentaré para estos doce días de gracia que iniciamos hoy, 1 de diciembre. Espero nos ayuden también a preparar el nacimiento del Señor que tendrá un matiz especial este año.

 

Nos unimos desde este docenario a todas las celebraciones guadalupanas que habrá en el país y en muchas partes del mundo para pedir por este México que hace mucho ha perdido la brújula y está como en convulsiones de parto. Esperamos que estas fechas y la visita del Papa a nuestro país sean una vida nueva en todos y para todos.

Día 1. Dios, el Autor Misericordioso del Acontecimiento Guadalupano.

Primera consideración. Dios es el Autor Maravilloso de toda la Creación y desde el principio la hizo inspirado en el Verbo Eterno y para nuestro propio bien.

Jaculatoria: Dios, Autor de Maravillas y del Acontecimiento Guadalupano, ayúdanos a solidarizarnos, como María, con todos nuestros hermanos.

Segunda consideración. Dios creó a nuestros primeros padres sin pecado, pero ellos pecaron. Las consecuencias fueron: dolores, enfermedades, pecados por doquier y muerte. Hagamos lo imposible por no vivir en pecado.

Tercera consideración. El Padre, con el Poder del Espíritu Santo, hizo posible la Encarnación del Verbo Eterno en María y para todos. Gocemos esta bondad divina.

Cuarta consideración. La vida, muerte, resurrección y ascensión del Señor posibilitaron todas las futuras acciones divinas hacia nosotros para nuestro bien. Agradezcamos estos favores infinitos; que estén presentes para nosotros todos los días.

Quinta consideración. El Acontecimiento Guadalupano fue querido y preparado por Dios para que nuestra Madre viniera al Tepeyac en 1531, nos revelara, por primera vez, al Verdaderísimo Dios por Quien Vivimos (Nican Mopohua número 26) y siguiera llevando al cabo la obra evangelizadora y misericordiosa que todavía sigue haciendo para nosotros. Ésta terminará cuando acabe este mundo transitorio.

Mientras tanto, vivamos como verdaderos hijos de Dios y de nuestra Santísima Madre, nuestro testimonio es vital para otr@s. Citas bíblicas: Génesis 1, 1-31 y 3.1-24. Himno de la Creación: Daniel 3, 51-90; Jn 1, 1-5; 9-14 y Lc 1, 26-38.

10.11.2018

DOCENARIO GUADALUPANO

Docenario Guadalupano
Miércoles, 12 de octubre 
 
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Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Este mes vamos a considerar cómo San Juan Diego Cuauhtlatoatzin conoció y vivió la Misericordia de Dios y de María en 1531 y en años posteriores y cómo él realizó obras de misericordia de inmediato. En este mes de la raza, y en especial del mundo indígena, vamos a aprender de él cómo honrar al verdaderísimo Dios por quien vivimos, viviendo nosotros imitándolo y a nuestra Madre amada, Madre de misericordia, como la invocamos en la salve.

 

Primera consideración: Dios escogió y preparó a Juan Diego para ser mensajero de su misericordia.

El Nican Mopohua nos narra que el sábado 9 de diciembre nuestro modelo iba a su catequesis en Santiago Tlatelolco; al día siguiente estuvo en la misa del domingo 10 y fue a hablar con el obispo, quien le pidió la señal para creerle. Hoy comprendemos que gracias a su fidelidad a Dios y a la Iglesia él pudo recibir la misericordia de Dios para él y para todo su pueblo. Demos gracias por esto.

Jaculatoria: Juan Diego, hermano, nuestro, enséñanos a contemplar a nuestra Madre amada, la Reina del Tepeyac.

Segunda consideración: La Virgen, maestra de Juan Diego en la misericordia.

Después de que Juan Diego habló con el obispo se encontró con la Virgen por segunda vez. Ella lo esperó, le salió al paso (NM48-67) para consolarlo y reenviarlo con el señor obispo. En el mismo texto, más adelante, dice que ella le preguntó qué le pasaba cuando iba afligido por la enfermedad del tío (#107). Nuestra Madre, siempre misericordiosa, le mostró a Juan Diego cómo ser misericordioso. Pidámosle a ella que nos enseñe a serlo también de la manera que mejor le parezca.

Tercera consideración: Gracias a las enseñanzas de Dios y de María, Juan Diego aprendió a ser más misericordioso, como ellos…

Por la cortesía clásica del mundo indígena y por lo aprendido de María, lo vemos muy respetuoso con el obispo y sus servidores aunque lo habían tratado bastante mal… sobre todo estos últimos (NM 70-74 y 147-154). Aprendamos a ser magnánimos, como Juan Diego, aunque otros nos traten mal.

Cuarta consideración: Juan Diego tuvo misericordia con la Virgen al hacer todo lo posible por cumplirle sus encargos.

Juan Diego pudo esquivar el encuentro con la Virgen el mismo día 12, pero el gran corazón de este hermano nuestro nos enseña a ser corteses y educados hasta con Dios y María. (NM 127-134). Pidámosle a nuestro santo que nos siga educando en la cortesía y misericordia cristianas con nuestros hermanos y hermanas.

Quinta consideración: En la escuela de San Juan Diego.

Si queremos servir realmente a México, a Dios y a nuestra madre, sigamos el camino que ellos nos han enseñado para sacar a nuestro país del fango en que está. Este final del año de la misericordia puede suscitar en nosotros muchas acciones comunes misericordiosas para poder acercarnos a los más sufridos y abandonados de este mundo. Dispongámonos, con la ayuda de Dios, de María y de Juan Diego, a hacerlo.

Apoyos Bíblicos: Is 40,25-31 Salmo 103(102) Col 3, 9-17 Mt 11,28-30.

7.11.2018

docenario Guadalupano 12 julio

Docenario Guadalupano 
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

.La naturaleza,estrella de gran magnitud en el Acontecimiento Guadalupano
Hermanas y hermanos: Les deseo muy buen mes de julio, mes en que la Arquidiócesis de Yucatán peregrina a la Basílica de Guadalupe y que hoy mismo estará representándonos a quienes nos quedamos con las ganas de estar allá para encomendar a nuestra Madrecita este Estado y esta capital meridana después de las reñidas, discutidas, no muy convincentes pero esperanzadoras elecciones. Ella nos ayude a vivir con más dignidad y solidaridad la próxima etapa de nuestra vida en este sexenio.
Acompañamos desde nuestro trabajo a quienes van a poder descansar en estas vacaciones y nos unimos a las expectativas de muchos atletas que competirán en las ya próximas Olimpiadas de Londres. Otro banquetazo deportivo como el del fútbol y el del tenis que acaban de pasar. Que estos deportes ayuden a distensionarnos y a que muchos hermanos y hermanas puedan vivir con más paz en sus respectivos países.
Este mes vamos a seguir reflexionando sobre algunos otros aspectos del tema de este año, sobre las Estrellas Eucarísticas Guadalupanas, es decir, elementos muy importantes que se dan tanto en la Eucaristía como en el Acontecimiento Guadalupano y que nos pueden ayudar para ser mejores hij@s de María y miembros de una Iglesia que se precia de tener, como su mayor tesoro en la tierra, el misterio de la presencia eucarística de Cristo entre nosotros mientras sea su segunda venida. Reflexionaremos y oraremos sobre cómo la naturaleza es un gran apoyo para vivir estas realidades.
Primera consideración: El cielo en el manto de la Virgen de Guadalupe. Con alegría descansamos nuestra mirada en el manto azul-verdoso de nuestra Madre que nos refleja un poco el color del maguey, del Mar Caribe. Vemos las 46 estrellas que nos reflejan nuestros 46 cromosomas, gracias a los que nuestros padres nos heredan cantidad de cualidades. En un manto, todo el poder del cielo con el horario y fecha de la aparición. Nos motiva todo esto a una acción de gracias -un canto cuasi eucarístico- por tanta ciencia y belleza allí acumuladas, con el Sol que rodea a María y a Jesús, que viene en su vientre, y con la Luna que está a los pies de la Reina sirviéndola. Que así aprendamos a servir como estos elementos de la naturaleza. y a glorificar y alabar a nuestro Dios continuamente como María.
Jaculatoria apropiada: Tú alientas nuestro agradecimiento, Virgen María; para alabar al que es Dios de la vida.
Segunda consideración: La tierra en el vestido de Santa María de Guadalupe.
Gracias a los conocimientos de investigadores notables del mundo indígena de la época de San Juan Diego hoy sabemos que en su vestido está el color rosado, signo de la tierra, lleno de figuras que representan flores, tallos, hojas, cerros, corrientes de agua. María y Jesús están siendo servidos por la naturaleza que se asienta en la tierra. Hagamos de nuestra Tierra el sitio que todos merecemos para vivir; Dios nos la ha dado para que seamos felices y vivamos de ella. Agradezcamos tantos bienes recibidos a través de ella.
Tercera consideración: El ayate, máxima expresión en la cultura nahua. Contemplemos a María de Guadalupe en el ayate de San Juan Diego. Ella, la Flor de flores, está allí. Y el ayate, hecho de las fibras del maguey, probablemente por María Lucía, la buena esposa de Juan Diego, nos está diciendo que es verdad, que lo que se dice allí le perteneció a un hombre cabal representado por su mismo ayate, quien se unió a su mujer en matrimonio, representado simbólicamente esto en la cultura indígena a través de dos puntas del ayate de Juan Diego entrelazadas con dos puntas del hipil de María Lucía: un canto eucarístico de la naturaleza y de los humanos para Dios y María a través de San Juan Diego y María Lucía. Agradezcamos. Alabemos.
Cuarta consideración: La belleza de Santa María de Guadalupe. La máxima figura femenina humana que ha existido y existirá está en el ayate de San Juan Diego. Contemplemos su belleza. Su mirada compasiva. Su sonrisa. Su porte tan digno. Su ternura y figura prematernal. Es la máxima expresión de belleza femenina del mundo entero. Regocijémonos con su presencia entre nosotros y demos gracias al que la ha sabido hacer y plasmar con tal belleza en un ayate de fibra de maguey.
Quinta consideración: La sencillez del pan, del vino y de Jesús de Nazaret. Dios sabía que nos iba a inventar la presencia eucarística del Señor Jesús en un poco de trigo convertido en pan a través de la trituración, y en un poco de vino, extraído del fruto de la vid, gracias a la maceración de las uvas en el lagar y en las prensas actuales. María, en el Acontecimiento Guadalupano, nos trae al Inspirador de la naturaleza y a quien toda la naturaleza alaba, sirve y bendice. El mismo que se nos da en la Eucaristía como pan de nuestra vida y bebida de nuestra salvación gracias a su entrega total al Padre y a nosotros a través de su sacrificio redentor. El misterio eucarístico nos lleva a adorar, bendecir y glorificar a quien por nosotros se hizo carne y habitó entre nosotros para hacernos familiares suyos gloriosos para siempre. Alabémoslo. Ensalcémoslo. Glorifiquémoslo eternamente.
Apoyos bíblicos: Salmo 104(103); Ex 12, 17-18; Lc 22, 7-20; 1Cor 11, 23-26; Apoc 19, 5-9.

5.11.2018

docenario mayo 12

Docenario Guadalupano
, 12 de mayo
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
¿No estoy Yo aquí que soy tu Madre..?
Este mes vamos a contemplar a nuestra Madre Amada, Santa María de Guadalupe, como Verdadera y Piadosa Madre como se nos presenta en el Tepeyac. Así lo señala ella misma en el Nican Mopohua, el relato original de las Apariciones y mensaje de la Virgen en el Tepeyac en 1531.
Nuestro docenario está inspirado, como enuncié desde inicio de año, en las intenciones que el papa Francisco va señalando para cada mes; en este mes, mes de María, nos pide que recemos el Rosario por todas las situaciones más urgentes del mundo, por las vocaciones sacerdotales y para el sacerdocio, y en especial, para que los Cristianos Africanos den un testimonio profético de reconciliación, de justicia y paz imitando a Jesús Misericordioso.
En las consideraciones de este día nos fijaremos en algunas cualidades maternas de María que más se destacan en el Acontecimiento Guadalupano; ojalá les sirvan en especial a las mamás a quienes celebramos este mes; imiten a María…
Para las consideraciones usaremos los tópicos metodológicos que señalo de inmediato y que hay que ir aplicando, contemplando y reflexionando en cada consideración.
Imagina… Contempla… Escucha… Toma parte en la acción… Pide la gracia de… Saca consecuencias… Saca provecho… Alaba… Ofrécete…
Primera consideración. María, Madre de Jesús, el Verdaderísimo Dios… (N.M.26). Nuestra Madre se presenta en el Tepeyac como Madre del Verdaderísimo Dios, no de cualquier fantasía humana por digna o simpática que aparezca. Ante la multitud de supuestos dioses de las etnias mesoamericanas Ella recalca: El Verdaderísimo Dios… Y Ella nos trae a Jesús, el Fruto Bendito de Su vientre… ¿Qué nos (me) dice, qué despierta en mí (en nosotros) esta clara afirmación de nuestra Madre?
Jaculatoria apropiada: Santa María de Guadalupe, Madre nuestra espiritual; acógenos en tu regazo, Madre sin igual….
Segunda consideración. María se nos presenta en el Tepeyac como verdadera Madre nuestra y de todos…
Nuestra Madre le dice a Juan Diego en la primera aparición: “Yo, en verdad, soy Su Madre Compasiva, tuya y de todos los hombres que en esta tierra-toda la tierra- habitan como si fueran uno solo…” (NM #29-31). El título que le dio Jesús desde la cruz, antes de morir, es lo que Ella viene a afirmar a México… ¿Cómo nos sentimos..?
Tercera consideración. En el Tepeyac, María nos dice: “Te tengo entre mis brazos”(119).
Disfrutemos, sintamos que estamos entre Sus brazos maternos tan amorosos, cerca de Su Corazón…
Ella nos llena de Su paz… La paz de Jesús… Nos hace reconocer que somos Su Familia… Su muy querida Iglesia…
Cuarta consideración. En el diálogo con Juan Diego Ella le dice —nos dice—: ”¿No estás bajo mi sombra y resguardo? ¿No soy Yo la Fuente de tu alegría..?” (NM 119).
Cualquier hijo se siente amparado, protegido con su mamá. ¡Qué seguridad nos muestran los niños al estar su mamá con ellos..! Es una gran alegría ver cómo las ven, las sienten cercanas, protectoras… Niños sanos… ¡de seguro mamás alegres y que se alegran con sus hijos..! Demos gracias por nuestras buenas, admirables, protectoras y sonrientes mamás… Y en especial por nuestra Gran y Maravillosa Madre, María…
Quinta consideración. Nos ponemos bajo Tu amparo, protección, auxilio y defensa…
Al contemplar la Imagen de nuestra Morenita nos tranquilizamos, nos sentimos en una especie de paraíso anticipado… Veámosla…Contemplémosla…dejemos que nuestro amor le exprese todo su cariño y agradecimiento… Y pidamos por nuestros hermanos cristianos de África para que sean testigos del amor misericordioso de Jesús… Y por los que están en los seminarios… y por nosotros, sacerdotes de la misericordia de Jesús… En este mes de María nos ponemos bajo Su amparo y protección y especialmente ponemos a todas las mamás del mundo para que se parezcan a Ella, Modelo original de todas las mamás…
Apoyos Bíblicos: Lc 1,39-56 y 2,1-51; Jn 2,1-12 y 19,25-27; Hechos 1,12-14 y 2, 1-47
Himno Mariano Pascual: Reina del cielo = Regina coeli…
Reina del cielo, alégrate, Aleluya. Porque El que mereciste llevar en Tu seno, Aleluya.
Resucitó como lo había dicho, Aleluya. Ruega por nosotros ante el Señor. Aleluya.
Gózate y alégrate, Virgen María, Aleluya.
Porque resucitó de veras, Cristo nuestro Salvador. Aleluya.
Nota: Este himno se recita en tiempo de Pascua, en lugar del Ángelus, tres veces al día.

1.18.2018

10.07.2017

MAGNIFICAT


MAGNIFICAT(Lucas 1:46-55)
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
y se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
por el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
como lo había prometido a nuestros padres
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

DIOS TE SALVE

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida y dulzura y esperanza nuestra:
Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos
y, después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima! ¡oh piadosa! ¡oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas
de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

ROSARIO


AVE MARIA


oremos por mexico


1.28.2017

letanias a la llama de amor

Letanías de la Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María

Nos ponemos en presencia de Dios, através de Inmaculado Corazón de María; pedimos perdón a Dios por nuestros pecados, si estamos en estado de gracia pedimos igual perdón con humildad por toda la humanidad y suplicamos a Dios que mediante La Llama de Amor del Corazón de María ciegue a satanás mientras recitamos las Letanías, que le arranque almas al demonio, que las arrebate de sus garras, especialmente las más empedernidas, las almas más endurecidas de corazón, las que están más alejadas de Dios y del camino de la salvación eterna.

Es el deseo de Jesucristo y del Corazón de María, salvar la mayor cantidad de almas posibles todos los días.
Dios nos proporciona muchos medios para salvarla, solo debemos querer hacerlo, sacrificar un poco de nuestro tiempo y dedicarlo a la salvación de las almas.

Sólo en el Cielo nos daremos cuenta de la salvación de un alma de la condenación eterna del infierno!.
Dios si quisiera podría hacerlo sin nuestra ayuda, pero no!, quiere que nosotros lo hagamos, con nuestro esfuerzo y sacrificio diario, con la ayuda de Jesucristo, del Corazón de María, y de su Llama de Amor, podremos hacerlo.

De esta manera no sólo salvamos almas, sino que nos estamos santificando tambien nosotros, aseguramos nuestra propia salvación. Recordemos que cada 2 (dos) segundos muere una persona en el mundo, y de seguro está necesitando de nuestras oraciones, misas, sacrificios, ayunos y de nuestra buena predisposición para ayudarlas.

Es una obra de caridad de inmenso valor a los ojos de Dios ayudar a morir bien a una persona, y salvarla de la condenación eterna. Seamos caricativos y Dios nos premiará enormemente aquí en la tierra y luego frente a todos sus Ángeles y elegidos en el Cielo.

Es una muy buena práctica espiritual encender una vela en honor a la Llama de Amor del Corazón de María, significando la llama de la vela la Llama de Amor.

LETANÍAS DE LA LLAMA DE AMOR DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

Corazón Inmaculado de María, que estás constantemente encendido de Amor por Dios y por toda la humanidad, Ruega por nosotros.

* Después de cada invocación repetir:
Llama de Amor del Corazón de María, escúchanos! *

¡Qué La Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María encienda nuestra alma! *

¡Qué induzca nuestro corazón a un perfecto amor a Dios! *

¡Qué encienda en nuestro corazón un sincero amor al prójimo! *

¡Qué La Llama de Amor de nuestra
Madre Santísima sea la fuente luminosa de las familias! *

¡Qué en esta fuente luminosa las familias se santifiquen!

¡Qué La Llama de Amor de su Corazón Materno también ilumine las almas de los niños! *

¡Qué La Luz del Corazón Inmaculado nos muestre el camino de la salvación! *

¡Qué por Su Llama de Amor andemos en el camino luminoso! *

¡Que por La Llama de Amor de Su Corazón reconozcamos el sentido de la vida! *

¡Qué La Llama de Amor de Su Corazón queme los pecados de nuestra alma y convierta a los pecadores! *

¡Qué Su Llama de Amor fortifique nuestro esfuerzo en la práctica del bien! *

¡Qué podamos trasmitir La Llama de Amor de nuestra Madre Santísima a nuestros hermanos! *

¡Qué La Llama de Amor de nuestra Madre Santísima ilumine la oscuridad de nuestras almas! *

¡Qué La Llama de Amor de nuestra Madre Santísima torne fervientes a las almas tibias! *

¡Qué La Llama de Amor de Su Corazón enternezca los corazones endurecidos! *

¡Qué La Llama de Amor de Su Corazón despierte a los indiferentes! *

¡Qué La Llama de Amor de Su Corazón entusiasme a las almas apostólicas! *

¡Que La Llama de Amor que surgió en el Corazón Inmaculado alcance a toda la humanidad! *

¡Que La Llama de Amor de nuestra Madre haga arder nuestra alma en el amor a Dios! *

¡Qué La Llama de Amor de Su Corazón extinga el fuego del odio! *

¡Qué La Llama de Amor de nuestra Virgen Madre ilumine la mente de los que gobiernan en todos los Pueblos! *

¡Qué conservemos La Llama de Amor, recibida del Corazón Inmaculado, hasta el fin de nuestra vida! *

¡Qué la suave luz de La Llama de Amor nos haga avanzar rumbo al Cielo! *

¡Qué La Llama de Amor del Corazón Inmaculado nos ilumine en la hora de la muerte! *

¡Qué La Llama de Amor que brota sin cesar del Corazón Inmaculado resplandezca sobre nosotros! *

¡Que La Llama de Amor del Corazón Inmaculado brille cuanto antes sobre todo el Mundo! *

¡Que la Llama de Amor del Corazón Inmaculado salve a nuestra familia! *

¡Que la Llama de Amor del Corazón Inmaculado cegue a satanás y le arranque almas! *

¡Que la Llama de Amor del Corazón Inmaculado termine con el aborto donde mueren tantos niños! *

¡Qué la Llama de Amor del Corazón Inmaculado encienda los corazones de los sacerdotes para anunciar la Llama de Amor a todo el mundo *

¡Qué la Llama de Amor del Corazón Inmaculado ilumine al Papa para la buena conducción del mundo! *

Jaculatorias;

repetimos a cada invocación: * “Atiéndenos, ¡Oh, Dios y Señor nuestro!”

Santa Madre de Dios y Madre nuestra llévanos al Cielo, *

Líbranos del camino del mal, *

Líbranos de los tentaciones del demonio, *

Líbranos de la muerte repentina e inesperada, *

Danos una buena muerte, *

Antes de morir, danos la gracia de arrepentirnos *

Dios de Misericordia, salva a mi familia, amigos y conocidos *

Final:

¡San José! Así como procuraste abrigo para la Virgen, ayúdanos en nuestra vida.
Corazón de María, ayúdanos a encontrar un refugio en tu Llama de Amor de tu Corazón Inmaculado, en este mundo tan distanciado de Dios y de la salvación!

Virgen Santísima, sálvanos y derrama el efecto de gracia de Tu Llama de Amor sobre toda la humanidad, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén. 

1.13.2017

DOCENARIO ENERO 2017

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Hermanas, hermanos: un saludo en este 2017 lleno de incógnitas, pero con la esperanza abierta en Dios y en Santa María de Guadalupe.

Como desde hace años espero seguir colaborando en el Diario de Yucatán para mandarles consideraciones adecuadas para cada mes. Este año será de una manera diferente, pues me basaré en las intenciones de la Red mundial de oración del Papa —antiguamente llamado Apostolado de la oración—; es un apoyo del Papa para que toda la Iglesia universal ore junto a él por las necesidades urgentes del mundo y de la Iglesia.

En años pasados, y ya casi 100, había dos intenciones cada mes; una de evangelización y otra por problemas internacionales o de algunos países. Ahora el Papa ha dejado una señalada con mucha anterioridad para que la conozcamos y otra que irá escogiendo cada mes por los desafíos del mundo. Yo me acoplaré a este ritmo para elaborar los docenarios de cada día 12 de cada mes.

Para enero la intención ya preparada combina muy bien con este mes en que pedimos por la unidad de los cristianos, de manera especial, del 18 al 25, fechas ya clásicas en que se celebra en todo el mundo el Octavario de la unidad de los cristianos. La redacción de esta intención es la siguiente: “Por todos los cristianos para que fieles a las enseñanzas del Señor, contribuyamos con la oración y la caridad fraterna, a restablecer la plena comunión eclesial, colaborando para responder a los desafíos actuales de la humanidad”. Una intención, sin duda, muy atractiva en este sentido cristiano. Ustedes la podrán hacer todos los días desde sus hogares.

La segunda intención del Papa nos la acaba de dar a conocer este domingo de Epifanía: “Por las personas que viven en las calles, golpeadas por el frío y tantas veces por la indiferencia… que algunos hasta mueren…” Una petición que nos pega en el corazón pues nuestras ciudades están llenas de este tipo de hermanos que viven estas situaciones inhumanas y de abandono que van contra la dignidad de las personas. Por eso, creo que este mes podemos pensar en María, como mujer solidaria que promueve la unidad. Pidamos en nuestras familias por esta intención.

Como en este mes, los meses que siguen serán inspirados en las intenciones de la Red mundial de oración del Papa y con esto tendremos la oportunidad, a través de este Docenario, de apoyar las peticiones que más le llegan actualmente al corazón del Papa, venidas desde el Corazón de Cristo… Como siempre, Santa María de Guadalupe, será nuestra gran inspiradora. Y para profundizar más en nuestra oración les pongo un esquema nuevo en la manera de poder hacer las consideraciones.

María, Madre Solidaria, Promotora de unidad.

Imagina… Contempla… Oye… Escucha… Toma parte en la acción… Pide la gracia de… Saca consecuencias… Aplica lo contemplado en tu vida… Alaba… Ofrécete…

Primera consideración. Dios y María ven y sienten la opresión que vivían los antiguos pueblos de América.

Dios, el que es amor solidario con todos, desde la eternidad, supo lo que sufrirían nuestros pueblos americanos tras la Conquista y dispuso que nuestra madre viniera a levantar al pueblo que sufría hablando y presentándose en una de las culturas más extendidas y poderosas de América: Los aztecas. Así, ella, con la capacidad con que Dios la fue dotando durante su vida, le ha dado a nuestra madre la capacidad de estar al pendiente de nosotros desde su asunción al cielo. ¿Cómo nos sentimos ante esta realidad? ¿Cómo recibimos y sentimos esta misericordia Divina y esta intervención de María en favor de nuestros ancestros de una manera tan adecuada?

Segunda consideración. María vino para dar vida en abundancia.

Nuestra Madre fue enviada con la misión de traer a Jesús, el Salvador, para que los pueblos de América tuvieran la abundancia de vida que Él ha traído a la tierra. Gracias a esta intervención los pueblos resurgieron, poco a poco, a la vida nueva traída por Cristo. Agradezcamos…

Tercera consideración. María es nuestra madre compasiva, en especial, en el Tepeyac.

María se presentó en el Tepeyac como nuestra madre compasiva para sanar, para curar, para dar vida al pueblo como le dijo a Juan Diego. (Nican Mopohua 26-33). Es lo que hoy nos pide el Papa durante este mes: que trabajemos para darle vida a los que viven casi sin vida.

Gocemos y sintamos esta verdad que nos hace vivir alegres y esperanzados. Y démosle gracias a Dios porque nos ha tenido a María tanto tiempo en el Tepeyac siempre dispuesta a acogernos, a mirarnos con sus ojos misericordiosos. Pidamos a nuestra madre que nos enseñe a mirar con su mirada misericordiosa y compasiva, especialmente a quienes más sufren…

Cuarta consideración. Santa María de Guadalupe promueve la unidad para que la solidaridad compasiva sea una expresión comunitaria nacida de la Fe.

La presencia de María en el Tepeyac aglutinó, congregó desde un principio a miles de miles que iban a verla y a recibir sus regalos y atenciones, y también a ofrecerle su amor y devoción, como hasta ahora. Muchos aprendieron a amar y servir a otros uniéndose en congregaciones y cofradías Guadalupanas. Ella siempre ha sido formadora de buenos hijos de Dios y hermanos solidarios y responsables unos de otros. Demos gracias por este milagro prolongando por siglos…

Quinta consideración. María de Guadalupe se quedó en su casita… para atendernos…

Nuestra amable y admirable madre, Santa María de Guadalupe, sigue haciéndonos infinidad de servicios a miles y miles de personas que seguimos recurriendo con confianza a Ella. Démosle gracias por el amparo, protección, auxilio y defensa que nos regala. Comprometámonos, como Ella y como Jesús, a servir a quien nos necesite como nos pide de manera especial este mes el papa Francisco. Y vamos a trabajar con ella y con Jesús para formar la unidad entre todos los cristianos como se lo pidió tan insistentemente Jesús al Padre en la última cena. Pensemos y actuemos; tomemos parte en acciones comunes en favor de la comunidad local por donde vivimos. El Señor Jesús y su —y nuestra— Madre estarán muy contentos con nuestra unidad creativa.

Citas Bíblicas de apoyo.— Para la primera intención del Papa por la unidad de los Cristianos: La oración de Jesús al Padre: Juan 17, todo el capítulo, y además, el texto señalado para reflexionar, orar y vivir el Octavario de la Unidad: 2 Corintios 5, 14-20. Para la segunda intención del Papa: Mt 25,31-46 y Jn 15,1-17. Dios y María de Guadalupe los bendigan.

9.12.2016

DULCE NOMBRE DE MARIA



Fiesta del Santo Nombre de María

¡Madre de Dios y Madre mía María!
Yo no soy digno de pronunciar tu nombre;
pero tú que deseas y quieres mi salvación,
me has de otorgar, aunque mi lengua no es pura,
que pueda llamar en mi socorro
tu santo y poderoso nombre,
que es ayuda en la vida y salvación al morir.
¡Dulce Madre, María!
haz que tu nombre, de hoy en adelante,
sea la respiración de mi vida.
No tardes, Señora, en auxiliarme
cada vez que te llame.
Pues en cada tentación que me combata,
y en cualquier necesidad que experimente,
quiero llamarte sin cesar; ¡María!
Así espero hacerlo en la vida,
y así, sobre todo, en la última hora,
para alabar, siempre en el cielo tu nombre amado:
“¡Oh clementísima, oh piadosa,
oh dulce Virgen María!”
¡Qué aliento, dulzura y confianza,
qué ternura siento
con sólo nombrarte y pensar en ti!
Doy gracias a nuestro Señor y Dios,
que nos ha dado para nuestro bien,
este nombre tan dulce, tan amable y poderoso.
Señora, no me contento
con sólo pronunciar tu nombre;
quiero que tu amor me recuerde
que debo llamarte a cada instante;
y que pueda exclamar con san Anselmo:
“¡Oh nombre de la Madre de Dios,
tú eres el amor mío!”
Amada María y amado Jesús mío,
que vivan siempre en mi corazón y en el de todos,
vuestros nombres salvadores.
Que se olvide mi mente de cualquier otro nombre,
para acordarme sólo y siempre,
de invocar vuestros nombres adorados.
Jesús, Redentor mío, y Madre mía María,
cuando llegue la hora de dejar esta vida,
concédeme entonces la gracia de deciros:
“Os amo, Jesús y María;
Jesús y María,
os doy el corazón y el alma mía”.

San Alfonso María Ligorio

docenario GUADALUPANO SEP 12 2016

Docenario Guadalupano
12 de septiembre 
Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Estamos en el mes de la patria y llenos de alegría por las fiestas marianas del mes por el nacimiento de nuestra Madre (8), su Santo Nombre (12) y Nuestra Señora de las Mercedes (24), entre otras. Pero también estamos sintiendo el desmoronamiento de esta “patria suave” que nos dieron Dios y Santa María de Guadalupe y much@s herman@s que nos la prepararon pero que se nos está yendo de las manos.
Esto nos pide acciones trascendentes desde conciencias nuevas, vivas, capaces de ser transformadoras de esta historia aquí en México, pero también más allá de nuestras fronteras, pues hay tantas persecuciones a los cristianos orientales, muchísimos de ellos sacrificados por su fidelidad a Cristo. Parece que estuviéramos en los siglos XIII-XVI en Europa con los ataques musulmanes antiguos. El Papa nos ha pedido intensificar nuestras oraciones y hacer obras de apoyo y compromiso en favor de estas intenciones. Vale la pena comprometernos, ¡hagámoslo!
En este mes los religiosos y religiosas mercedarios celebran de manera especial a Nuestra Señora de la Merced. Fue fundada en el siglo XIII para la redención de los cautivos. Muchos de estos hermanos dieron su vida por los encarcelados en esos tiempos, ellos se quedaban en las cárceles en lugar de los otros, por eso son los encargados de las cárceles en muchos lugares. Pidamos por su obra tan misericordiosa y por tantas congregaciones que en México llevan en su nombre algún aspecto original de Nuestra Señora y Madre de Guadalupe.

Vamos a considerar algunos de los momentos que Ella ha inspirado en nuestra patria. De manera especial pidamos en estos días por la visita del papa Francisco a Estados Unidos, para seguir con el Sínodo de la Familia y Cuba, para reforzar su nueva situación a nivel internacional.


Primera consideración: El regalo de las rosas.
Pensemos y sintamos el gran regalo de Dios y de María para los indígenas: la flor, las flores, que significaban para ellos la verdad, lo cierto. Habrán sentido y pensado: “Si nos dieron ese regalo es porque estamos en la verdad, en lo cierto. Ellos son los que nos garantizan que vamos bien, que estamos en la Verdad”. Alegrémonos con esta alianza hasta con nuestros antepasados y sus signos naturales. Jaculatoria apropiada: Tus principales portentos, Santa María celebramos; tu nacimiento y dones de Dios regalados. Fiesta de todos los pueblos es tu nombre tan sagrado.


Segunda consideración: La Casita Sagrada para atendernos. Nuestra Madre le pide al Obispo, a través de San Juan Diego, que le hagan su casa para atenderlos y entregarles al mismo Jesús, el Señor de la vida, el que siempre está cercano a nosotros. Ella sigue estando allí para atendernos y decirnos: “¿Que no estoy Yo aquí que soy tu Madre? ¿No soy Yo tu salud? ¿No te tengo en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos? ¿Tienes necesidad de alguna otra cosa?” (N.M. 119). Y nosotros le decimos: ¿Qué quieres que hagamos hoy, nosotros, tus hij@s? Meditemos y gocemos.

Tercera consideración: Los juramentos de 1666.
Uno de los momentos más claros de la intervención de nuestra Madre en la vida del país fue cuando convocaron a los testigos del Acontecimiento Guadalupano en ese año para que testimoniaran, de primera o máximo de segunda mano, lo que sabían de Juan Diego y del Acontecimiento. Gracias a ese momento hoy tenemos datos fidedignos de lo que pasó en las cercanías y en el Tepeyac en 1531. Agradezcamos.


Cuarta consideración: Los patronatos.
Para seguir probando su presencia entre nosotros, la Virgen ha intervenido en algunos momentos muy difíciles tanto de la ciudad como del país. El pueblo y el clero siempre recurrieron a Ella como ahora nosotros. Fue claro en las inundaciones, las pestes, los temblores, las revueltas en la ciudad, en toda la patria. En ellos la Madre de todos intervino en favor de los más necesitados, por eso hubo momentos en que se puso a la ciudad y al país bajo su patrocinio. El más conocido y cercano a nosotros es del 12 de diciembre de 1985 después del gran sismo, para que no hubiera más temblores de esa magnitud ni esos resultados. Y de entonces para acá no los ha habido en esa escala ni muertos por esa causa. Sorprendámonos, agradezcamos y obremos en consecuencia.

Quinta consideración: La Archicofradía Guadalupana y las congregaciones religiosas de inspiración guadalupana.
Las respuestas a tantos favores que Ella ha tenido con nosotros han fructificado en ofrendas, exvotos y otras donaciones, pero los más importantes signos son que las personas nos donemos, nos consagremos a Ella de por vida para ser sus manos entre nuestr@s herman@s más necesitados, para mantener el fervor guadalupano entre quienes son conciudadanos o compatriotas nuestros. Así es con la Archicofradía Guadalupana, la más antigua de América, y con las muchísimas congregaciones que se han inspirado en Ella para solidarizarse con sus herman@s. Ofrezcámonos, entreguémonos. Que todas las familias en estos días nos ofrezcamos a Ella y a Jesús.

8.12.2016

Docenario Guadalupano Viernes, 12 de agosto de 2016

Docenario Guadalupano
Viernes, 12 de agosto de 2016

Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Estamos a plenitud de sol, mar y otras bellezas, como los meteoritos de estos días. Sí, estamos seguros de que la Creación es bella y está hecha para nosotros y, en especial, para Cristo el Señor: es el Alfa y el Omega de toda la Historia. Disfrutemos este día con María la gloria de la Creación que en Ella se ha materializado y espiritualizado como en ninguna otra criatura.

Esto lo vamos a celebrar especialmente los días 15, fiesta de la asunción de María, y 22, de María Reina. Podemos decir: ”Dios nuestro, qué grande eres en toda la Creación y de manera especial en la glorificación de Jesús y de María. Sus cuerpos ya están glorificados para siempre”. Gocemos la belleza de la Creación en estos días, en especial en la belleza que acompañó y sigue brillando en nuestra Guadalupana.

Primera consideración: Dios inicia y conserva la Creación por su amor complaciente. Dios inicia su relación con nosotros a través de la Creación. Desde el inicio de nuestro ser, a través de nuestras mamás, nos están llegando todos los elementos necesarios para vivir. Toda la Creación le ayudará a Dios a mostrarnos cuánto nos ama. Los salmos nos lo repiten continuamente y hasta dicen ante ella: “¿Qué es el hombre para que te fijes en él?” (8). El cántico de las criaturas que aparece en el profeta Daniel es digno de ser repetido por nosotros con frecuencia. La Iglesia nos lo pone enfrente varios domingos de cada mes. Vamos a agradecerle a Dios todas estas maravillas durante esta consideración (Dan 3, 51-90). Jaculatoria: Reina y Señora del cielo, Emperatriz Soberana, consuelo de los que sufren y máxima gloria humana, trae la paz a nuestra tierra, Madrecita tan amada…

Segunda consideración: La Creación al servicio del Señor Jesús. El Padre quiere que todas sus criaturas alaben a su Hijo y que lo glorifiquen en su existir siendo ellas como son, siendo como somos, como debemos ser, hasta llegar a participar de su misma gloria. Esto lo cantan los santos y aparece en la Biblia (Heb, capítulos 1 y 2 y el 3 hasta número 6).

Tercera consideración: Dios inicia el Acontecimiento Guadalupano como un acto de su misericordia para con los pueblos y habitantes del antiguo Anáhuac y de América…

Al iniciar Dios la epopeya del Acontecimiento Guadalupano pone a la Creación al servicio del proyecto que tenía para liberar a los pueblos indígenas de tanto sufrimiento, las vejaciones que les había traído la Conquista junto con las epidemias y otros males. En el relato del Nican Mopohua la Creación aparece bellísima.

Cuarta consideración: La Creación luce espléndida en el Acontecimiento Guadalupano para acercar a los pueblos indígenas al Verdaderísimo Dios a través de su misericordia. Al inicio del relato original de las Apariciones en el Nican Mopohua, al ver y oír tanta belleza Juan Diego se pregunta: ”¿Dónde estoy, dónde me veo; acaso en la tierra celestial que nos dejaron dicho nuestros antepasados?” (N.M. 6-10). Es un relato que nos pinta el poder creador de Dios y las posibilidades que ha dado a la Creación para embelesarnos. Sintamos a nuestro alrededor las flores, el cielo, los atardeceres, magníficas obras que Dios puso en la Creación para descansarnos de las amarguras y penas de esta vida. Gocemos.

Quinta consideración: Santa María de Guadalupe, Reina del Tepeyac, es la misma que fue glorificada en su asunción al cielo y en su coronación como Reina universal. Hoy nos atiende muy solícita en el Tepeyac. El milagro que se inició en la tierra santa israelita ahora sigue prolongando su maravillosa atracción en el Tepeyac. Allá apareció María Virgen sencilla, Madre de Jesús; aquí se nos presenta en su belleza corporal glorificada ya (Apoc 12, 1-5). Ella es la triunfadora sobre el enemigo mortal que siempre nos acecha. Ella nos cuida, protege y acompaña toda la vida y así lo hará hasta que disfrutemos con Ella y con tod@s los glorificad@s en el Reino eterno del Señor. Consolémonos con esta realidad que se ha iniciado en Jesús y que aquí, en Ella, se nos hace patente en su cuidado maternal sobre todos nosotros. ¿No está aquí para decirnos: “Nada temas, no estoy Yo aquí que soy tu Madre”..? (N.M. 119-120). Agradezcamos tanta misericordia al que sigue siendo Amor Misericordioso hasta el final de esta vida.

Del documento “Vultus Misericordiae (El rostro de la misericordia)”, del papa Francisco. “El pensamiento se dirige ahora a la Madre de la Misericordia. La dulzura de su mirada nos acompañe en este Año Santo para que podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios. Ninguno como María ha conocido la profundidad del misterio de Dios hecho hombre. La Madre del Cristo Crucificado-Resucitado entró en el santuario de la Misericordia Divina porque participó íntimamente en el misterio de su amor…” (4).

7.12.2016

MARIA MADRE DE MISERICORDIA

María Madre Misericordiosa

Viste al desnudo.
María con nosotros practica las obras de misericordia, y como buena Madre viste nuestra desnudez con la prenda de la gracia divina. Porque la gracia santificante nos la ha obtenido el Señor Jesús, pero nos la aplica María Santísima, ya que Ella es la Medianera de todas las gracias. Así María viste a los desnudos, es decir, nos viste a nosotros que estábamos desnudos por el pecado original y por los pecados personales.
Como niños pequeños dejémonos vestir por nuestra Madre del Cielo, que Ella tiene vestidos primorosos para nosotros, porque la Virgen, si la dejamos hacer, no sólo nos viste humildemente, sino que nos arropa con prendas de reyes y reinas, de modo que aparecemos ante Dios como príncipes de su Reino.
Dejemos a María la tarea de vestirnos con dones y gracias de todas clases, y de parte nuestra sólo confiemos en Ella, que es Madre de Misericordia. Y si estamos desnudos por el pecado, es tiempo de que volvamos a Dios por medio de una sincera y completa confesión con un sacerdote, y será Jesús por medio de María y a través del sacerdote católico, que nos arropará nuevamente con el vestido de la gracia santificante.
Pidámosle también a la Virgen que arrope de virtudes y gracias a todos nuestros seres queridos, que a veces andan por la vida, desnudos, sin darse cuenta que están desnudos, porque les falta la gracia de Dios en sus almas.

docenario de julio

Docenario Guadalupano


Padre Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita

Vamos a continuar las reflexiones a propósito del Año de la Misericordia y cómo esa misericordia divina y de la Virgen, bajo advocación guadalupana, floreció de manera extraordinaria en el Tepeyac y se sigue conservando hasta ahora.

Un aspecto esencial e insuperable de esa misericordia la vemos en el hecho de que estuviera mediada, primero, por el mismo Mesías-Dios-Salvador, nuestro Señor Jesucristo, y en cómo Él fundó la Iglesia con el poder del Espíritu Santo para que, por medio de los Apóstoles y sus sucesores, el pueblo, familia de Dios en la Tierra, pudiera gozar de la presencia trinitaria para ayudar a los obispos a llevar la tarea de la Iglesia a todo el mundo.

Dispogámonos a contemplar cómo los obispos guían a la Iglesia y cómo en México Dios quiso que el encargado supervisor de la diócesis que iba a nacer fuera fray Juan de Zumárraga. Que nuestra Madre nos acompañe para que aprendamos de Ella y San Juan Diego a obedecer a los que el Padre puso al frente de la Iglesia. Y pidamos por la situación actual del país llena de muertes, violencia e incapacidad de dialogar como hermanos del Señor e hijos de María.

Primera consideración: El obispo, pastor, promotor y realizador del Plan de Dios en la diócesis que Él le encomienda. El servicio que hacen los obispos en cada diócesis es por la iniciativa de Dios que así ha querido conducir a su pueblo a través de los siglos. Él delega en ellos su autoridad para que guíe, acompañe y promueva localmente a cada diócesis para realizar el plan de salvación que tiene para nosotros.

Dios le pide a cada obispo que sea quien promueva en su diócesis su voluntad para que la gran familia humana sea bien y solidariamente guiada y así llegue la salvación a su pueblo. Esta salvación llega, de maneras muy concretas, al pueblo redimido por el Señor gracias a la acción eficaz de cada obispo en su propia diócesis. Oremos por ellos.

Segunda consideración: El obispo y su capacidad para oír a Dios y a su pueblo.

El obispo es quien debe orar y escuchar lo que Dios le dice en la historia de su diócesis para que pueda responder a los retos que el mismo pueblo le presenta. En cada lugar será más eficiente el diálogo en cuanto más se oigan obispo y pueblo. En la relación entre san Juan Diego y fray Juan de Zumárraga existió el diálogo que los llevó a ser amigos hasta sus respectivas muertes. Pidamos para que en cada diócesis pueblo y pastor se puedan y se quieran escuchar como lo hicieron estos verdaderos prohombres de México.

Tercera consideración: El obispo, convocador de una vida plena para el pueblo que Dios le ha encomendado, vigila a su grey para que tenga plenitud de vida en un ambiente de justicia y misericordia.

Dios le confía a cada obispo el pueblo concreto que el Papa le ha asignado para que, a través del diálogo, estudios, conferencias, retiros, asambleas, signos de amor, reconciliación, justicia, misericordia y otros medios pertinentes puedan comunicarse de una manera amistosa y creyente para que trabajen juntos por la edificación de una comunidad más perfecta que pueda responder a las necesidades del pueblo, creyente o no. Para desarrollar esta labor el obispo cuenta con su presbiterio en cada diócesis para que le ayude a conducir a todos los hermanos en Cristo hacia la plenitud deseada. Oremos por nuestros obispos y presbíteros.

Cuarta consideración: El obispo, digno de ser escuchado por su pueblo. Como representante de Dios, el obispo debe ser escuchado por su pueblo. Vemos en el Acontecimiento Guadalupano cómo San Juan Diego fue muy obediente con el obispo y la Virgen. Gracias a eso Dios le confió plenamente lo que ya tenía pensado para que su alianza llegara a todo su pueblo, recién engendrado a la fe. Oremos por nuestros obispos, para que sepan mandar como Jesús, y por el pueblo, para que lo haga como Juan Diego.

Quinta consideración: En 1531 el obispo Zumárraga y Juan Diego establecieron una relación ejemplar y de mutua colaboración para el bien del pueblo cristiano naciente.

En el Acontecimiento Guadalupano nuestros protagonistas principales en esta tierra bendita se mostraron comprensivos entre sí sin dejar de pedir cada quien lo que quería para el bien del pueblo: el obispo pidió la señal y Juan Diego le pidió que lo escuchara porque era embajador de la Reina Celestial la que pedía el templo para atender a su familia. Como sabemos, el obispo accedió y la Virgen lo complació, con lo que todos salimos ganando. En las obras de Dios nunca hay perdedores (Nican Mopohua, números 147-193).

Agradezcamos a Dios tanta bondad y a ellos, que hayan sabido estar a la altura de las circunstancias.

Pidamos también por quienes gobiernan en nuestro país en los ámbitos civiles y eclesiales para que avancemos como miembros de un mismo país forjado en especial por Dios, María y cantidad de gente de mucha calidad.

Citas bíblicas: Lc 22, 7-20; Jn 17; Heb 1, 1-4; 7, 20-28; Salmos 72(71) y 145(144).

Cita de la “Misericordiae Vultus (El rostro de la misericordia)”, bula para convocar al Jubileo Extraordinario de la Misericordia del papa Francisco: “Jesús, ante la multitud de personas que lo seguían, viendo que estaban cansadas y extenuadas, perdidas y sin guía, sintió, desde lo profundo del Corazón, una intensa compasión por ellas. A causa de este amor compasivo curó enfermos… y con pocos panes y peces calmó el hambre de grandes multitudes… Después de haber sanado al endemoniado de Gerasa, le confía esta misión: ‘Anuncia todo lo que el Señor ha hecho y la misericordia que ha obrado contigo (Mc 5, 19). También la vocación de Mateo se coloca en el horizonte de la misericordia. Pasando delante del banco de impuestos, los ojos de Jesús se posan sobre los de Mateo. Era una mirada cargada de Misericordia que perdonaba los pecados de aquel hombre, y venciendo la resistencia de los otros discípulos, lo escoge a él, el pecador y publicano, para que sea uno de los Doce…” (8, b).

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