10.11.2010

Con el Rosario llueven gracias.




Con el Rosario llueven gracias.
Mediante el Rosario, el creyente obtiene abundantes gracias, como recibiéndolas de las mismas manos de la Madre del Redentor.
(De la Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae)
Comentario:
Rezando el Rosario obtenemos una lluvia de gracias sobre nosotros, sobre nuestros seres queridos y sobre todo el mundo. Porque el Rosario es la oración predilecta de María, por la que Ella se complace en dar todo a sus hijos, ya que María es la que distribuye las gracias del Altísimo.
Si pudiéramos ver con nuestros ojos lo que es el rezo del Rosario, los beneficios celestiales que se obtienen con su rezo, no perderíamos tanto tiempo en frivolidades y en pasatiempos inútiles, sino que dedicaríamos un tiempo considerable del día en hacer oración por este medio, es decir, rezaríamos más rosarios, y así estaríamos mejor protegidos contra el Maligno, y protegeríamos mejor a nuestros familiares y amigos, y envolveríamos el mundo entero con la cadena del Rosario, que sería una protección para toda la tierra y la humanidad.
Dios ha destinado, desde toda eternidad, muchas gracias para cada uno de nosotros, pero ha condicionado el dárnoslas a que nosotros se las pidamos. Pues bien, una forma excelente de pedírselas es mediante el rezo del Rosario.

10.10.2010

VIRGEN DEL PILAR


Dios te salve María, Madre de Cristo y de la Iglesia! ¡Dios te salve, vida, dulzura y esperanza nuestra!
A tus cuidados confío esta tarde las necesidades de todas las familias, las alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos, el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos.
Te encomiendo la fidelidad y abnegación de los ministros de tu Hijo, la esperanza de quienes se preparan para ese ministerio, la gozosa entrega de las vírgenes del claustro, la oración y solicitud de los religiosos y religiosas, la vida y empeño de cuantos trabajan por el Reino de Cristo.
En tus manos pongo la fatiga y el sudor de quienes trabajan con las suyas; la noble dedicación de los que transmiten su saber y el esfuerzo de los que aprenden; la hermosa vocación de quienes con su ciencia y servicio alivian el dolor ajeno; la tarea de quienes con su inteligencia buscan la verdad.
En tu Corazón dejo los anhelos de quienes, mediante los quehaceres económicos, procuran honradamente la prosperidad de sus hermanos; de quienes, al servicio de la verdad, informan y forman rectamente la opinión pública; de cuantos, en la política, en la milicia, en las labores sindicales o en el servicio del orden ciudadano, prestan su colaboración honesta en favor de una justa, pacífica y segura convivencia.
Virgen Santa del Pilar: Aumenta nuestra fe, consolida nuestra esperanza, aviva nuestra caridad. Socorre a los que padecen desgracias, a los que sufren soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo. Fortalece a los débiles en la fe. Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios. Y asiste maternalmente, oh María, a cuantos te invocan como Patrona de la Hispanidad. Así sea.

10.07.2010

¿Por qué rezar el Rosario?



¿Por qué rezar el Rosario?

Son muchísimos los que por haber rezado con toda fe su Rosario lograron obtener una buena y santa muerte y ahora gozan para siempre en el cielo Autor: El Santo Rosario Fuente: -
Cuentan los antiguos que cuando Santo Domingo de Guzmán empezaba a desanimarse al ver que en los sitios donde predicaba la gente no se convertía y la herejía no se alejaba, le pidió a Nuestra Señora le iluminara algún remedio para conseguir la salvación de aquellas personas y que Ella le dijo en una visión: "Estos terrenos no producirán frutos de conversión sino reciben abundante lluvia de oración". Desde entonces el santo se dedicó a hacer rezar a las gentes el Padre Nuestro y el Ave María y a recomendarles que pensaran en los misterios de la Vida, Pasión y Muerte de Jesús.

Muy pronto las conversiones fueron muy numerosas y las gentes de aquellas regiones volvieron a la verdadera religión. Hoy por hoy, después de la Santa Misa, el Rosario es quizás la devoción más practicada por los fieles. Los enemigos de la religión católica (protestantes, etc.) han dicho y siguen diciendo horrores contra el Santo Rosario pero los católicos han experimentado y siguen experimentando día por día los extraordinarios favores divinos que consiguen con esta santa devoción.

¡Cuántas personas han logrado verse libres de pecados y de malas costumbres el dedicarse a rezar con devoción el santo Rosario! ¡Cuántos hay que desde que están rezando el Rosario a la Virgen María han notado como su vida ha mejorado notoriamente en virtudes y en buenas obras! Son muchísimos los que por haber rezado con toda fe su Rosario lograron obtener una buena y santa muerte y ahora gozan para siempre en el cielo.

Ojalá leyéramos algún libro que hable de las maravillas que se consiguen con el rezo del Santo Rosario. Basta saber que el Rosario ha sido recomendado por muchos Sumos Pontífices y aprobado por la Iglesia Católica en todo el mundo, y que a los que lo rezan se les conceden numerosas indulgencias. Se llama indulgencia la rebaja de castigos que tendríamos que sufrir en la otra vida por nuestros pecados.

La Iglesia Católica con el poder que Jesús le dio cuando dijo: "Todo lo que desates en la tierra queda desatado en el cielo", puede conceder a los fieles que por ciertas devociones se les rebaje parte de los castigos que tendrían que sufrir en el purgatorio.

"Se confiere una indulgencia plenaria si el rosario se reza en una iglesia o un oratorio público o en familia, en una comunidad religiosa o asociación pía; se otorga una indulgencia parcial en otras circunstancias" (Enchiridion de Indulgencias, p. 67)

Condiciones:

1. Que se recen las cinco decenas del Rosario sin interrupción

2. Las oraciones sean recitadas y los misterios meditados

3. Si el Rosario es público, los Misterios deben ser anunciados

Además debe cumplirse:

1. Confesión Sacramental

2. Comunión Eucarística

3. Oraciones por las intenciones del Papa Si no se cumplen las condiciones para la indulgencia plenaria, puede aún ganarse indulgencia parcial.La indulgencia puede ser aplicada a los difuntos.

La indulgencia plenaria solo puede ganarse una vez al día (excepto en peligro de muerte).

"Lo maravilloso del Santo Rosario no es la repetición de las avemarías o de la mesa bien dispuesta que sostiene la imagen de la Virgen, sino la experiencia de la unidad que se conforma en todo el mundo entero para alabar y bendecir a Dios por los motivos inmensos de su amor para con la humanidad. Es una rica costumbre de la piedad popular donde la Santísima Virgen se hace universal y de mucha importancia para los creyentes.

Es la magnífica oportunidad que tenemos todos de experimentar en la fe ese amor a Dios en María Santísima, a la cual le había confiado esa misión salvífica.

Es el santo rosario el lugar para reconocer a María Virgen como la Madre del Señor Jesús y en el plano de la gracia, Madre de todos nosotros. Es a la vez el reconocimiento de que Dios a través de Ella interviene a favor nuestro. Es una oración connatural a la gente sencilla que reconoce la elegancia de Dios para hacer nacer a Jesús, el Salvador del vientre inmaculado de la Virgen María. Por eso en cada decena de las avemarías se medita el sufrimiento, la lucha y el triunfo en ese caminar de Jesús por el camino de la vida, donde la Virgen estuvo presente y actuante para ayudarle a cumplir su misión salvadora.

Mi madre solía decir, que el rosario era tan sagrado porque en el estaba todo Jesús y toda María. Por eso, hoy en día, se hace necesario, que el santo rosario ocupe ese espacio tan vivo en los hogares". (P. Marcelo Rivas Sánchez,

El Reino de Dios vendrá por María.


El Reino de Dios vendrá por María.

El corazón me ha dictado cuanto acabo de escribir con alegría particular para demostrar que la excelsa María ha permanecido hasta ahora desconocida y que ésta es una de las razones de que Jesucristo no sea todavía conocido como debe serlo. De suerte que si el conocimiento y reinado de Jesucristo han de dilatarse en el mundo –como ciertamente sucederá– esto acontecerá como consecuencia necesaria del conocimiento y reinado de la Santísima Virgen, quien lo trajo al mundo la primera vez y lo hará resplandecer la segunda. (del Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María)

Comentario:

Por eso, si trabajamos por extender el culto a la Santísima Virgen y nos consagramos a Ella y hacemos que otros se le consagren, estamos trabajando por la venida del Reino de Dios, del Reino de Cristo a la tierra, el cual pedimos en el Padrenuestro: “Venga a nosotros tu Reino”, y que vendrá como consecuencia del reinado de la Santísima Virgen, pues Ella lo dio a luz la primera vez, y lo volverá a dar a luz, aunque de manera diferente, en la Segunda Venida. El Espíritu santo debe venir a renovar todo este mundo desde sus cimientos. Pero el Espíritu vendrá en la medida en que en las almas esté María, su Esposa indisoluble; entonces Él bajará como globo de fuego sobre los hombres y conducirá a la Iglesia y al mundo a un nuevo Paraíso terrestre. Esto es lo que promete la Virgen y Jesús en muchas de sus apariciones y mensajes.¡Dulce Corazón de María! ¡Sé la salvación del alma mía!

10.06.2010

Nuestra Señora del Rosario


Nuestra Señora del Rosario
«En el sexto mes fue enviado el ángel Gabriel de parte de Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de nombre José, de la casa de David, y el nombre de la virgen era María. Y habiendo entrado donde ella estaba, le dijo: Dios te salve, llena de gracia, el Señor es contigo. Ella se turbó al oír estas palabras, y consideraba que significaría esta salutación. Y el ángel le dijo: No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios: concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.
Será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará eternamente sobre la casa de Jacob, y su Reino no tendrá fin. María dijo al ángel: ¿De que modo se hará esto, pues no conozco varón? Respondió el ángel y le dijo: El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el que nacerá será llamado Santo, Hijo de Dios (...). Dijo entonces María: He aquí la esclava del Señor hágase en mí según tu palabra. Y el ángel se retiró de su presencia.» (Lucas 1, 26-38)
I. Madre, el Evangelio de hoy narra el momento de la anunciación: el día en el que conociste con claridad tu vocación, la misión que Dios te pedía y para la que te había estado preparando desde que naciste. «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios.» No tengas miedo, madre mía, pues aunque la misión es inmensa, también es extraordinaria la gracia, la ayuda que has recibido de parte de Dios. «¿De qué modo se hará esto, pues no conozco varón?»
Madre, te habías consagrado a Dios por entero, y José estaba de acuerdo con esa donación de tu virginidad. ¿Cómo ahora te pide Dios ser madre? No preguntas con desconfianza, como exigiendo más pruebas antes de aceptar la petición divina. Preguntas para saber cómo quiere Dios que lleves a término ese nuevo plan que te propone. «El Espíritu Santo descenderá sobre ti.»
Dios te quiere, a la vez, Madre y Virgen. «Virgen antes del parto, en el parto y por siempre después del parto» (Pablo IV). «He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra.» Madre, una vez claro el camino, la respuesta es definitiva, la entrega es total: aquí estoy, para lo que haga falta. ¡Qué ejemplo para mi vida, para mi entrega personal a los planes de Dios! Madre, ayúdame a ser generoso con Dios. Que, una vez tenga claro el camino, no busque arreglos intermedios, soluciones fáciles. Sé que si te imito, Madre, seré enteramente feliz.
II. «Nuestra Madre es modelo de correspondencia a la gracia y, al contemplar su vida, el Señor nos dará luz para que sepamos divinizar nuestra existencia ordinaria. (...) Tratemos de aprender, siguiendo su ejemplo en la obediencia a Dios, en esa delicada combinación de esclavitud y de señorío. En María no hay nada de aquella actitud de las vírgenes necias, que obedecen, pero alocadamente. Nuestra Señora oye con atención lo que Dios quiere, pondera lo que no entiende, pregunta lo que no sabe. Luego, se entrega toda al cumplimiento de la voluntad divina: «he aquí la esclava del Señor hágase en mí según tu palabra».
¿Veis la maravilla? Santa María, maestra de toda nuestra conducta, nos enseña ahora que la obediencia a Dios no es servilismo, no sojuzga la conciencia: nos mueve íntimamente a que descubramos «la libertad de los hijos de Dios» (Es Cristo que pasa.-173).
Madre, hoy se ve a mucha gente que no quiere que le dicten lo que debe hacer, que no quiere ser esclavo de nada ni de nadie. Paradójicamente, se mueven fuertemente controlados por las distintas modas, y no pueden escapar a la esclavitud de sus propias flaquezas. Tú me enseñas hoy que el verdadero señorío, la verdadera libertad, se obtiene precisamente con la obediencia fiel a la voluntad de Dios y con el servicio desinteresado a los demás.
El escenario ahora no es Jerusalén ni el Templo, sino que es Galilea, es «Nazaret»; no es el mundo eclesiástico, sacerdotal, cualificado, sino la ciudad, la calle, el mundo civil de la gente corriente. El mensajero es san Gabriel. Y san Gabriel se dirige ahora a una muchacha. El evangelio nos dice que era una virgen que estaba desposada; «y el nombre de la Virgen era María». Los relojes del mundo se aprestan para sonar las campanadas del Nuevo Testamento. Los justos todos, que descansaban en el seno de Abraham, se estremecen de gozo pensando en esta hora de liberación. El Verbo eterno está dispuesto para el paso definitivo: sin dejar de ser Dios será hombre también.
«-Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Éste es el saludo nunca jamás escuchado por oídos humanos. Primero, un imperativo de alegría. En el mundo griego se saludaba así: "Alégrate", y se respondía al saludo diciendo "Alégrate más". Al que deseaba alegría se correspondía deseándosela también. Pero hay alegría y alegría. No se trata aquí de un saludo corriente ni de una expresión habitual. Es, por el contrario, la concreción de todos los anuncios mesiánicos que, en el Antiguo Testamento, vienen dados en términos de gozo incontenido: «Alégrate, hija de Sión; lanza gritos de júbilo, Israel; gózate y alégrate de todo corazón..., porque Yahweh, tu Dios, viene a morar en medio de ti» (Zach 2, 14 ss.)
San Lucas, inspirado por el Espíritu Santo, ha querido utilizar un verbo de alegría. Y bien utilizado está. Después del saludo, un nombre nuevo. En el registro de Dios el nombre de la Virgen era ése: Plenitud de gracia, llena de gracia. Plenitud de gracia, Cristo -por ser Él quien es-, y María Santísima, por una especialísima elección de Dios. Plenitud de gracia, nadie más. Y después del saludo y del nombre nuevo, una solemne promesa de presencia divina: «El Señor está contigo.» Nunca la presencia de Dios fue tan grande, tan intensa, tan íntima, como en esta Virgen llamada María.
Dios está en las cosas todas, está en la piedra y está en la flor; Dios está especialmente en el conocimiento de los hombres y en el amor; Dios está en el alma de los justos como en un templo recibiendo adoración... Pero en nadie como en María. No sólo por el conocimiento y la voluntad, no sólo por la gracia sino también por la carne, que Él quiso tomar de sus entrañas para hacerse Dios con nosotros. Dios contigo y, por ti, Dios con nosotros.
El ángel se calló. Contemplaba lleno de asombro las dos primeras reacciones de la Virgen: -una inicial turbación interior, -y una actitud de reflexión profunda. Esta inquietud interior de María, este desvelo, no tiene parangón. Por lo tanto, no se identifica en absoluto con la turbación de Herodes al enterarse del nacimiento de Cristo (Mt 2, 3), ni siquiera con la turbación de Zacarías en el momento en que se le apareció el ángel (Lc 1, 12), ni tampoco con el nerviosismo de los apóstoles cuando vieron a Jesús caminar sobre las aguas y creyeron que era un fantasma (Mt 14, 26).
Más bien está en la línea de la finísima sensibilidad del Señor cuando, en las vísperas de su Pasión, dijo: «Ha llegado la Hora en que el Hijo del Hombre sea glorificado. Ahora mi alma está turbada, ¿y qué diré? Padre, glorifica tu nombre» (Juan 12, 27). ¿Y su reflexión? Su reflexión era discurrir en su interior, con una nota de asombro, como cuando las gentes del pueblo «discurrían en su corazón» pensando si Juan Bautista sería el Mesías que todos esperaban (Lc 3, 15).
El ángel se da cuenta de lo que pasa en el interior de la Virgen, y se apresura a decirle: «-No temas, María». Y le explicó su embajada: -«Has hallado gracia delante de Dios.» No una gracia común sino la más grande de todas, la perla escondida, el tesoro oculto, no sólo la gracia sino al autor de la gracia, la gracia suprema de la divina maternidad. En efecto, «concebirás en tu seno y darás a luz a un hijo a quien pondrás por nombre Jesús».
Cuando Nestorio intente negarle a la Virgen esta gracia extraordinaria, el Concilio de Éfeso lo excomulgará como hereje y definirá solemnemente el dogma de fe: María es Zeotókos, Madre de Dios hecho hombre, al que ella misma puso por nombre Jesús. No existe otro nombre en el que podamos encontrar la salvación más que este nombre de Jesús. El es grande, grande en cuanto Dios y también en cuanto hombre es Hijo de Dios, hijo natural, no adoptivo, hijo propio, hijo verdadero, en quien el Padre tiene puestas sus complacencias.
«Y María dijo: ¿Cómo será eso pues no conozco varón?» Hasta ahora hemos visto su reacción interior. Ahora conocemos sus palabras, las primeras palabras de la Virgen reseñadas en el evangelio. Y se trata de una pregunta. Pero no es una pregunta de duda ni de desconfianza. María sabía perfectamente -lo había dicho Isaías- que una Virgen concebiría y daría a luz a un hijo (Is 7, 14), precisamente al Enmanuel, Dios con nosotros. Lo que no sabía era el cómo.
Y tal es justamente su pregunta: «¿Cómo será eso pues no conozco varón?», ¿cómo se unen a la vez virginidad y maternidad? No cogió de sorpresa a Dios esta pregunta, pero ciertamente le dio alegría: todo salía como estaba previsto, hasta la última jota y hasta la última tilde. Virgen prudentísima deseosa de obedecer, plenamente conforme con la voluntad de Dios, Virgen digna de alabanza por su equilibrio y su serenidad. «Y el ángel le da la respuesta: El Espíritu Santo, la fuerza del Altísimo, la potencia amorosa de Dios te cubrirá con su sombra, y de ti nacerá el Hijo de Dios.» Los signos de la alianza dentro del Arca Santa, y sobre ella la sombra luminosa de Yahweh.
Esta era la respuesta: María, Nueva Arca de la Alianza, llevaría en su interior no un signo sino la Alianza viva de Dios con los hombres, y ello no por obra de varón sino por la acción todopoderosa del Señor. Y así, de Ella, como Hijo propio, nacería el Hijo de Dios.
Los Padres y los teólogos precisan: Cristo es totalmente obra del Padre y de la Virgen, hijo del Padre y de la Virgen, pero no son dosel hijo de Dios y el hijo de María, sino que el mismo y único Hijo eterno del Padre es, hecho hombre, hijo también de María. El arcángel añade un dato. No como prueba o señal que corrobore sus palabras, sino como información que interesaba a la Virgen: «-Isabel, tu pariente espera un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril.» ¡La llamaban estéril! Así la conocían en muchos ambientes y así la llamaban: ¡la estéril! Pero ahora iba a ser madre.
La esterilidad había dado paso a la fecundidad. Y ello era obra de la misericordia de Dios. El corazón de María tuvo que alegrarse inmensamente con esta noticia comunicada por el ángel. Y esa nota gozosa se trasluce en su entrega a la voluntad de Dios: «-He aquí la esclava del Señor.» «¡La esclava!» La Virgen sabía muy bien qué significaba esa palabra tan de uso común en su tiempo. Era palabra que no agradaba a los fariseos: «Somos descendencia de Abraham y nunca hemos sido esclavos, ¿cómo dices tú: Seréis libres?» (Juan 8, 33.) Le agradaba sin embargo a Jesucristo: El Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir (Mt 20, 28).
También a la Virgen le agradaba. La criatura más libre de todas, se entrega como la primera servidora de Dios. La realeza es servicio. Servir a Dios es reinar. «-Hágase en mí según tu palabra.» He aquí un acto de entrega en el que vale la pena pararse un momento. «Hágase» es una expresión que la encontramos en el Nuevo Testamento, sobre todo en dos ocasiones: Cuando Cristo, en el Huerto de los Olivos, dice al Padre: «Hágase tu voluntad, no la mía» (Lc 22, 42), y también en el Padrenuestro que rezan los cristianos: «Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo» (Mt 6, 10).
Esta palabra (de la Virgen, y de Cristo, y de los cristianos) es la misma en castellano («hágase») y en latín (fiat), pero no es la misma en el texto griego original. La de Cristo y de los cristianos es fundamentalmente un acto de voluntad: es la conformidad de la voluntad humana con la divina pase lo que pase, aunque cueste la vida, aunque haya que apurar el cáliz de la Pasión. Pero el «hágase» de la Virgen incluye un matiz optativo, un deseo, un ansia gozosa de entregarse.
No, no es que sea más perfecta su entrega que la de Cristo, ni más rendida, ni más amorosa. Cierto que no. Pero el matiz de la palabra original es distinto y hay que reseñarlo: tal vez porque la Virgen es mujer, quizá porque es más conforme con la psicología femenina. El «hágase» de María es un mundo de luz en el pórtico mismo de la encarnación del Verbo en su seno virginal. (Párrafos tomados de la introducción de la Carta Apostólica: "Rosarium Virginis Mariae"): El Rosario de la Virgen María, difundido gradualmente en el segundo Milenio bajo el soplo del Espíritu de Dios, es una oración apreciada por numerosos Santos y fomentada por el Magisterio.
En su sencillez y profundidad, sigue siendo también en este tercer Milenio apenas iniciado una oración de gran significado, destinada a producir frutos de santidad. Se encuadra bien en el camino espiritual de un cristianismo que, después de dos mil años, no ha perdido nada de la novedad de los orígenes, y se siente empujado por el Espíritu de Dios a «remar mar adentro» (duc in altum!), para anunciar, más aún, ’proclamar’ a Cristo al mundo como Señor y Salvador, «el Camino, la Verdad y la Vida» (Juan 14, 6), el «fin de la historia humana, el punto en el que convergen los deseos de la historia y de la civilización». (G. S., 45).
El Rosario, en efecto, aunque se distingue por su carácter mariano, es una oración centrada en la cristología. En la sobriedad de sus partes, concentra en sí la profundidad de todo el mensaje evangélico, del cual es como un compendio. En él resuena la oración de María, su perenne Magnificat por la obra de la Encarnación redentora en su seno virginal. Con él, el pueblo cristiano aprende de María a contemplar la belleza del rostro de Cristo y a experimentar la profundidad de su amor.
Mediante el Rosario, el creyente obtiene abundantes gracias, como recibiéndolas de las mismas manos de la Madre del Redentor. A él he confiado tantas preocupaciones y en él siempre he encontrado consuelo. Dos semanas después de la elección a la Sede de Pedro, como abriendo mi alma, me expresé así: «El Rosario es mi oración predilecta. ¡Plegaria maravillosa! Maravillosa en su sencillez y en su profundidad. [...]
Se puede decir que el Rosario es, en cierto modo, un comentario-oración sobre el capítulo final de la Constitución "Lumen gentium" del Vaticano II, capítulo que trata de la presencia admirable de la Madre de Dios en el misterio de Cristo y de la Iglesia. En efecto, con el trasfondo de las Avemarías pasan ante los ojos del alma los episodios principales de la vida de Jesucristo.
El Rosario en su conjunto consta de misterios gozosos, dolorosos y gloriosos, y nos ponen en comunión vital con Jesús a través ?podríamos decir? del Corazón de su Madre. Al mismo tiempo nuestro corazón puede incluir en estas decenas del Rosario todos los hechos que entraman la vida del individuo, la familia, la nación, la Iglesia y la humanidad. Experiencias personales o del prójimo, sobre todo de las personas más cercanas o que llevamos más en el corazón.
De este modo la sencilla plegaria del Rosario sintoniza con el ritmo de la vida humana». (Ángelus 5 noviembre 1978). Cuántas gracias he recibido de la Santísima Virgen a través del Rosario en estos años: Magnificat anima mea Dominum! Deseo elevar mi agradecimiento al Señor con las palabras de su Madre Santísima, bajo cuya protección he puesto mi ministerio petrino: Totus tuus! Recitar el Rosario, en efecto, es en realidad contemplar con María el rostro de Cristo.

UN MILLON DE NIÑOS


10.02.2010

Para meditar las palabras del Salve Regina


Para meditar las palabras del Salve ReginaTe saludamos con sonrisas, flores, y canciones. Oh María, la mujer más digna del amor. Autor: P. Mariano de Blas LC Fuente: Catholic.net
Meditemos esta oración para disfrutar más el Rosario.
Dios te salve
Te saludamos con sonrisas, flores, y canciones Oh María, la mujer más digna del amor.
Desde niño me enseñaron esta oración mis padres queriendo que yo te amara y venerara como ellos lo hacían.
Y desde entonces sigo rezando y cantando esta bella plegaria todos los sábados y a la hora del rosario cotidiano.
Dios te salve, maravilla de mujer y de Madre,lirio hermoso de los valles y praderas.
Pensando en Ti me vuelvo poeta me dan ganas de cantar.
Mis versos son para Ti, mis canciones te las canto a Ti.
Reina y Madre de misericordia
Lo que más necesitamos es misericordia,porque somos infinitamente miserables.
Tu amor inmenso hacia tus hijos se convierte en océano de bondad, de misericordia, y de piedad.
Te agradecemos tu amor, tu virtud excelsa,veneramos tu grandeza incomparable pero sobre todo agradecemos la misericordia de tu rostro y de tu corazón.
Tienes ojos y corazón hechos de bondad.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia...
Vida nuestra
Nos animas a vivir, Haces feliz nuestra vida,
Nos otorgas calidad de vida,porque contigo vale la pena vivir.
No vamos solos por la vida.¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?Tú lo dijiste.
Y cumples las promesas.
Dulzura
Suavidad, serenidad, paz.Contigo estamos al abrigo de tormentas y huracanes.
Tu corazón es refugio montañero, es brisa de primavera, es cantar de pajarillos,es cristalina fuente, dulzura de la vida, de mi vida.
Y esperanza nuestra
Todo lo espero de Dios por medio de Ti,porque Dios te ama muchísimo y Tú me amas muchísimo.
Contigo no cabe la desesperanza y la tristeza.
En las orillas de tu manso río crecen los pastos y las flores en toda estación.
Tú eres una eterna primavera,rosal florido, perfumado, digno de contemplarse.
De Ti lo espero todo y más de lo que esperan todos los niños de sus mamás.
Espero que me lleves al cielo.Espero que me hagas feliz.
Espero contemplarte en el cielo en un éxtasis de amor.
Eres hermosísima paloma blancaque vuelas en mi jardín.
Alegras mis días y mis noches.
Me haces sonreír y mirar hacia delante con ilusión y entusiasmo.
La vida sin Ti no tendría sabor ni sentido.
Pero contigo sí quiero vivir.
Quiero contemplarte en el lirio del campo,en la rosa perfumada, en el blanco clavel,en todas las flores de las praderas,en las estrellas de la noche.
Dios te salve
Te saludamos, te cantamos, te llevamos mañanitas, Oh dulce madre.
Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva
Fuimos hijos de Eva para desgracia nuestra.
Pero somos hijos tuyos para completa felicidad.
Si triste y dura fue la herencia de nuestra madre Eva,inmensamente rica es la herencia que nos viene de Ti.
El destierro se dulcifica porque Tú nos acompañas cada día.
Así nuestro desierto florece y se vuelve llevadero.
¡Qué dura sería la vida sin tu dulce compañía!¡Qué cardos, qué espinas no produciría!Pero entre los cardos y espinas tu mano amorosa ha plantado muy bellas rosas.
A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas
Siempre nos quedas Tú.
En medio de los peligros eres refugio, pararrayos contra la justa ira de Dios.
En medio de las lágrimas, eres consuelo.
Tus hijos pueden sufrir, por ser ley todos,pero nunca desesperan.
Saben mirar a través de las lágrimas tu rostro materno que les llena de esperanza.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra...
El nombre de abogada significa defensora.
Tú nos defiendes del maligno,del que atacó a nuestra madre Eva en el Paraíso,y la hirió pasándonos la herida.
Tú nos libras de peligros y tentacionesque nos pudieran hacer perecer.
Contigo llevamos la frente alta por la vida,hasta el destino final que es el cielo.
Desde allí intercede ante tu Hijo por cada uno de tus hijos,por mí también.
Vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos
Sí, tus ojos...Yo quiero asomarme a tus ojos, contemplarlos,porque sólo de mirarlos me curo de mis tristezas,su alegría se me contagia,su pureza infinita se me participa.
Tus ojos, Madre Virgen, son océano de gracia y de pureza.
Por eso necesito mirarlos, contemplarlos,para que la bienaventuranza de los puros de corazón me toque a mí también.
Nos miras con amor y misericordia.
Necesitamos de ambas realidades a morir.
porque somos débiles y miserables en abundancia.
Misericordia es lo que suplicamos.
Suplicamos a la misericordiosa Virgen.
Suplicamos a la más amorosa Madre.
A través de tus ojos aspiramos esa misericordia y ese amor.
Es lo mejor que nos puedes regalar.
Eres misericordia y eres amor, dos realidades que heredaste de Dios,para regalarlas a tus hijos.
Y, después e este destierro...
Destierro, porque la patria no está aquí.
Porque la tierra, que es en sí hermosa,se nos vuelve inhóspita y agraz, al pensar en el cielo.
Destierro, porque aquí te tenemos y tenemos a Dios,pero todavía no es del todo y para siempre.
Podemos perderte, podemos perder a Dios,¡Oh terrible posibilidad!
En el cielo Tú serás nuestra y nosotros tuyosdel todo y por toda la eternidad.¡Qué inmensa beatitud!
Muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre
Lo más grande que Tú tienes es Jesús.Muéstranoslo, queremos verlo, conocerlo,amarlo entrañablemente.
Desde que fuiste Madre de Jesús,nunca podrás separarte de Él, es tu hijo.
Pero lo mismo que a Él, nos has engendradoa cada uno de nosotros.
Somos por eso sus hermanos y tus hijos.
Ser hijo no siempre es bien valorado por éste pero ser madre es muy bien conocido por ella.
Yo no conozco bien lo que significa ser tu hijo,pero Tú sí sabes lo que significa ser mi madre.
Jesús es el hermano mayor y especial.Debemos asemejarnos a Él.danos la gracia de conocerlo como Tú lo conoces: Un Dios amor que nos quiere hasta la muerte de cruz,que nos dio a su Madre, a Ti, para cada uno.
Déjanos ver su rostro, déjanos conocer su corazón,concédenos amarlo con todas nuestras fuerzas.
Oh clemente, Oh piadosa, Oh dulce Virgen María
Clemente, piadosa y dulce:la trilogía de la misericordia encarnada en Ti.
Permítenos beber en tu fuente el agua dulce de tu piedad.
Estamos tan necesitados de clemencia,dulzura y piedad.
Pero tu fuente rebosa de esa agua pura.Virgen María dulce: Eres el rosal sin espinas, belleza de rosas perfumadas:corremos al olor de tus perfumes.
Virgen María clemente: De Dios lo aprendiste,Oh Madre del hijo pródigo.
Si algo sabes hacer con excelencia,es el arte de la misericordia con tus hijos pecadores.
Necesitamos tanto tu capacidad de compasión, porque somos pecadores maltratados por Satanás.
Virgen María piadosa:Te compadeces del pecador, de sus heridas purulentas, no queriendo ver su culpa.
Respondes con piedad y misericordiaa la negra ingratitud, como tu Hijo.
Misericordia del Hijo, misericordia de su Madre.Gracias por ser dechados de piedad para nosotros,que, si algo necesitamos, es misericordia y piedad.

9.30.2010

INTENCION DE HOY


MEDITANDO EL AVE MARIA






Dios te salve
Te saludo con todo mi amor y con toda la alegría de mi corazón.´Dios te salve, Bendita.Y bendícenos a nosotros,los hijos de la Bendita entre todas las mujeres.Todos tus hijos del mundo, en las ciudades populosas, en los valles y montañas de los cinco continentes te saludan a diario cuando rezan el avemaría.Yo me uno a ese coro de hijos amantes y felices,Oh Madre bendita.Sí, bendita mil veces, bendita para siempre.Dios te salve...
María
Me encanta pronunciar tu nombre porque es el tuyo: María, Virgen María, Santa María de Guadalupe.Tu nombre ha poblado de bellas iglesiaslas ciudades y las montañas.Lo pronuncian con grandísimo amor y ternuralos jóvenes, los adultos y los niños, Tu nombre lo llevan con orgullo santomillones de mujeres del mundo cristiano.Porque te aman y porque quieren parecerse a Ti.Necesitamos de verdad en nuestro mundo muchas Marías que tengan un corazón parecido al tuyo.María bendita, míranos con tus ojos de cristal,con tus ojos purísimos de paloma,y llénanos de tu perfumada presencia,de tu ternura inmensa, de tu fe y de tu amor.Dios te salve, María...
Llena eres de gracia

Cántaro que rebosa de la gracia, de la vida de Dios,de su amor inefable, de su santidad.Más santa y pura que todos los santos,más que los querubines y serafines.Por eso la belleza de tu alma y de tu rostroson el encanto de tu Dios.Y el encanto de nosotros también.Nos colma de tanta alegríasaber que nuestra madre es tan santa, tan bella, tan pura y tan sencilla.Así te saludó el ángel: Llena de gracia,impresionado de tu alma.Dios te salve, María, llena eres de gracia...
El Señor es contigo
Esta frase de la Biblia siempre va después del “No tengas miedo”.Desde que naciste Dios ha estado contigo,porque te cuidó como a su perla preciosa,a su rosa exquisita.Él te preparó desde muy niña con sus manos santaspara que fueras después su Madre santa.Todo el amor infinito de Dios cuidando una flor llamada María.Estuvo contigo en tus años de infancia cuidando a la niña más bella, más santa, más querida.Te cuidó en la adolescencia preparando tu almay tu cuerpo bendito y santísimo para la maternidad.El Señor está contigo: Te lo dijo un arcángely él sabía lo que decía.Contigo estuvo en los años de tu embarazo, dentro de tu seno, haciéndose un niño por amor a nosotros.Toda tu vida terrena estuvo contigo.Y Tú estuviste con Él.Fuiste madre, nueva Eva, corredentora.Estuvo contigo en la cruz, muriendo junto a Ti.También estuviste Tú con Él, hasta que murió en el patíbuloy pasó de los brazos muertos de la cruza los brazos vivos y amorosos de su madre.Estuvo contigo en los años de tu soledad,santificando a su madre amadísima, para que llegara al cielo resplandeciente como el sol y blanca como la luna.Contigo está y estará por toda la eternidad en el cielo.Dios te salve, María, llena eres de gracia,El Señor es contigo....
Bendita Tú eres entre todas las mujeres
¿Qué es Eva comparada contigo?¿Qué son las mujeres de la tierra junto a Ti?Tú eres la imagen perfecta, únicade la mujer que quiso crear.Por eso, las mujeres, si no se llaman Marías, al menos deben serlo, parecerse a Tique eres el modelo preciosísimode la mujer cristiana.Querer llamarse como Tú es una buena elección.Pero parecerse a Ti debe ser su ideal.Modelo de niña y mujer,adorable modelo de madre y esposa.Porque Tú pasaste por todas las etapas del crecimiento de la mujer,enseñando cómo se puede ser una gran mujer,una mujer santa, un apóstol de Jesús,y, además, una mujer feliz...Con muy poco presupuesto, en una casita humilde,pero donde estaba Dios,y donde Dios está nada hace falta.La pobre casita de María rebosaba de amor,de santidad y de felicidad.Dios te salve, María, llena eres de gracia,El Señor es contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres...
Y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús
Bendita la flor, bendito también el fruto.Jesús, el amado del Padreha nacido de Ti como la rosa del rosal.La rosa pertenece al rosal.Jesús te pertenece, es tuyo, hijo tuyo,fruto de tus purísimas entrañas.Y Tú eres de Jesús, toda de Jesús,pues Él, además de ser hijo tuyo,es tu Dios omnipotente,del que te consideras su esclava.Jesús y Tú sois, además, de nosotros.Jesús, porque Tú nos lo diste,en un gesto de amor único y lleno de misericordia...Y Tú nos perteneces porque Él te convirtió en Madre,en Madre nuestra.Entre las palabras que siempre meditas en tu corazón, están éstas:“Ahí tienes a tu hijo, ahí tienes a tu madre”.Para nosotros esta sola frase constituye todo un evangelio, una buena nueva.Si Jesús es nuestro, si María es nuestra,¿qué dificultad nos podrá derrotar?¡Qué poco felices nos atrevemos a sercuando nos han dado la llave de la felicidad,de la felicidad completa y eterna!Dios te salve, María, llena eres de gracia,El Señor es contigo, Bendita Tú eres entre todas las mujeresY bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
Santa María
Si María es tu nombre,santa, santísima es tu sobrenombre,La cualidad que siempre va con tu nombre. Por eso tu nombre nos produce inmensa alegríay al mismo tiempo gran respeto.Santa María, dulce María, eres bellísimo jardín donde crecen las flores más bellas.Espiga dorada pletórica de fruto,mística rosa, perfumada y más pura que todas las rosas del mundo.Santa María, dulce Madre, Virgen pura,Reina bellísima y sencilla campesinade la entrañable campiña de Nazaret.
Madre de Dios
Te amamos como Madre nuestra y te veneramos como madre de Dios,grandeza incomparable que te ennoblece y nos llena de orgullo santo,porque nuestra madre es también madre de Dios.Para tan alto privilegio se requeríauna Madre virgenuna virgen santauna mártir del almauna criatura llena de graciay una humildísima esclava del Señor, que supiera decir: Hágase en Mí según tu palabra.¿Cómo pudiste poseer al mismo tiempola máxima grandezay la más fina y profunda humildad? Dios te consideró digna madre suya.Aceptó ser Hijo de tus entrañas.Te hizo grande el que todo lo puedey tú te hiciste pequeña como una esclavaal completo servicio de tu Señor.Madre y esclava del Señor.Como Madre de Dios me infundes un respeto inmenso.Como esclava del Señor una ternura infinita.
Ruega por nosotros, pecadores
Somos tus hijos pecadoresSomos hijos pródigos que hemos recorridolos senderos del pecado y del hastío.Fuimos hijos de una madre pecadora,antes de ser aceptados por una Madre Inmaculada.Ruega a tu Hijo omnipotente,Tú que eres la omnipotencia suplicante.Ruega siempre para que no nos engañe másel padre de la mentira.Dile a Jesús que no tenemos vino,que se nos ha terminado la alegría y el amor.Pide para nosotros el milagro de la resurreccióncuando caemos muertos de cansancio y de dolor.El que dijo ser la resurrección y la vida es hijo tuyo.El que dijo ser la Verdad y la Vida, te llama Madre.Entonces, suplícale que nos otorguela resurrección y la vida.Santa María, Madre de Dios,ruega por nosotros pecadores...
Ahora...
El día de hoy,El día de las oportunidades de santificarnos o de pecar.Hoy, el día al que le basta su afán.El único día que tenemos en las manos.Que lo llenemos de amor y de bondad.Ahora líbranos de caer en la tentación.Hoy que sepamos amar a nuestros prójimos,Hoy que no endurezcamos el corazón,Hoy que oigamos la voz del Espíritu Santo.Ahora, en este presente que se transformaconstantemente en futuro. Hoy, que el día de hoy amemos, nos santifiquemos,Seamos instrumentos de la paz de Jesús.Hoy, en esta pequeña vida que es el día presente.
Y en la hora de nuestra muerte. Amén.
En ese momento en el que se juega nuestra salvación eterna.Ese último día que sepamos decirun último “Te amo en este mundo”para repetirlo en la otra vida por siempre.Ruega por los que en ese momento no están preparados, para que si no vivieron en gracia, mueran en gracia de Dios y no vayan al eterno dolor.Ruega por los niños cuyo primer día de vida coincide con el de su terrible muerte.Así como lograste que el buen ladrón se arrepintiera el día de su muerte,consigue esa misma gracia a los pecadores más rudos, a los que no aceptan a tu Hijo.Une a la misericordia de Dios, tu bondad maternal para salvarles de las garras de Satanás,de la eterna condenación.Ruega por nosotros pecadores,ahora y en la hora de nuestra muerte.

9.28.2010

El Rosario y los niños.


El Rosario y los niños.
Queridos niños: os ofrezco un hermoso capullo de rosa: el granito de vuestro rosario, que os parecerá tan insignificante. Pero... ¡Oh! ¡Qué grano tan precioso! ¡Qué capullo tan admirable! ¡Y cómo se desarrollará si recitáis devotamente el avemaría! Sería demasiado pediros que recéis un rosario todos los días. Rezad, por lo menos, una tercera parte con devoción. Será una linda diadema de rosas que colocaréis en las sienes de Jesús y de María. ¡Creédmelo!
(De “El Secreto Admirable del Santísimo Rosario”, de San Luis M. Grignion de Montfort)
Comentario:
La oración de los niños es sumamente agradable a Dios y a su Madre. Y qué agradable será que los niños recen el Rosario, de ser posible los cinco misterios, o por lo menos un misterio cada día.
Cuando un niño dice el Avemaría, la Virgen se complace en derramar gracias por todas partes, porque la oración inocente de un niño es la más parecida a la oración de Jesús y de María, los Inocentes.
Enseñemos a nuestros niños a rezar el Rosario, porque es la mejor manera de preservarlos de la maldad del mundo y del demonio, que especialmente odia el alma de los niños porque son los más parecidos a Dios por su inocencia, bondad y sencillez. Y aunque sean muy pequeñitos, recemos igualmente el Rosario en presencia de ellos, para que ya desde chiquitos vayan memorizando la cadencia de las avemarías y de los padrenuestros, y tengan en su mente y en su corazón la dulzura de estos rezos.

9.26.2010

Pensamiento mariano


Pensamiento mariano

María, Reina de misericordia. Santo Tomás dice que la santísima Virgen, desde que concibió en su seno al Verbo de Dios y le dio a luz, obtuvo la mitad del reino de Dios al ser constituida reina de la misericordia, quedando para Jesucristo el reino de la justicia.


Comentario: Todas las misericordias del Señor nos vienen a través de María, porque toda misericordia es una gracia, y María es Medianera de todas las gracias, por eso cada misericordia de Dios pasa a través de la Virgen.Es que María es la Madre de la Misericordia, porque es la Madre de Jesucristo, la Divina Misericordia. Y como Madre suya, Ella tiene poder para sacar de los tesoros divinos todo lo necesario para sus hijos queridos, pues María es madre de todos los hombres y siempre está buscando la manera de favorecerlos.Jesucristo se ha reservado, en cambio, la aplicación de la Justicia divina, y ha dejado a su Madre la distribución de su Misericordia.De esta forma se nos hace muy evidente que debemos amar con todo el corazón a esta Madre, porque de Ella depende nuestra salvación ya que nadie se salva en justicia, sino por la pura misericordia de Dios. Y si para salvarse es necesaria la misericordia divina, entonces es necesaria María para nuestra salvación, que es la que nos aplica esa misericordia.¡Ave María Purísima!¡Sin pecado concebida!

El Secreto del Santo Rosario



El Secreto del Santo Rosario
Reina de las devociones.
Almas piadosas e iluminadas por el Espíritu Santo; ciertamente no llevaréis a mal que os ofrezca un pequeño rosal místico bajado del cielo para que lo plantéis en el jardín de vuestras almas. En nada perjudicará a las flores olorosas de vuestra contemplación. Es muy perfumado y totalmente divino. No perturbará en lo más mínimo la armonía de vuestro jardín. Es muy puro y muy ordenado y todo lo encamina al orden y a la pureza. Alcanza altura tan prodigiosa y tan dilatada extensión –si se le riega y cultiva todos los días como conviene–, que no sólo no estorba a las demás devociones, sino que las conserva y perfecciona. ¡Vosotras, que sois almas espirituales, me comprendéis claramente! Jesús y María, con su vida, muerte y eternidad, constituyen este rosal.
(De “El Secreto Admirable del Santísimo Rosario”, de San Luis M. Grignion de Montfort)
Comentario:
El Rosario no solo no estorba a las demás devociones que practiquemos cada día, sino que las refuerza y conserva, elevándonos hacia el Cielo y a las alturas de la contemplación, porque cada vez que rezamos el Rosario y contemplamos los misterios, vamos creciendo en conocimiento del Salvador y de su Madre, y también entendemos cada vez mejor los misterios del Reino de Dios.
Nunca dejemos de rezar el Rosario. Aunque por gracia de Dios estemos muy adelantados en la contemplación, sepamos que el rezo del Rosario nunca nos hará retroceder en la vida de santidad, sino todo lo contrario, nos hará avanzar rápidamente en el camino de nuestra propia santificación.
He aquí un mensaje dado por la Santísima Virgen en Salta, Argentina, que nos ilustra esto que estamos diciendo:
17 de Enero de 1996
Vi un campo seco, lleno de espinas y malezas, en el medio un jardín precioso, lleno de rosales con enormes rosas rosadas, contrastando con el campo. También gigantescos árboles de enormes copas, llenos de enormes rosas rosadas.
Me dice La Madre:
Muchas dificultades os esperan en este momento. El precioso jardín es mi Corazón, en medio del mundo, las rosas representan a los que rezan el Santo Rosario, y ellos crecen como gigantescos árboles, elevándose al Cielo con muchos frutos espirituales.
El que me entrega su corazón y reza el Rosario no debe temer a nada de éste mundo, ya que ésta Santa oración los eleva por encima de toda dificultad y los protege especialmente de todo peligro, acercándolos con rapidez a Dios, creciendo interiormente, evitando ser contaminados de toda maldad.
Esta es la protección que Dios da a los que rezan el Santo Rosario.
Predicad esto. Amén. Amén.

9.25.2010

Mensajes de la Reina de la Paz de setiembre de 2010



Mensajes de la Reina de la Paz de setiembre de 2010
La voz de la Madre del Salvador sigue llegando a nosotros
No tenemos completa conciencia de la importancia de tener a la misma Madre de Dios hablándonos cada mes desde Medjugorje. Sus palabras son invitación a la salvación, mediante suaves consejos que tocan nuestra alma. En esta oportunidad Ella nos invita a hablar menos y a hacer más, inmersos en un constante estado de oración. Y muy importante también, a perdonar y pedir perdón. Dios nos perdona en la confesión, ¿como no podemos perdonar a los demás nosotros entonces?

Mensaje del 25 de setiembre de 2010

“¡Queridos hijos! Hoy estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal de paz, y los exhorto a vivir aún más su vida de fe, porque aún son débiles y no son humildes. Los exhorto, hijitos, a hablar menos y a trabajar más en su conversión personal, para que su testimonio sea fecundo. Y que su vida sea una oración continua. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ”

Mensaje dado por la Virgen a través de Mirjana el 2 de setiembre de 2010

“Queridos hijos: estoy en medio de vosotros porque deseo ayudaros a superar las pruebas que este tiempo de purificación pone delante de vosotros. Hijos míos, una de ellas es el no perdonar y el no pedir perdón. Cada pecado ofende el amor y os aleja de Él; ¡el amor es Mi Hijo! Por eso, hijos míos, si deseáis caminar conmigo hacia la paz del amor de Dios, debéis aprender a perdonar y pedir perdón. ¡Os lo agradezco! ”

9.23.2010

HIMNO A LA VIRGEN DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS



HIMNO A LA VIRGEN DEL ROSARIO DE SAN NICOLÁS
Ruega por nosotrosDulce madre nuestraVirgen del RosarioDe San Nicolás.

Salve Madre de la Iglesia Oh Corazón de María Dios Padre quiso engendrarte Con santa sabiduría.

Eres Faro de esperanza De quien busca cada día encontrar en Ti la estrella Para caminar su vida.

Eres Tú la InmaculadaLlena de gracia Divina,Que a tus hijos pecadoresVida y perdón comunicas.

El Espíritu te enseña A ser el camino y guía Para que el mundo comience A buscar la paz perdida.

Santa Madre de JesúsSeñora Virgen María Borra la ceguera al hombre Danos la eterna alegría Danos paz y amor fraternoSaca el odio esta vida no nos dejes de tus manos Sálvanos Virgen María. Amén.

9.14.2010

Madre del cielo.


Madre del cielo.

GRACIAS..POR..EXISTIR
Madre del cielo.Nadie puede sentirse huérfano aunque carezca de padre y madre terrenales, porque todos los hombres tenemos una Madre en el Cielo, que cuida de nosotros como la más solícita y amorosa de las madres; y como esta Madre es también Madre de Dios, podemos estar seguros y tranquilos de que todo nos irá bien, y hasta las desgracias que nos sucedan se convertirán en fuente de méritos para nosotros y para los nuestros, porque María, nuestra Mamá celestial, las trocará en cosas buenas y benditas.María Santísima, que es la Madre que tenemos en el Cielo, está también constantemente a nuestro lado, porque Ella, desde su Asunción en cuerpo y alma a los cielos, tiene un cuerpo glorioso como el de Jesús, y por eso puede estar en todas partes al mismo tiempo. Pero aunque esto no fuera así, también sabemos que Dios es Omnipresente, es decir, que está en todas partes. Pues bien, si Dios es Omnipresente por naturaleza, la Virgen lo es por gracia, así que Ella puede estar también en todas partes al mismo tiempo, y por eso María está a nuestro lado día y noche, también con su cuerpo, para cuidarnos y protegernos de todo mal.Hablemos con nuestra Mamá celestial, porque no es buen hijo el que no habla con su madre y, al contrario, es muy buen hijo el que se entretiene en coloquios de amor con su madre y gusta de pasar largos ratos en compañía de su mamá.Así también nosotros pasemos largos momentos en conversación amorosa con nuestra Madre del cielo, la Virgen, y preparémonos a ver cosas grandes y maravillosas en nuestras vidas.

Oración sencilla y eficaz.


Oración sencilla y eficaz.

GRACIAS..POR..EXISTIR
Oración sencilla y eficaz.Orad Conmigo y por medio de Mí con la oración tan sencilla pero tan eficaz que Yo os he pedido: El Santo Rosario.(Mensaje de la Virgen al Padre Gobbi, del Movimiento Sacerdotal Mariano)Comentario:El Santo Rosario es oración muy sencilla y eficaz, por eso la Virgen la pide con tanta insistencia en todas sus apariciones y nos obliga amorosamente a rezarlo, y no solo un Rosario, sino el Rosario completo, y de ser posible, más todavía.Es que esta oración no es de la tierra sino del Cielo, y como es muy humilde y sencilla, es la mejor oración para hacer frente a Satanás, que es soberbia y confusión.Cuando rezamos el Rosario se nos van aclarando las ideas y se hacen luminosos los caminos por los que transitamos.Con el Rosario adquirimos muchísimas gracias y luces para hacer frente a todas las pruebas de la vida, y no solo de nuestras vidas sino también de las vidas de nuestros parientes y seres queridos. Porque quien reza el Rosario, nunca lo hace a título personal, sino en nombre de todos los hombres, y es así como rezando el Rosario llueven gracias sobre la humanidad entera, y se puede influir en todos los acontecimientos humanos, desviando los castigos y calamidades, y haciendo resurgir la paz y la alegría.No perdamos más tiempo inútilmente frente al televisor, sino recemos más rosarios y comprobemos lo felices que nos hace esta práctica. Dejémonos llevar por la contemplación de los misterios y recordemos que cuando rezamos el Rosario estamos en compañía de María y descansamos sobre su pecho materno.

9.11.2010

Pensamiento mariano


Pensamiento mariano
María, Señora de cielo y tierra.
Dice San Bernardino de Siena que cuantas son las criaturas que sirven a Dios, tantas son las que deben servir a María, ya que los ángeles, los hombres y todas las cosas del cielo y de la tierra, estando sujetas al dominio de Dios, están también sometidas al dominio de la Virgen..
Comentario:
¡Qué maravilloso pensar que todas las criaturas sirven a María! ¡Y qué felicidad el sabernos humildes servidores de María, porque Ella nos ha elegido desde antes de ser concebidos, para que fuéramos sus hijos más amados y preferidos, los verdaderos instrumentos de su amor maternal!
Si el titulo “hijo de Dios” es el título más honroso que puede haber para un hombre; no lo es menos este otro: “hijo de María”. Porque María es la Reina de todo lo creado, y está solo por debajo de Dios. Y todas las criaturas, por grado o por fuerza, deben servir a María, que es la Soberana.
Nosotros no queremos ser como los demonios que se sienten subyugados por el poder de María y deben obedecerle a pesar suyo, sino que queremos ser de los devotos obedientes y amorosos, que esperan el más leve indicio de un deseo de esta Princesa, para correr a cumplirlo lo antes posible, compitiendo en amor y prontitud con los ángeles.
Pensemos, también, cuando rezamos el Rosario, que es una conversación con María, ¿a Quién nos estamos dirigiendo?, porque cuando lo rezamos estamos hablando amigablemente con la Reina del universo, con la Omnipotencia Suplicante, con la Obra Maestra de la Creación.
¡Ave María Purísima!

9.09.2010

LA VIRGEN DEL VALLE





Para Venezuela y el Mundo, para los devotos de la Reina de los Marineros , la Patrona de Oriente , Beto Valderrama Patiño y su conjunto, nos ofrecen estas bellas piezas en un Canto a La Virgen del Valle.

PUEDEN DESCARGAR EL CD EN EL SIGUIENTE ENLACE:
http://www.megaupload.com/?d=8BBFPNTK

¡¡Disfruten, amigos del camino!!
POEMA A LA VIRGEN DEL VALLE

La virgencita del Valle es la perla del Oriente
que al incrédulo o creyente abraza con brisa suave.
En muchas partes la llevan con cantos a navegar
en su día y desde el mar bendice a toda Venezuela.
Con fuegos artificiales y flores multicolores
Celebran los pescadores, sus devotos ancestrales.
Nos deja sus bendiciones en sus rosas escarchadas,
Sus estrellitas delicadas iluminan los corazones.
Cuantos llenos de dolor llegan con sus peticiones
Y ella rodeada de flores les va entregando su amor.
Y su fragancia sencilla queda como una energía
De amor y bella armonía paseándose por la orilla.
Parece una muñequita pero es la madre celestial
Viviendo de manera especial en la isla de Margarita.



P.D. YA LO BAJE ES HERMOSO SIN PELIGRO DE VIRUS
ME FUE ENVIADO POR VIRGINIA

INVOCACIONES AL SANTÍSIMO NOMBRE DE MARÍA


INVOCACIONES AL SANTÍSIMO NOMBRE DE MARIA

Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida, acuérdate de mí, miserable pecador. Avemaría.

Acueducto de las divinas gracias, concédeme abundancia de lágrimas para llorar mis pecados. Avemaría

Reina del Cielo y de la tierra, sé mi amparo y defensa en las tentaciones de mis enemigos. Avemaría.

Inmaculada hija de Joaquín y Ana, alcánzame de tu Santísimo Hijo las gracias que necesito para mi salvación. Avemaría.

Abogada y Refugio de los pecadores, asísteme en el trance de mi muerte y ábreme las puertas del Cielo. Avemaría.

Nuestra Señora a Santa Brígida



Nuestra Señora a Santa Brígida
"Miro a todos los que viven en el mundo para ver si hay quien se compadezca de Mí y medite mi dolor, mas hallo poquísimos que piensen en mi tribulación y padecimientos. Por eso tú, hija mía, no te olvides de Mí que soy olvidada y menospreciada por muchos. Mira mi dolor e imítame en lo que pudieres. Considera mis angustias y mis lágrimas y duélete de que sean tan pocos los amigos de Dios."

9.08.2010

AVEMARÍA DOLOROSA


AVEMARÍA DOLOROSA
Dios te salve, María, llena eres de dolores; Jesús crucificado está contigo; digna eres de llorada y compadecida entre todas las mujeres, y digno es de ser llorado y compadecido Jesús, fruto bendito de tu vientre.
Santa María, Madre del Crucificado, da lágrimas a nosotros crucificadores de tu Hijo, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

9.07.2010

¡Feliz cumpleaños María!


¡Feliz cumpleaños María! 8 de septiembre.

Natividad de la Santísima Virgen. ¡Feliz cumpleaños María!
LA NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA 8 DE SEPTIEMBRE
La Virgen María fue la Madre de Jesús y, con este hecho, se cumplieron las Escrituras y todo lo dicho por los profetas. Dios escogió a esta mujer para ser la Madre de su Hijo. Con ella se aproximó la hora de la salvación. Por esta razón la Iglesia celebra esta fiesta con alabanzas y acciones de gracias.
Un poco de historia
El nacimiento de la Virgen María tuvo privilegios únicos. Ella vino al mundo sin pecado original. María, la elegida para ser Madre de Dios, era pura, santa, con todas las gracias más preciosas. Tenía la gracia santificante, desde su concepción.
Después del pecado original de Adán y Eva, Dios había prometido enviar al mundo a otra mujer cuya descendencia aplastaría la cabeza de la serpiente. Al nacer la Virgen María comenzó a cumplirse la promesa.
La vida de la Virgen María nos enseña a alabar a Dios por las gracias que le otorgó y por las bendiciones que por Ella derramó sobre el mundo. Podemos encomendar nuestras necesidades a Ella.
La fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María se comenzó a celebrar oficialmente con el Papa San Sergio (687-701 d.C.) al establecer que se celebraran en Roma cuaro fiestas en honor de Nuestra Señora: la Anunciación, la Asunción, la Natividad y la Purificación.
Se desconoce el lugar donde nació la Virgen María. Algunos dicen que nació en Nazaret, pero otros opinan que nació en Jerusalén, en el barrio vecino a la piscina de Betesda. Ahí, ahora, hay una cripta en la iglesia de Santa Ana que se venera como el lugar en el que nació la Madre de Dios.
Algo que no debes olvidar
María vino al mundo sin pecado original y con la gracia santificante.La Virgen María fue escogida para ser la Madre de Dios.La Virgen María fue pura y santa.Al nacer la Virgen María se cumplió la promesa de Dios de que mandaría al mundo a una mujer de la que nacería el Salvador para liberarnos del pecado.
Cómo vivir la fiesta en familia
Llevar flores a la Virgen en alguna capilla, en señal de que la amamos y dando gracias a Dios por haberla creado y escogido para esa gran misión.
Pedir a la Santísima Virgen María, para que nos consiga la gracia que más necesitemos en este momento de nuestra vida, como familia.
Oración
María, en este día que festejamos tu nacimiento, te pido que me ayudes a estar siempre cerca de ti y de tu Hijo Jesús.

9.04.2010

LA NATIVIDAD DE MARÍA SANTÍSIMA


LA NATIVIDAD DE MARÍA SANTÍSIMA
8 de septiembre de 2010
«Quita el sol que ilumina al mundo ¿cómo podrá haber día? Quita a María, esta estrella del mar, de un mar sin duda grande y espacioso, ¿y qué restará sino oscuridad que todo lo ofusque, sombra de muerte y densísimas tinieblas? Con todo lo íntimo, pues, de nuestra alma, con todos los afectos de nuestro corazón y con todos los sentimientos y deseos de nuestra voluntad, veneremos a María, porque ésta es la Voluntad de aquel Señor que quiso que todo lo recibiéramos por María».
San Bernardo, Homilía en la Natividad de la Virgen (Sermón "del acueducto").

9.03.2010

Confiando en María


Confiando en María
Más confiamos, más recibimos.
Cuanto más confiamos en María, tanto más recibimos de Ella gracias y dones, favores y cariños, porque la Virgen no se deja ganar en generosidad y premia con su ayuda abundante a todo aquel que se abandona en sus brazos maternales.
El recipiente con el que debemos acercarnos a María para recibir sus gracias, es el de la confianza. Según sea este recipiente, así serán las gracias que entrarán en él.
Por eso no debemos poner límites a la confianza en María, nuestra Madre celestial, porque Ella es la Madre también de Dios, y Dios no le niega nada de todo lo que Ella pide. Así que si confiamos plenamente en María, entonces estamos seguros que obtendremos todo de Dios, porque María pedirá por nosotros. Pero lo importante es que no perdamos la confianza en María, y si una gracia no la recibimos, seguir confiando en Ella, estando bien seguros de que si no recibimos algo es por nuestro bien, porque la Virgen cuida de nosotros y sabe que eso es lo mejor.
Es fácil confiar cuando todo va bien, lo difícil es confiar cuando las cosas se complican o sobrevienen las desgracias o problemas. Ahí, justamente es cuando debemos confiar ciegamente en María y en su socorro, que no tardará en llegar. Y, superada la prueba, nuestra Madre nos consolará y premiará abundantemente.

La Virgen de los Remedios


La advocación de Nuestra Señora de los Remedios va unida, en Méjico, a la entrada de los españoles con Hernán Cortés y a la famosa "Noche triste".

En aquellos heroicos momentos, fue Ella su auxiliadora y consoladora, llegando hasta a aparecérseles en el cerro de Totoltepec, según asegura la tradición. Todavía se levanta en su honor, cerca de Méjico, una suntuosa iglesia, cuya imagen es llevada a la Catedral , en la Octava de su festividad, para satisfacer la devoción del pueblo fiel.Según Cayetano de Cabrera y Quintero, desde 1575 se colocó la imagen en una iglesia nueva, "acabada perfectamente-, y con casi los adornos que hoy tiene; bien que techada como se practicaba entonces, de maderas, y esculpida techumbre, que después, sufriéndolo las primeras paredes, que acaso se hicieron bastantemente fuertes a este intento, se labró, y edificó de bóveda. Añadiremos que en esa iglesia hubo unas pinturas al pincel de Alonso de Villasaña donde se daba cuenta del magnífico portento, o sea la aparición de la Virgen Nuestra Señora de los Remedios, gozó de la devoción de los españoles. Por eso resulta conmovedor el empeño de criollos como Cayetano de Cabrera y Quinteto quién señala que si para su tiempo -mediados del siglo XVIII existían dos saantuarios importantes cerca de México, era porque la Virgen quiso tener dos recompensas por los favores que había hecho a los indígenas a quienes se había aparecido y a sus respectivos parientes que sanaron por su intercesión. Esa doble recompensa no era sino "dos templos, y dos casas que fuesen la de la salud para todos; la de Guadalupe, donde se apareció para darla: y la de los Remedios, donde se quiso aparecer para aplicarlos, y donde como en oficina de arcanos mezclando los que -habían traído de la Europa, los templó yy ajustó a nuestro clima, uniéndolos o haciéndolos uno, con los que ya en flores, y sus quintaesencias había alambicado en Guadalupe, y los que como antes a los Indios, quiso franquear aquí a los españoles, poniéndolos como en botica para todos, en la casa de sus remedios, que es muy suya, por serlo el suelo de esta tierra, y más porque se la ingenió y mandó hacer, a su otra imagen, a la que con franqueza de indiana, no sólo labró casa, cuando por conquistadora, y venida de España estaba (como suelen decir) por los suelos, sino que quiso alternar con ella su poder para nuestro bien, y salud especialmente cuando la combatiesen pestilencias".

9.01.2010

MAGNIFICAD


Oh Virgen SantísimaMadre de Cristo y Madre de la Iglesia,con alegría y admiración nos unimos a tu Magnificat,a tu canto de amor agradecido.
Contigo damos gracias a Dios,«cuya misericordia se extiende de generación en generación»,por la espléndida vocación y por la multiforme misión confiada a los fieles laicos,por su nombre llamados por Dios a vivir en comunión de amor y de santidad con Él y a estar fraternalmente unidos en la gran familia de los hijos de Dios,enviados a irradiar la luz de Cristoy a comunicar el fuego del Espíritu por medio de su vida evangélica en todo el mundo.


Virgen del Magnificat llena sus corazones de reconocimiento y entusiasmo por esta vocación y por esta misión.


Tú que has sido,con humildad y magnanimidad,«la esclava del Señor»,danos tu misma disponibilidadpara el servicio de Dios y para la salvación del mundo.

Abre nuestros corazones a las inmensas perspectivasdel Reino de Dios y del anuncio del Evangelio a toda criatura.
En tu Corazón de madre están siempre presentes los muchos peligros y los muchos males que aplastan a los hombres y mujeresde nuestro tiempo.

Pero también están presentes tantas iniciativas de bien,las grandes aspiraciones a los valores,los progresos realizados en el producir frutos abundantes de salvación.


Virgen valiente,inspira en nosotros fortaleza de ánimo y confianza en Dios,para que sepamos superartodos los obstáculos que encontremosen el cumplimiento de nuestra misión.


Enséñanos a tratar las realidades del mundocon un vivo sentido de responsabilidad cristianay en la gozosa esperanzade la venida del Reino de Dios,del nuevo Cielo y de la nueva tierra.


Tú que junto a los Apóstoleshas estado en oraciónen el Cenáculo esperando la venida del Espíritu de Pentecostés,invoca su renovada efusión sobre todos los fieles laicos, hombres y mujeres,para que correspondan plenamentea su vocación y misión,como sarmientos de la verdadera vid,llamados a dar mucho frutopara la vida del mundo.


Virgen Madre,guíanos y sostennos para que vivamos siemprecomo auténticos hijose hijas de la Iglesia de tu Hijo y podamos contribuir a establecer sobre la tierrala civilización de la verdad y del amor,según el deseo de Diosy para su gloria.

Hablar con María.


Hablar con María.
El Rosario debe ser un momento de coloquio Conmigo: ¡oh, deben hablarme y escucharme, porque Yo les hablo dulcemente, como hace la mamá con sus hijitos!
(Mensaje de la Virgen al Padre Gobbi, del Movimiento Sacerdotal Mariano)
Comentario:
En el Santo Rosario debemos hablar con María.

No hace falta decirle nada, sino simplemente caer en la cuenta de que al rezar el Rosario estamos hablando con la Virgen, y entonces rezarlo con devoción y mucho amor, sabiendo que Ella nos escucha y nos va diciendo cosas e inspirando buenos pensamientos y buenas resoluciones.
La Virgen es nuestra Madre, y una madre siempre sabe hablar con sus hijitos, por eso María, en el Rosario, nos habla al corazón, a veces sin ruido de palabras, sino de corazón a corazón, y los hijos saben entender a las madres. Por eso nosotros debemos saber escuchar a María, nuestra Madre, y cumplir todo lo que Ella nos pida o aconseje.
Si supiéramos todo lo que recibimos al rezar el Rosario, no dejaríamos de rezarlo ni un solo día, e incluso rezaríamos más Rosarios.

Porque si rezar el Rosario es estar amorosamente junto a nuestra Madre del cielo, ¡qué no haremos para pasar el mayor tiempo posible al lado de Ella, recibiendo su cariño y consuelo, en estos tiempos en que tanto necesitamos de ambas cosas!
¡Bendita sea María que se nos hace presente en cada Rosario para vivir junto a nosotros cada momento de nuestra vida!
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