4.14.2014
María Madre Misericordiosa
María Madre Misericordiosa
María nos espera.
En la parábola del hijo pródigo no se habla de la madre, sino sólo del Padre, que tenía dos hijos.
Algunos autores dicen que quizás la madre habría muerto, porque si la madre hubiese estado viva, el hijo menor no se habría alejado de la casa.
La madre sería la figura de la Virgen. Y si el padre de la parábola esperaba tan ansiosamente a su hijo, ¡cuánto más la madre lo hubiera esperado!
Y así sucede con la Santísima Virgen cuando uno de nosotros, por el pecado, se aleja de la casa paterna, del rebaño de Dios. Ella lo espera ansiosamente y lo cuida como un ángel de la guarda, incluso cuando el hijo todavía está lejos por el pecado, la Virgen va con él a todas partes y no le deja solo.
¡Qué dulzura que es María! Porque Ella bien conoce la naturaleza del hombre, que está inclinado al pecado, y que el demonio aprovecha para tentarlo y precipitarlo muy bajo. Pero la Virgen no abandona al pecador, y lo sigue en los lugares más extraños, y es Ella la que le inspira el arrepentimiento y el volver a los brazos de Dios por medio de una sincera y completa confesión con el sacerdote.
No dudemos de que María está siempre con nosotros, tanto si vivimos en gracia de Dios, como si estamos en pecado mortal, porque la Virgen es la Madre de la Misericordia, y donde hay miseria, allí está Ella.
3.12.2014
Docenario Guadalupano
Docenario Guadalupano
El Hijo de Santa María de Guadalupe, el Salvador
Miércoles, 12 de marzo de 2014 -
Por Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Estamos en un mes mariano por excelencia al considerar que en este mes fue la anunciación a María y la encarnación del Señor. Además, la fiesta de su amado esposo San José.
Es para todas las mujeres su mes; las felicitamos con nuestro cariño y les deseamos que sean como Ella y encuentren en sus esposos el apoyo que Ella encontró en San José. Y en sus hij@s, todo el cariño, agradecimiento y solidaridad que se merecen, como lo hizo Jesús con su Madre…
Las reflexiones serán muy esbozadas, solamente para que cada quien investigue, ore, consulte, goce, piense… Las citas son para que se lean después de cada enunciado.
Primera consideración: En el inicio de nuestra historia Dios promete que “Alguien, de la descendencia de la mujer, aplastará la cabeza de la serpiente…” (Gen 3, 1-15).
Esta Alianza la ratifica con Moisés (Ex 3, 1-15). Gocemos el amor de Dios al comprometerse con nosotros, aun siendo tan pecadores… Jaculatoria apropiada: “Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; Tú solo eres Santo, y todas las naciones vendrán y se postrarán ante Ti” (Apoc 15, 3-4).
Segunda consideración: Dios hace Alianza con Abraham, a quien le promete que su descendencia será bendecida en abundancia. De ella vendrá el Mesías… (Gen 17, 1-8). La Alianza y los ofrecimientos de Dios para nosotros son increíbles, adoremos su poder, su benevolencia…
Tercera consideración: El prometido a Isaac, Jacob, David, del que hablaron los profetas, será quien libere al pueblo de Dios, el mismo Jesús… (Gen 28, 10-22; 1 Sam 16, 1-13 ). De la familia humana, de un pequeño pueblo, de un pastor sin futuro vendrá el Esperado de las naciones, el que hará la unidad en sí de todos los pueblos. Consideremos que seremos de su misma familia…
Cuarta consideración: María es anunciada por el arcángel Gabriel de parte de Dios para decirle que será la Madre del Hijo de Dios y Salvador nuestro, Jesucristo (Lc 1, 26-35). El Hijo de Dios, su predilecto, vendrá virginalmente de una jovencita, aldeana de Nazaret, que será la Mujer por excelencia de toda la creación. Alabemos a Dios por haber hecho maravillas en Ella. La aclamamos, y a Dios mismo, con su mismo cántico, el Magnificat (Lc 1, 46-55).
Quinta consideración: El mismo Jesús es presentado en México por Santa María de Guadalupe como el anunciado y esperado en esta región del planeta como el Gran Sol que vendrá a iluminar las tinieblas, el mismo que “aplastará a la serpiente antigua, al diablo, satanás…” (Apoc 12, 1-12). Dios es capaz de hacer lo que para nosotros es impensable, inimaginable. Une a México con su plan de salvación universal y en la plenitud de otros tiempos revela en México, para el mundo, su signo de gran esperanza para este gran continente americano y nos da la Gran Señal aparecida en el Tepeyac para todos los pueblos de la Tierra; una anunciación para pueblos que “han vivido en tinieblas y en sombras de muerte para llevarnos por el camino de la paz”, hoy tan necesitada en extremo en muchas partes del mundo, como aquí mismo.
Pidamos por el pueblo de México, escogido por Dios como Israel, para grandes batallas en favor de su Reino… Todavía le debemos mucho a Dios como nación ante tan gran elección… Pidamos nuestra conversión.
En la narración original —Nican Mopohua— le dice María a Juan Diego que Ella es “la siempre Virgen María, la Madre de Dios” (#62); a su vez, el narrador —Antonio Valeriano, llamado en su lengua “Pájaro de aguas”— completa la presentación de María diciendo: “Y aunque… aparecía con toda claridad que Ella era la Perfecta Virgen, la Amable, Maravillosa Madre de nuestro Salvador, nuestro Señor Jesucristo… no por eso se realizó (el deseo y petición de María…)” (N.M. 75-76). Hasta la autoridad eclesiástica, a veces, no colabora para los planes de Dios como Él desearía… Humildemente reconozcamos que no hemos estado a la altura de los planes de Dios y ofrezcámonos a Él para que haga, desde México, para el mundo, la realización de sus promesas…
Lecturas bíblicas complementarias: Jn 1, 1-14; Salmo 147; Ef 5, 1-14.
* * *
Anunciamos, llenos de alegría, que somos hijas de Santa María de Guadalupe y hermanas de Cristo, el Señor, nuestro Salvador.
El Hijo de Santa María de Guadalupe, el Salvador
Miércoles, 12 de marzo de 2014 -
Por Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Estamos en un mes mariano por excelencia al considerar que en este mes fue la anunciación a María y la encarnación del Señor. Además, la fiesta de su amado esposo San José.
Es para todas las mujeres su mes; las felicitamos con nuestro cariño y les deseamos que sean como Ella y encuentren en sus esposos el apoyo que Ella encontró en San José. Y en sus hij@s, todo el cariño, agradecimiento y solidaridad que se merecen, como lo hizo Jesús con su Madre…
Las reflexiones serán muy esbozadas, solamente para que cada quien investigue, ore, consulte, goce, piense… Las citas son para que se lean después de cada enunciado.
Primera consideración: En el inicio de nuestra historia Dios promete que “Alguien, de la descendencia de la mujer, aplastará la cabeza de la serpiente…” (Gen 3, 1-15).
Esta Alianza la ratifica con Moisés (Ex 3, 1-15). Gocemos el amor de Dios al comprometerse con nosotros, aun siendo tan pecadores… Jaculatoria apropiada: “Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; Tú solo eres Santo, y todas las naciones vendrán y se postrarán ante Ti” (Apoc 15, 3-4).
Segunda consideración: Dios hace Alianza con Abraham, a quien le promete que su descendencia será bendecida en abundancia. De ella vendrá el Mesías… (Gen 17, 1-8). La Alianza y los ofrecimientos de Dios para nosotros son increíbles, adoremos su poder, su benevolencia…
Tercera consideración: El prometido a Isaac, Jacob, David, del que hablaron los profetas, será quien libere al pueblo de Dios, el mismo Jesús… (Gen 28, 10-22; 1 Sam 16, 1-13 ). De la familia humana, de un pequeño pueblo, de un pastor sin futuro vendrá el Esperado de las naciones, el que hará la unidad en sí de todos los pueblos. Consideremos que seremos de su misma familia…
Cuarta consideración: María es anunciada por el arcángel Gabriel de parte de Dios para decirle que será la Madre del Hijo de Dios y Salvador nuestro, Jesucristo (Lc 1, 26-35). El Hijo de Dios, su predilecto, vendrá virginalmente de una jovencita, aldeana de Nazaret, que será la Mujer por excelencia de toda la creación. Alabemos a Dios por haber hecho maravillas en Ella. La aclamamos, y a Dios mismo, con su mismo cántico, el Magnificat (Lc 1, 46-55).
Quinta consideración: El mismo Jesús es presentado en México por Santa María de Guadalupe como el anunciado y esperado en esta región del planeta como el Gran Sol que vendrá a iluminar las tinieblas, el mismo que “aplastará a la serpiente antigua, al diablo, satanás…” (Apoc 12, 1-12). Dios es capaz de hacer lo que para nosotros es impensable, inimaginable. Une a México con su plan de salvación universal y en la plenitud de otros tiempos revela en México, para el mundo, su signo de gran esperanza para este gran continente americano y nos da la Gran Señal aparecida en el Tepeyac para todos los pueblos de la Tierra; una anunciación para pueblos que “han vivido en tinieblas y en sombras de muerte para llevarnos por el camino de la paz”, hoy tan necesitada en extremo en muchas partes del mundo, como aquí mismo.
Pidamos por el pueblo de México, escogido por Dios como Israel, para grandes batallas en favor de su Reino… Todavía le debemos mucho a Dios como nación ante tan gran elección… Pidamos nuestra conversión.
En la narración original —Nican Mopohua— le dice María a Juan Diego que Ella es “la siempre Virgen María, la Madre de Dios” (#62); a su vez, el narrador —Antonio Valeriano, llamado en su lengua “Pájaro de aguas”— completa la presentación de María diciendo: “Y aunque… aparecía con toda claridad que Ella era la Perfecta Virgen, la Amable, Maravillosa Madre de nuestro Salvador, nuestro Señor Jesucristo… no por eso se realizó (el deseo y petición de María…)” (N.M. 75-76). Hasta la autoridad eclesiástica, a veces, no colabora para los planes de Dios como Él desearía… Humildemente reconozcamos que no hemos estado a la altura de los planes de Dios y ofrezcámonos a Él para que haga, desde México, para el mundo, la realización de sus promesas…
Lecturas bíblicas complementarias: Jn 1, 1-14; Salmo 147; Ef 5, 1-14.
* * *
Anunciamos, llenos de alegría, que somos hijas de Santa María de Guadalupe y hermanas de Cristo, el Señor, nuestro Salvador.
2.04.2014
AVE MARÍA de Lourdes
DE LOURDES

la Madre de Dios,
en Lourdes, benigna,
su trono fijó.
Ave, Ave, Ave María...
la Madre de Dios,
cantemos el «Ave»
a su Concepción.
Ave, Ave, Ave María...
que el cielo labró
sostiene en sus manos
más puras que el sol.
Ave, Ave, Ave María...
y ardiente oración
por los pecadores
que ofenden a Dios».
Ave, Ave, Ave María...
encuentran vigor;
aquí luz y vida
halla el pecador.
Ave, Ave, Ave María...
1.17.2014
Oración para el angustiado.
Oración para el angustiado.
Siento necesidad de decirle a mi Virgen María:
“Madre mía Celestial
qué me tienes reservado:
no sé si es dolor o alegría;
pero sé que en este día
en que me siento agotada,
solo pienso en tu Hijo
que llevó su cruz a cuestas,
que cargó todo el dolor
sin expresar una queja.
Cuánto sufrió Jesús
por el mundo y sus pecados.
Y también pienso por Ti,
tu dolor no se compara;
nada ni nadie en la tierra
sufrió lo que tú sufriste
y siento que yo, Virgen mía,
tendría que estar llorando
no de pena, sino de alegría,
por la carga que me das.
Madre, perdón por tener
estos malos pensamientos.
Ahora me siento aliviada,
sé que estoy iluminada
y me siento resguardada
con toda tu protección.
Amén”.
1.07.2014
María Madre Misericordiosa
María Madre Misericordiosa
Confianza en María.
Si confiamos en Dios, en quien la Bondad está junto a la Justicia; mucho más debemos confiar en María Santísima, pues en Ella no hay nada terrible ni demasiado sublime, y por ello es más acorde a nuestra debilidad.
Meditemos en las siguientes palabras que la Virgen le dirige a Sor Natalia Magdolna, y hagámoslas nuestras, para confiar ciegamente en nuestra Madre del Cielo:
“–Querida hija mía, es penoso para mí que tú dudes. Confía en mí aún al grado de parecer tonta. Yo no te dejaré caer. ¿No soy yo una Madre amorosa? ¿No soy yo mejor que tú? Sé contenta y feliz con el destino que mi Hijo ha marcado para ti. Pon tus propios planes dentro de mi Corazón maternal. De esta manera tú serás agradable a mí y a Jesús. Como ustedes quieren a sus hijos y los cuidan, Yo los quiero aún más y cuido de ustedes. Yo te llevo en la palma de mi mano y te baño con mis gracias, en proporción de como tú te aferres a mí.
–En respuesta me gustaría pedirte que sonrías siempre cuando tú me hables a Mí, a tu familia y a todos los que encuentres. Podría ser este el pan de gracia diario hasta tu muerte. Siempre que tú sonríes a alguien yo te sonrío a ti. Este será el secreto de amor entre nosotras dos. Tú debes leer mis mensajes, especialmente cuando la amargura de la vida te llegue al corazón.”
12.10.2013
12.08.2013
MADRE INMACULADA
MADRE INMACULADA
M adre inmaculada pura y bella
A tus pies, SeÑora Mia, vengo a entregarte nuestras penas.
D anos paz, esperanza y consuelo a todos los aflijidos.
R uega por nosotros ante tu Unigenito Divino NiÑo Jesus.
E l, ocupa un espacio, privilegiado en nuestro corazon.
A tus pies, SeÑora Mia, vengo a entregarte nuestras penas.
D anos paz, esperanza y consuelo a todos los aflijidos.
R uega por nosotros ante tu Unigenito Divino NiÑo Jesus.
E l, ocupa un espacio, privilegiado en nuestro corazon.
I ntimamente unida a ti, quiero estar Virgen Inmaculada.
N o me dejes sola, Necesto tu dulce compaÑia y proteccion.
M as hermosa que el sol al amanecer, eres tu Virgen Maria.
A lma cristalina, de corazon de oro .Solo amor y bondad.
C ontemplo tu belleza Madre mia, y doy gracias a Dios.
U na contigo quiero ser, y reflejar al mundo tu bondad.
L levar tu mensaje de amor,a todo corazon.
A gradarte quiero, haciendo la voluntad de Dios.
D ame fuerza para luchar y valentia para contunuar.
A si, podre dar a conocer tu Santo Nombre y el de tu Hijo Jesús.
N o me dejes sola, Necesto tu dulce compaÑia y proteccion.
M as hermosa que el sol al amanecer, eres tu Virgen Maria.
A lma cristalina, de corazon de oro .Solo amor y bondad.
C ontemplo tu belleza Madre mia, y doy gracias a Dios.
U na contigo quiero ser, y reflejar al mundo tu bondad.
L levar tu mensaje de amor,a todo corazon.
A gradarte quiero, haciendo la voluntad de Dios.
D ame fuerza para luchar y valentia para contunuar.
A si, podre dar a conocer tu Santo Nombre y el de tu Hijo Jesús.
DOCENARIO GUADALUPANO DICIEMBRE
Docenario Guadalupano
Joaquín Gallo Reynoso, sacerdote jesuita
Procesión al Santuario Mariano de San Cristóbal en honor de Nuestra Señora de Guadalupe
Es una gloria para México que la siempre Virgen y Madre de Jesús nos haya visitado en nuestro país y haya permanecido entre nosotros de una manera tan especial. Ella, la misma Madre de Cristo, la Inmaculada Concepción, por gracia de Dios es la misma que ha puesto su trono glorioso en todo el territorio nacional.
Por donde vayamos siempre habrá una capilla, ermita, altarcito lleno de flores para anunciarnos que Dios la mandó para estar entre nosotros y favorecernos ampliamente con su amor materno. Agradezcamos a Dios tan gran designio. Hoy la contemplaremos bajo aspectos que Ella misma dice de sí en el Tepeyac a Juan Diego.
Primera consideración: María, concebida sin pecado original. Dios Padre tuvo la oportunidad de escoger a María como su Hija predilecta. El Verbo Eterno la escogió para Madre y el Espíritu Santo, para Perfecta Aliada-Esposa-Compañera. El Todo y Tres Veces Santo tuvo que hacer a María inmaculada en todo sentido para que pudiera vivir sus relaciones con las Tres Divinas Personas de manera sublime, impensable, inimaginable. Contemplemos este misterio. Jaculatoria apropiada: Por tu limpia Concepción, oh Soberana Princesa, una muy grande pureza te pedimos de corazón.
Segunda consideración: Ella, la Perfecta Madre de Dios. Nuestra Madre se llamó a sí misma, en el Tepeyac, como Madre de Dios muy humildemente (26); nosotros hablamos de su perfección materna porque engendró a Cristo perfectamente, inmaculadamente, con la colaboración directa del Espíritu Santo. Contemplemos a la Perfecta Madre de Cristo y nuestra. (Lc 1, 26-38 y 2, 1-7).
Tercera consideración: María, la Perfecta siempre Virgen Santa María. Este título, querido por Dios desde la eternidad, se lo da Ella a sí misma ante Juan Diego cuando lo manda ante el Obispo (N.M. 26 y 62). Ella es perfecta también en su virginidad, en su entrega total a Dios y a nosotros. Alabemos a Dios, que así lo quiso, y a Ella, que lo fue tan perfectamente.
Cuarta consideración: Ella, la Madre de México. Madre unificadora y reconciliadora. Ella se declara “Madre de todos los que en esta Tierra están como siendo uno” (N.M. 29 y 30). ¡Qué orgullo para nosotros formar parte de México que tiene a esta Madre! ¡Pero qué trabajo tuvo para unificar tantas razas y estilos! ¡Y qué capacidad para reconciliar a todos para formar un solo pueblo unido por Ella y en Ella! (N.M. 192-193 y 214-216). ¡Alabémosla, ensalcémosla eternamente!
Quinta consideración: Ella, Servidora, Protectora, Abogada, Intercesora. Así se presentó ante Juan Diego, el Obispo, Juan Bernardino, el pueblo. Es cuna, refugio, donación y ternura para tod@s. Aprendamos de Ella todas estas actitudes para hacer un México mejor para tod@s
. Amén…
10.23.2013
El Rosario.
El Rosario.
El Rosario nos lleva a la infancia espiritual, porque en su rezo hablamos familiarmente con nuestro Padre Dios y con nuestra Madre la Virgen, y en ese trato filial, reconocemos que somos pequeños, y Dios y su Madre vuelcan sobre nosotros, nuestros seres queridos y por quienes ofrecemos el Rosario, un río de gracias y favores celestiales, y hasta materiales, que nos hacen avanzar rápidamente por el camino de la santidad, pues nos da la medida de nuestra pequeñez, y rezando el Rosario todos los días con perseverancia, nuestra alma se va haciendo cada vez más simple, más confiada, más pura, y así se parece a las almas de los pequeños que tanto ama el Señor.
Por eso tenemos que hacer el serio propósito de rezar todos los días el Santo Rosario, para alcanzar la infancia espiritual que tanto agrada al Señor, y porque nos conviene desde todo punto de vista, pues quien es devoto del Rosario no será vencido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada, y Dios no lo castigará, es decir, que lo tratará como a su más querido pequeñuelo.
10.12.2013
María de Guadalupe, mujer de fe, modelo y sostén de la Iglesia
María de Guadalupe, mujer de fe, modelo y sostén de la Iglesia
Sábado, 12 de octubre de 2013 -
María de Guadalupe, mujer de fe, modelo y sostén de la Iglesia
Seguimos con Santa María de Guadalupe profundizando en nuestra fe. Hoy destacaremos las cuatro notas que caracterizan a la Iglesia fundada por Cristo y su nota contextual indispensable: la misión, sin la que las otras no podrían estar completas. Veremos cómo Santa María de Guadalupe las ha vivido con nosotros desde el y dentro del Acontecimiento Guadalupano en favor nuestro.
A Ella le pedimos, de manera especial, por todos los afectados en el país por los sucesos climatológicos para que recuperen bienes y su paz.
Tenemos en cuenta la intención misionera del apostolado de la oración señalada por el Papa para este mes: que la Jornada Mundial de las Misiones -Domund, tercer domingo de octubre- haga a todos los cristianos conscientes de no sólo ser destinatarios, sino también anunciadores de la Palabra de Dios. Y dispongámonos para la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María que hará el Papa este domingo 13, fecha de mucha importancia por la situación mundial actual.
Primera consideración: María, Mujer de Fe, unifica a la Iglesia en México.
María, nuestra Madre, ayudó en su tiempo a su Hijo para unificar a tantas y variadas personas y grupos humanos durante su misión en favor del Reino en Israel. En México, Ella vino a unificar al clero, al obispo, a los indígenas de tantas etnias y a los europeos, como aparece claramente en el Acontecimiento Guadalupano. Ha sido la unificadora de México en multitud de actuaciones suyas en favor nuestro. Agradezcámosle que nos una en la única Iglesia de su Hijo.
Jaculatoria apropiada: Santa María de Guadalupe, Madre y Modelo de la Iglesia, enséñanos y ayúdanos a vivir como misioneros del Verdaderísimo Dios por quien vivimos.
Segunda consideración: Santa María de Guadalupe, Modelo de Santidad.
Nuestra Madre es modelo de santidad porque es la persona que se parece más a Dios. Ella nos refleja el “amor, compasión, auxilio y defensa” que Dios tiene con nosotros y que Ella nos demuestra de manera extraordinaria en el Acontecimiento Guadalupano que se ha prolongado para tod@s por los siglos. Su actitud orante, de súplica, es para pedirle a Dios que todos nosotros nos convirtamos a los valores que su Hijo ha promovido en toda la Tierra, para que nos volvamos al Todo Santo y así adquiramos la santidad que nos regaló desde nuestro bautismo.
Pidámosle a la Llena de Gracia que nos ayude a alcanzar la santidad que Dios quiere para cada un@ de nosotros y para su Iglesia universal.
Tercera consideración: la catolicidad de la Iglesia en el Acontecimiento Guadalupano.
La Iglesia, desde sus inicios, y con Santa María como testigo y promotora especial acogió a todo tipo de personas, grupos humanos para que fueran aceptados y promovidos como hij@s de Dios. Por toda la Tierra se fue extendiendo para llevar la Buena Noticia de Jesús a todas partes, por todo el mundo. Así fue aquí cuando nuestra Madre llegó al Tepeyac y acogió a todo tipo de personas como Madre cariñosa y promotora del bien de todos. Agradezcamos esta catolicidad de la Iglesia.
Cuarta consideración: la Iglesia Católica y Apostólica en México y Santa María de Guadalupe. Los Apóstoles fueron convocados y enviados por Jesús para llevar la Buena Noticia del amor de Dios para que se fuera concretando en el mundo la presencia del Reino que vino a establecer. Este origen de la Iglesia, a partir de los Apóstoles, ha hecho de ella una congregación enorme de herman@s capaces de llevar la noticia y presencia del Reino por todo el mundo. Del mismo modo ha sucedido en México pero a partir de la Apóstol Mayor, de Santa María de Guadalupe, que ha favorecido la fe de México y desde aquí la ha extendido por el mundo, iniciando por Filipinas, desde la época virreinal. Alabemos a Dios por su plan de salvación para todos y que ha tenido un punto esencial de referencia en México para todo el continente americano y más…
Quinta consideración: la misión de Santa María de Guadalupe para formar, en México, una Iglesia misionera.
María fue enviada a México como Primicia de una nueva era para toda América. El Evangelio se fue extendiendo como semilla en expansión de vida, por todas partes. Hacia el norte, sur, este y oeste de nuestro país la misión de Cristo se fue dando a conocer y se establecieron cantidad de pequeñas misiones. Todo esto se fue dando a partir de los misioneros enviados desde Europa y por la cantidad enorme de indígenas convertidos y bautizados a la fe cristiana y a los criollos y mestizos que, viviendo su profetismo, su sacerdocio y pastoreo regalados por el Espíritu Santo, fueron esparciendo y viviendo los valores del Reino por todos los rincones del país.
Agradezcamos al Padre, fuente de todo bien y dádiva perfecta (Sant 1, 16-17), y a Jesús que nos hayan enviado a nuestra Madre como la Gran Misionera Continental que, unida al Espíritu Santo, nos han ganado para el Reino Eterno ya desde esta tierra de promisión.Apoyos Bíblicos: Is 52, 6-10; Salmo 66; Rom 10, 9-18; Mc 16, 15-20; Mt 28, 16-20.Citas del Concilio Vaticano II: Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación “Dei Verbum (La Palabra de Dios)”, número 4-9; Constitución Dogmática sobre la Iglesia “Lumen Gentium (La luz de todos los pueblos)”, número 1-5, 10, 13, 17, y Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia “Ad gentes Divinitus”, especialmente los números 1-6; 13.15.17.22.24. y 41.
Sábado, 12 de octubre de 2013 -
María de Guadalupe, mujer de fe, modelo y sostén de la Iglesia
Seguimos con Santa María de Guadalupe profundizando en nuestra fe. Hoy destacaremos las cuatro notas que caracterizan a la Iglesia fundada por Cristo y su nota contextual indispensable: la misión, sin la que las otras no podrían estar completas. Veremos cómo Santa María de Guadalupe las ha vivido con nosotros desde el y dentro del Acontecimiento Guadalupano en favor nuestro.
A Ella le pedimos, de manera especial, por todos los afectados en el país por los sucesos climatológicos para que recuperen bienes y su paz.
Tenemos en cuenta la intención misionera del apostolado de la oración señalada por el Papa para este mes: que la Jornada Mundial de las Misiones -Domund, tercer domingo de octubre- haga a todos los cristianos conscientes de no sólo ser destinatarios, sino también anunciadores de la Palabra de Dios. Y dispongámonos para la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María que hará el Papa este domingo 13, fecha de mucha importancia por la situación mundial actual.
Primera consideración: María, Mujer de Fe, unifica a la Iglesia en México.
María, nuestra Madre, ayudó en su tiempo a su Hijo para unificar a tantas y variadas personas y grupos humanos durante su misión en favor del Reino en Israel. En México, Ella vino a unificar al clero, al obispo, a los indígenas de tantas etnias y a los europeos, como aparece claramente en el Acontecimiento Guadalupano. Ha sido la unificadora de México en multitud de actuaciones suyas en favor nuestro. Agradezcámosle que nos una en la única Iglesia de su Hijo.
Jaculatoria apropiada: Santa María de Guadalupe, Madre y Modelo de la Iglesia, enséñanos y ayúdanos a vivir como misioneros del Verdaderísimo Dios por quien vivimos.
Segunda consideración: Santa María de Guadalupe, Modelo de Santidad.
Nuestra Madre es modelo de santidad porque es la persona que se parece más a Dios. Ella nos refleja el “amor, compasión, auxilio y defensa” que Dios tiene con nosotros y que Ella nos demuestra de manera extraordinaria en el Acontecimiento Guadalupano que se ha prolongado para tod@s por los siglos. Su actitud orante, de súplica, es para pedirle a Dios que todos nosotros nos convirtamos a los valores que su Hijo ha promovido en toda la Tierra, para que nos volvamos al Todo Santo y así adquiramos la santidad que nos regaló desde nuestro bautismo.
Pidámosle a la Llena de Gracia que nos ayude a alcanzar la santidad que Dios quiere para cada un@ de nosotros y para su Iglesia universal.
Tercera consideración: la catolicidad de la Iglesia en el Acontecimiento Guadalupano.
La Iglesia, desde sus inicios, y con Santa María como testigo y promotora especial acogió a todo tipo de personas, grupos humanos para que fueran aceptados y promovidos como hij@s de Dios. Por toda la Tierra se fue extendiendo para llevar la Buena Noticia de Jesús a todas partes, por todo el mundo. Así fue aquí cuando nuestra Madre llegó al Tepeyac y acogió a todo tipo de personas como Madre cariñosa y promotora del bien de todos. Agradezcamos esta catolicidad de la Iglesia.
Cuarta consideración: la Iglesia Católica y Apostólica en México y Santa María de Guadalupe. Los Apóstoles fueron convocados y enviados por Jesús para llevar la Buena Noticia del amor de Dios para que se fuera concretando en el mundo la presencia del Reino que vino a establecer. Este origen de la Iglesia, a partir de los Apóstoles, ha hecho de ella una congregación enorme de herman@s capaces de llevar la noticia y presencia del Reino por todo el mundo. Del mismo modo ha sucedido en México pero a partir de la Apóstol Mayor, de Santa María de Guadalupe, que ha favorecido la fe de México y desde aquí la ha extendido por el mundo, iniciando por Filipinas, desde la época virreinal. Alabemos a Dios por su plan de salvación para todos y que ha tenido un punto esencial de referencia en México para todo el continente americano y más…
Quinta consideración: la misión de Santa María de Guadalupe para formar, en México, una Iglesia misionera.
María fue enviada a México como Primicia de una nueva era para toda América. El Evangelio se fue extendiendo como semilla en expansión de vida, por todas partes. Hacia el norte, sur, este y oeste de nuestro país la misión de Cristo se fue dando a conocer y se establecieron cantidad de pequeñas misiones. Todo esto se fue dando a partir de los misioneros enviados desde Europa y por la cantidad enorme de indígenas convertidos y bautizados a la fe cristiana y a los criollos y mestizos que, viviendo su profetismo, su sacerdocio y pastoreo regalados por el Espíritu Santo, fueron esparciendo y viviendo los valores del Reino por todos los rincones del país.
Agradezcamos al Padre, fuente de todo bien y dádiva perfecta (Sant 1, 16-17), y a Jesús que nos hayan enviado a nuestra Madre como la Gran Misionera Continental que, unida al Espíritu Santo, nos han ganado para el Reino Eterno ya desde esta tierra de promisión.Apoyos Bíblicos: Is 52, 6-10; Salmo 66; Rom 10, 9-18; Mc 16, 15-20; Mt 28, 16-20.Citas del Concilio Vaticano II: Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación “Dei Verbum (La Palabra de Dios)”, número 4-9; Constitución Dogmática sobre la Iglesia “Lumen Gentium (La luz de todos los pueblos)”, número 1-5, 10, 13, 17, y Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia “Ad gentes Divinitus”, especialmente los números 1-6; 13.15.17.22.24. y 41.
9.12.2013
Docenario Guadalupano
Docenario Guadalupano

Padre Joaquín Gallo Reynoso
Jueves, 12 de septiembre de 2013 -
La fe del pueblo mexicano en su cofundadora
Como si fuera poco, la violencia y los secuestros han aumentado y un malestar y sinsabor generalizado se siente en todo el país. Sentimos, como el pueblo de Israel, una aparente ausencia de Dios, sensación de orfandad. Pero Dios nos dice: “¿Puede una madre olvidar al hijo de sus entrañas? Pues Yo -Dios- tampoco me olvidaré de ti.” (Is 49, 15).
Primera consideración: Dios convocó a un pueblo indígena, del territorio mexicano y desde el siglo XIII, para que fuera pueblo de su elección y primogénito de América.
Segunda consideración: En la plenitud del tiempo escogido para América Dios mandó a su Hijo, por medio de María, al Tepeyac. La Providencia y la ciencia de Dios intervinieron para que el 12 de diciembre de nuestro calendario actual la Santísima Virgen llegara al Tepeyac con Jesús. Así se cumplía la promesa hecha antes al pueblo azteca de que vendría el Gran Sol para iluminarlos, precisamente en la fecha señalada en el calendario azteca: solsticio de invierno del año 13 Caña, para ellos; 12 de diciembre para nosotros. Agradezcamos la Providencia y tantos signos tan bellos, precisos y amorosos de parte de Dios para todos nosotros.
Tercera consideración: María, al traer a Jesús, llenó de alegría al pueblo que se estaba iniciando para que fuera hecha una recreación fundamental para América desde México.
Es admirable cómo Dios fue suscitando las inquietudes en pueblos de Europa para que salieran a indagar qué había más allá de lo que conocían. Y por eventualidades humanas llegaron a América. Se inició el mestizaje dentro de una serie de percances que dejaron a los indígenas descorazonados, sin creer ya en sus mismos dioses de quienes eran tan devotos. Pero Él suplió con creces lo que ellos imaginaban y creían de Él. La evangelización traída desde Europa facilitó el conocimiento del Verdadero Dios por quien vivimos y el Acontecimiento Guadalupano vino a confirmar que Jesucristo es el Verdadero Sol y Camino para toda la humanidad. Nos maravillamos de este plan de salvación para toda América y el mundo, y damos gracias a Dios, “el que está siempre cerca y junto a nosotros.”, como decían los antiguos aztecas a su dios.
Cuarta consideración: María se declaró Madre Compasiva de todos los habitantes de estas tierras y de cuantos en Ella confiemos. Al llegar nuestra Madre al Tepeyac se le presentó a Juan Diego como madre: “No estoy Yo aquí que soy tu Madre. Soy Madre Compasiva tuya y de todos los habitantes de estas tierras. de las variadas estirpes de hombres. y de cuantos en Mí confíen.” (N.M. 119 y 29-30).Éstas sí que son palabras que nos reconfortan ahora ante los acontecimientos y amenazas que estamos viviendo. Confiemos en Ella porque ha venido enviada por Dios, como su aliada principal para esta nueva etapa de la humanidad.
Quinta consideración: México celebra a María como ningún país y siente a Santa María de Guadalupe como Reina, Madre, Mensajera de Dios y cofundadora con Él de nuestra Patria. La mayoría de los que somos mexicanos nos sentimos orgullosos de que Dios se haya fijado en nuestra pequeñez para hacernos su pueblo de las promesas, pueblo de la Alianza, como dice el Salmo 147 a propósito de Israel y que lo aplicó al Acontecimiento Guadalupano el papa Benedicto XIV hace más de 250 años: “Dios no ha hecho cosa igual con ninguna otra nación ni le ha manifestado tan claramente sus designios”.En verdad que la llegada de Ella al Tepeyac apaciguó los contrastes y facilitó el mestizaje y los cuidados a favor de los pueblos indígenas. Por este su real compromiso con nosotros la amamos y veneramos como nadie, al menos en América: Ella está viva y presente en nuestra historia, tradiciones, templos, cofradías, congregaciones, puestecitos, banderas, estampas y hasta en las calles. Por eso le cantamos: “Que viva la Virgen, la Guadalupana, que ha demostrado que tanto nos ama.”. Ella, nuestra Madre Amada, que nos ayude a ser el pueblo que Dios quiere que seamos para que todos tengamos la abundancia de vida que Dios ha traído a nuestro mundo a través del Señor Jesús, y de manera especial aquí, junto con Santa María de Guadalupe, cofundadora con Dios, de nuestra Patria.Apoyos bíblicos: Is 46, 10ss; Salmo 147; Apoc 12, 1-2; Jn 2, 1-12 y 19, 25-27.Texto del Concilio Vaticano II, Constitución “Lumen Gentium (La luz de todos los pueblos)” en el capítulo VII, el número 50, párrafos 1 y 4, y en el capítulo 8, números 52, 53 y 60 a 62.Con Santa María de Guadalupe proclamamos la presencia de Cristo en la Eucaristía.Para la gloria de Dios y de Santa María de Guadalupe.
8.14.2013
8.07.2013
7.13.2013
Oración a la Virgen del Carmen
Oración a la Virgen del Carmen
Súplica para tiempos difíciles
"Tengo mil dificultades:
ayúdame.
De los enemigos del alma:
sálvame.
En mis desaciertos:
ilumíname.
En mis dudas y penas:
confórtame.
En mis enfermedades:
fortaléceme.
Cuando me desprecien:
anímame.
En las tentaciones:
defiéndeme.
En horas difíciles:
consuélame.
Con tu corazón maternal:
ámame.
Con tu inmenso poder:
protégeme.
Y en tus brazos al expirar:
recíbeme.
Virgen del Carmen, ruega por nosotros.
Amén."
7.11.2013
Docenario Guadalupano
Docenario Guadalupano
Padre Joaquín Gallo
Jueves, 11 de julio de 2013
Nuestra fe y el Acontecimiento Guadalupano
Jesucristo: Dios Verdadero de Dios Verdadero.
Iniciamos este mes con la primera encíclica del papa Francisco, esperamos que nos ayude a avanzar en nuestro camino de la fe. Ya la iremos compartiendo en números siguientes. Este mes vamos a seguir con nuestro programa.
Le pedimos a Santo Tomás Apóstol, a quien hemos celebrado hace unos días, que nos ayude a decirle a Jesús: “Señor mío y Dios mío” con toda la convicción y cariño como se lo dijo él al Señor Jesús resucitado. La proclamación de Santo Tomás nos invita a reafirmar nuestra fe no en un hombre cualquiera, sino en el que es de la misma naturaleza divina con el Padre y el Espíritu Santo. Es, nada menos, el Hijo Unigénito de Dios, Señor de la historia. Nuestra Madre nos ayudará a profesar así nuestra fe. Quienes estén de vacaciones que las disfruten y gocen de las maravillas que Dios nos ha dado gracias a Jesús. Oren en familia y entre amigos para mantenerse fieles al Dios de la vida como lo hizo Santiago Apóstol, el mayor, a quien celebraremos a fin de mes.
Primera consideración: Profesamos en nuestra fe que el Verbo Eterno es engendrado, no creado por el Padre, toda la eternidad.
Nuestra razón es finita, de allí que no puede comprender la inmensidad de Dios, pero intenta comprender, barruntar la verdad divina y toda la verdad. Sabemos que, para ser Dios como el Padre y el Espíritu Santo, el Verbo, Palabra, Hijo del Padre no es criatura, existe desde siempre igual que las otras dos personas. Nuestros términos humanos son insuficientes pero es como si dijéramos que nuestros padres, para traernos a la historia, respecto a cada uno de sus hijos, no eran padres previamente, fueron padres en el momento en que nosotros fuimos engendrados, no antes. Esta simultaneidad entre ser padres y ser hijos es lo que nos ilustra lo que es la Vida Divina, y lo que queremos decir cuando afirmamos: engendrado, no creado, simultáneo con el Padre. Pidamos a nuestra Madre nos ayude a comprender y a adorar este misterio. Jaculatoria apropiada: Tú que con el Padre y el Espíritu Santo eres un solo Dios y Señor, ten misericordia de nosotros.
Segunda consideración: El Verbo, Palabra de Dios, es expresión viva del Padre.
Cuando en la última cena Felipe le dice a Jesús: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”, el Señor le respondió: “Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes y ¿todavía no me conoces? Quien me ve a Mí, ve al Padre.” (Jn 14, 8-9).
El Señor es el Evangelio del Padre, la Buena Noticia de que Dios Padre es tan bueno y misericordioso como nos lo muestra Jesús. Hoy le podemos agradecer al Padre este don inmenso de conocerlo, aunque sea limitadamente…
Tercera consideración: El Verbo Eterno es de la misma naturaleza del Padre.
Cuando afirmamos en el Credo que Jesucristo es de la misma naturaleza del Padre estamos afirmando que es Verdadero y Eterno Dios como el Padre, no que es un reflejo pálido ni que es un superhumano potente; estamos afirmando que comparte la completa divinidad con el Padre y el Espíritu Santo. María y los santos, cada quien en sus circunstancias personales, se fueron dando y cuenta de esto y por eso se entregaron tan totalmente a Jesús porque supieron y saben que es Verdadero y Eterno Dios, Señor de la historia y Camino al Padre y a l@s herman@s. Ofrezcámonos a Él para que cuente con nosotros, nos enseñe a hacer siempre la voluntad divina y atraigamos, así, mejores tiempos para tod@s.
Cuarta consideración: Profesamos que las Tres Divinas Personas son el Verdad erísimo Dios.
Dios no es una imaginación o un ente prefabricado por nuestra mente, es trascendente, nos supera en todo, nos crea, nos impulsa para que vivamos, nos invita a colaborar con Él en la obra de la conservación de la creación y en nuestra propia salvación eterna y la de otr@s. En Él todo es luz, verdad, congruencia, armonía, amor. Por su parte, nuestra Madre le dijo a Juan Diego en el Tepeyac que le traía -y en él estamos representados todos- al Verdad erísimo Dios por quien vivimos, al Señor de los rostros y corazones, al que está presente en todo nuestro entorno. (N.M. 26). Agradezcámosle este servicio tan sustancioso y especial que nos compromete a colaborar con Él y con Ella…
Quinta consideración: Santa María de Guadalupe, en el Tepeyac, viene a decirnos que nuestra fe es verdadera.
Los aportes de la Virgen en el Tepeyac respecto a nuestra vida humana y nuestros valores nos dan la certeza de que Ella nos conoce y comprende desde siglos antes. Las conceptualizaciones respecto a los simbolismos, datos antropológicos y científicos y todo lo que Ella nos trajo en sus apariciones, mensaje y simbolismos son tales, tan congruentes y tan historizados que ninguna mujer en ningún lugar de la Tierra pudo tener la cabalidad de comprensión que Ella manifestó en este vital acontecimiento mundial.Esto quiere decir que participa ya de otra vida superior y que, por tanto, es capaz de develarnos el misterio de Dios como ninguna otra persona en la Tierra. Acojamos su mensaje, su cariño y comprensión y sigamos participando unidos en lo que nos ha pedido para que seamos el pueblo de la Alianza que Dios ha querido hacer de nosotros. Confiemos en Ella y en este Dios bueno que confía en nosotros; pongamos todo lo que esté de nuestra parte para colaborar con Él como María se lo pidió a Juan Diego y al arzobispo Zumárraga (N.M. 37 y 58-61).Apoyos bíblicos: Jn 1, 1-14; Lc 1, 26-38; Heb 1, 1-14; Ef 3, 16-21; Col 1, 15-20; Salmo 72(71).Citas del Concilio Vaticano II: Constitución “Dei Verbum (El Verbo: Palabra de Dios)”. Sobre la Divina Revelación, números 2 a 5. Constitución “Gaudium et Spes (Los gozos y las esperanzas.)”. La Iglesia en el mundo moderno, número 22. Decreto “Ad gentes Divinitus (La Iglesia, enviada a las gentes.)”, sobre la actividad misionera de la Iglesia, 1.
Jesucristo: Dios Verdadero de Dios Verdadero.
Primera consideración: Profesamos en nuestra fe que el Verbo Eterno es engendrado, no creado por el Padre, toda la eternidad.
Nuestra razón es finita, de allí que no puede comprender la inmensidad de Dios, pero intenta comprender, barruntar la verdad divina y toda la verdad. Sabemos que, para ser Dios como el Padre y el Espíritu Santo, el Verbo, Palabra, Hijo del Padre no es criatura, existe desde siempre igual que las otras dos personas. Nuestros términos humanos son insuficientes pero es como si dijéramos que nuestros padres, para traernos a la historia, respecto a cada uno de sus hijos, no eran padres previamente, fueron padres en el momento en que nosotros fuimos engendrados, no antes. Esta simultaneidad entre ser padres y ser hijos es lo que nos ilustra lo que es la Vida Divina, y lo que queremos decir cuando afirmamos: engendrado, no creado, simultáneo con el Padre. Pidamos a nuestra Madre nos ayude a comprender y a adorar este misterio. Jaculatoria apropiada: Tú que con el Padre y el Espíritu Santo eres un solo Dios y Señor, ten misericordia de nosotros.
Segunda consideración: El Verbo, Palabra de Dios, es expresión viva del Padre.
Cuando en la última cena Felipe le dice a Jesús: “Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta”, el Señor le respondió: “Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes y ¿todavía no me conoces? Quien me ve a Mí, ve al Padre.” (Jn 14, 8-9).
El Señor es el Evangelio del Padre, la Buena Noticia de que Dios Padre es tan bueno y misericordioso como nos lo muestra Jesús. Hoy le podemos agradecer al Padre este don inmenso de conocerlo, aunque sea limitadamente…
Cuando afirmamos en el Credo que Jesucristo es de la misma naturaleza del Padre estamos afirmando que es Verdadero y Eterno Dios como el Padre, no que es un reflejo pálido ni que es un superhumano potente; estamos afirmando que comparte la completa divinidad con el Padre y el Espíritu Santo. María y los santos, cada quien en sus circunstancias personales, se fueron dando y cuenta de esto y por eso se entregaron tan totalmente a Jesús porque supieron y saben que es Verdadero y Eterno Dios, Señor de la historia y Camino al Padre y a l@s herman@s. Ofrezcámonos a Él para que cuente con nosotros, nos enseñe a hacer siempre la voluntad divina y atraigamos, así, mejores tiempos para tod@s.
Cuarta consideración: Profesamos que las Tres Divinas Personas son el Verdad erísimo Dios.
Quinta consideración: Santa María de Guadalupe, en el Tepeyac, viene a decirnos que nuestra fe es verdadera.
Los aportes de la Virgen en el Tepeyac respecto a nuestra vida humana y nuestros valores nos dan la certeza de que Ella nos conoce y comprende desde siglos antes. Las conceptualizaciones respecto a los simbolismos, datos antropológicos y científicos y todo lo que Ella nos trajo en sus apariciones, mensaje y simbolismos son tales, tan congruentes y tan historizados que ninguna mujer en ningún lugar de la Tierra pudo tener la cabalidad de comprensión que Ella manifestó en este vital acontecimiento mundial.Esto quiere decir que participa ya de otra vida superior y que, por tanto, es capaz de develarnos el misterio de Dios como ninguna otra persona en la Tierra. Acojamos su mensaje, su cariño y comprensión y sigamos participando unidos en lo que nos ha pedido para que seamos el pueblo de la Alianza que Dios ha querido hacer de nosotros. Confiemos en Ella y en este Dios bueno que confía en nosotros; pongamos todo lo que esté de nuestra parte para colaborar con Él como María se lo pidió a Juan Diego y al arzobispo Zumárraga (N.M. 37 y 58-61).Apoyos bíblicos: Jn 1, 1-14; Lc 1, 26-38; Heb 1, 1-14; Ef 3, 16-21; Col 1, 15-20; Salmo 72(71).Citas del Concilio Vaticano II: Constitución “Dei Verbum (El Verbo: Palabra de Dios)”. Sobre la Divina Revelación, números 2 a 5. Constitución “Gaudium et Spes (Los gozos y las esperanzas.)”. La Iglesia en el mundo moderno, número 22. Decreto “Ad gentes Divinitus (La Iglesia, enviada a las gentes.)”, sobre la actividad misionera de la Iglesia, 1.
7.10.2013
VIRGEN DEL CARMEN---
V irgen del Carmen,
I nigualable amor de Madre,
R eina amada de mi corazón
G uardanos del pecado
E nvuelvenos con tu Manto Maternal
N onche y día Madre mía.
D ios con su infinito amor
E ncargo a tu advocación
L as almas del purgatorio.
C alma sus penas,
A liviales el dolor,
R uega a Dios por su descanso eterno
M adre de Misericordia y bondad.
E n tus manos coloco con amor a
N uestros seres queridos ya fallecidos.
Mariela Peña.
V irgen del Carmen,
I nigualable amor de Madre,
R eina amada de mi corazón
G uardanos del pecado
E nvuelvenos con tu Manto Maternal
N onche y día Madre mía.
D ios con su infinito amor
E ncargo a tu advocación
L as almas del purgatorio.
C alma sus penas,
A liviales el dolor,
R uega a Dios por su descanso eterno
M adre de Misericordia y bondad.
E n tus manos coloco con amor a
N uestros seres queridos ya fallecidos.
Mariela Peña.
7.03.2013
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